Ciudadanos venden sus propios artículos domésticos en un bazar de Kabul, Afganistán. / EFE

La ONU presiona a EE UU para descongelar las cuentas afganas

La organización advierte que si su fondo no sigue reponiéndose, la región se hundirá en una «catástrofe humanitaria»

MERCEDES GALLEGO Corresponsal en Nueva York

Urgen más de 5.000 millones de dólares para salvar de la muerte a la mitad de la población afgana. Es, como dijo el miércoles el secretario general de la ONU, António Guterres, «una carrera a contrarreloj», en la mayor campaña de recaudación de fondos para un solo país que haya lanzado nunca la organización en sus 77 años de historia. Mientras los afganos venden a sus recién nacidos para poder alimentar al resto de sus hijos y queman sus pertenencias para no morirse de frío, EE UU y otros aliados tienen congeladas cuentas del Banco Central Afgano por valor de 9.500 millones de dólares. ¿Podrían salvar con ello las vidas del pueblo al que en agosto abandonó abruptamente en manos de los talibanes?

Preguntado si Washington tiene la «obligación moral» de entregar ese dinero, el jefe de la diplomacia internacional respondió que «obviamente EE UU tiene un papel muy importante que jugar». Parece fácil, pero el asunto es delicado. Por eso su encargado de Asuntos Humanitarios, Martin Griffths y el presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja, Peter Maurer, se reunieron ayer de forma virtual con el Secretario de Estado, Anthony Blinken, al que presionaron para encontrar una salida. «Es absolutamente esencial evitar el colapso de la economía afgana», insistió Guterres.

Del otro lado, 150 familiares de víctimas del 11-S, que demandaron a Osama Bin Laden, al Mulah Omar, a Al-Qaeda, a los talibanes, al Gobierno afgano y hasta a las repúblicas de Irán e Irak, esperan desde hace dos décadas los siete mil millones de dólares de indemnización que les concedieron los tribunales estadounidenses. Precisamente la cantidad congelada en la Reserva Federal de Nueva York, en un momento en que los talibanes vuelven a estar en control del Ejecutivo al que demandaron.

Decisiones morales

Muchos analistas creen que el dinero no serviría para aliviar las necesidades del pueblo afgano, donde médicos, maestros y otros funcionarios esenciales no cobran al menos desde agosto, sino que iría a manos de los yihadistas, que tampoco cobran desde entonces.

El gobierno de Joe Biden tiene decisiones políticas y morales que tomar. Si el fondo que ha creado la ONU no sigue reponiéndose, la