Grossi (AIEA) ofrece una rueda de prensa en Teherán. / efe

Irán da un primer paso hacia su vuelta al acuerdo nuclear de Viena

Teherán accede a que la Agencia de la Energía Atómica reactive las cámaras de vigilancia en sus instalaciones

DIANA MARTÍNEZ

Irán da un paso de fe hacia la desnuclearización. El director de la Agencia de la Energía Atómica (AIEA), el argentino Rafael Grossi, acudió este fin de semana a Teherán para mantener una reunión con el jefe del programa nuclear, Mohamad Eslami, después de una semana de ilusiones por la posible vuelta del país al acuerdo nuclear. Se trata de la primera visita que realiza a la república islámica desde que Ebrahim Raisi se convirtió en su nuevo presidente.

El mandatario ultraconservador iraní advirtió la semana pasada que están dispuestos a negociar un posible retorno al pacto nuclear de 2015, que abandonó después de la retirada unilateral de Estados Unidos en 2018. Sólo lo harán con la garantía de que estas negociaciones tengan como fin el levantamiento de las sanciones económicas de Washington.

El viaje tuvo lugar unos días después de que la AIEA, agencia de la ONU, publicase un informe que acusa a Irán de falta de cooperación. De hecho, señaló que continúa ampliando su programa nuclear utilizando centrifugadoras más modernas y potentes para producir uranio de alto enriquecimiento. Teherán, por su parte, aseguró que su programa atómico tiene únicamente fines civiles.

A pesar de la palpable tensión, la conversación resultó fructuosa. Y es que el Gobierno de los ayatolás accedió a que la AIEA reactivase las cámaras de vigilancia en instalaciones nucleares. Así, los inspectores de la ONU podrán realizar tareas de mantenimiento en los equipos de vigilancia y sustituir los discos duros. «Las partes han reafirmado el espíritu de cooperación y confianza mutuas y han enfatizado la necesidad de resolver las cuestiones relevantes en una atmósfera constructiva y de una manera técnica exclusivamente», declararon ambas partes en un comunicado común.

Con este objetivo, Eslami, que también es vicepresidente de Irán, volverá a reunirse con Grossi coincidiendo con la próxima Conferencia General de la AIEA, convocada del 20 al 24 de este mes, mientras que el argentino volverá a Teherán «en un futuro cercano» para mantener «consultas de alto nivel».

Control estricto

El nuevo pacto da un poco de aire a las grandes potencias, que intentan resucitar el acuerdo de Viena, que saltó por los aires cuando el expresidente de EE UU Donald Trump decidió sacar a su país y restablecer las sanciones contra la república islámica. Para volver a él, la ONU ofrece a Teherán un aligeramiento de las sanciones a cambio de que se comprometa a no dotarse nunca de armas atómicas y que reduzca drásticamente su programa nuclear, bajo estricto control de Naciones Unidas.

Cabe recordar que tras una ley aprobada en diciembre por el Parlamento, Irán restringió el acceso de los inspectores de la AIEA a algunas de sus instalaciones nucleares en febrero. Desde entonces el país se niega a suministrar las grabaciones en tiempo real de las cámaras y otras herramientas de vigilancia instaladas por la agencia de la ONU.