Un hombre es arrestado en una protesta contra el Gobierno cubano. / AFP

Washington sanciona a la Policía cubana por la represión

La Casa Blanca anuncia nuevos castigos si «el régimen comunista» se niega a realizar «cambios drásticos» en su política de derechos humanos

ALINA DIESTE Washington

Estados Unidos ha incrementado sus sanciones a Cuba apuntando contra la Policía Nacional Revolucionaria (PNR). No serán las últimas salvo que haya «cambios drásticos» en el régimen comunista, dijo el presidente, Joe Biden, el reunirse en la Casa Blanca con líderes cubanoestadounidenses tras la reciente represión de las recientes manifestaciones históricas en decenas de ciudades de la isla caribeña. El mandatario insistió en que la situación en Cuba es «intolerable. «Estamos tomando medidas concertadas para impulsar la causa del pueblo cubano», finalizó.

La PNR, así como de su director, Oscar Callejas, y su subdirector, Eddy Sierra, son considerados los responsables de «reprimir las protestas pacíficas y prodemocráticas» que estallaron el 11 de julio. Acusados de «graves violaciones de derechos humanos», han sido vedados del sistema financiero norteamericano en virtud de la Ley Global Magnitsky, que permite a Washington castigar a quienes hayan cometido abusos de derechos humanos o actos de corrupción en otros países.

«La medida sirve para hacer rendir cuentas a los responsables de reprimir los llamamientos del pueblo cubano a la libertad y el respeto de los derechos humanos», afirmó la directora de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro, Andrea Gacki.

COOPERACIÓN EXTERIOR:

  • 630 toneladas de ayuda humanitaria de México y Bolivia. Cuba ha recibido más de 630 toneladas de ayuda humanitaria, 612 que llegaron en un barco de la Armada de México y doce que arribaron en un avión procedente de Bolivia, según recogió ayer el portal Cubadebate. Se trata del primer envío con material médico y alimentos, así como leche en polvo, frijoles, harina de trigo, latas de atún y aceite de cocina. Anteriormente ya arribó el cisterna 'José María Morelos II' con 100.000 barriles de gasóleo destinado a abastecer de energía a los hospitales de la isla. «Es la demostración fehaciente de la amistad que nos une, la cooperación que mantenemos por décadas», señaló el ministro de Comercio Exterior cubano, Rodrigo Malmierca.

El Gobierno de La Habana desplegó la PNR para «reprimir y atacar a los manifestantes», dijeron portavoces Tesoro, señalando que agentes fueron fotografiados arrestando a miembros del Movimiento de Madres del 11-7, fundado para organizar a las familias de los presos y desaparecidos, y en Camagüey, un sacerdote católico fue golpeado y detenido mientras defendía a jóvenes manifestantes.

Lucha contra la «dictadura»

El 11 y 12 de julio miles salieron a las calles en toda Cuba reclamando tener «hambre» y pidiendo el fin de la «dictadura», en medio de la peor crisis económica de la isla en décadas y de un fuerte aumento de los contagios y muertes por covid-19. Las protestas, sin precedentes tras la revolución que llevó al poder a Fidel Castro en 1959, dejaron un muerto y decenas de heridos.

Cientos de personas fueron detenidas y muchas se enfrentan cargos por desacato, desorden público, vandalismo y propagación de la pandemia por supuestamente marchar sin mascarillas. Al menos 59 cubanos han sido procesados por participar en las manifestaciones, se informó oficialmente.

Cuba rechazó «enérgicamente» la inclusión de la PNR y sus directivos «en listas espurias» de Estados Unidos, en un tuit del canciller Bruno Rodríguez.«Estas medidas arbitrarias se suman a la desinformación y agresión para justificar bloqueo inhumano contra Cuba», escribió, en alusión al embargo de Washington contra La Habana que rige desde 1962.

«Al Gobierno de Estados Unidos solo le interesa la maquinaria electoral de Florida», sede del mayor exilio anticastrista, aseveró, tildando de «farsa» la reunión de Biden con los cubanoestadounidenses.