Gustavo Petro (izquierda) y Nicolás Maduro, este martes en Caracas. / Rayner Peña R. / EFE

Venezuela y Colombia retoman lazos diplomáticos tres años después

Nicolás Maduro recibe en Caracas a Gustavo Petro para escenificar el deshielo en unas relaciones prácticamente rotas desde hace una década

IÑIGO FERNÁNDEZ DE LUCIO

Venezuela y Colombia retomaron este martes las relaciones diplomáticas, rotas desde hace tres años y seriamente dañadas desde hace una década. El presidente venezolano, Nicolás Maduro, recibió con honores a su homólogo colombiano, Gustavo Petro, en el palacio presidencial de Miraflores, para escenificar el deshielo entre ambos países. Sobre la mesa, un sinfín de temas de vital importancia, desde el comercio entre ambos vecinos hasta la cuestión migratoria o la negociación con la guerrilla del ELN.

Petro aterrizó en el Aeropuerto Internacional 'Simón Bolívar' de la capital venezolana acompañado de una delegación diplomática. Le recibieron la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, y el ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Farí. Un coro militar interpretó el himno colombiano y luego el venezolano. Signos de un nuevo tiempo para ambos países.

«Es quizás la primera reunión que hay entre presidentes desde hace muchos años, seis años de vacío político entre dos vecinos, Colombia y Venezuela», dijo Petro desde un aeropuerto militar en Bogotá antes de partir a la capital venezolana. «Es mucho lo que hay que hablar obviamente después de tanto tiempo», abundó.

Petro se convirtió en el primer presidente colombiano que pisa Venezuela desde 2013, cuando Juan Manuel Santos acudió al funeral de Hugo Chávez. El presidente izquierdista, el primero en la historia de Colombia, prometió cuando fue elegido en agosto que retomaría las relaciones con el país vecino.

Los contactos estaban congelados desde que el antecesor de Petro, Iván Duque, reconociera en 2019 al líder opositor venezolano, Juan Guaidó, como «presidente encargado» de Venezuela. Pero estaban muy dañadas desde antes. En 2013, tras suceder a Chávez, Maduro cargó contra el entonces mandatario colombiano, Juan Manuel Santos, por recibir al opositor Henrique Capriles. Maduro denunció una «conspiración permanente» contra Caracas que calificó de «inaceptable».

La llegada al poder de Petro el pasado agosto propició un rápido acercamiento por parte de Maduro, aislado de la comunidad internacional. Una de las primeras decisiones que el nuevo mandatario colombiano adoptó respecto a su vecino venezolano fue incluir al Gobierno de Caracas en las negociaciones con el ELN, la última gran guerrilla que opera en América Latina.

No en vano Venezuela será garante y una de las sedes de las próximas negociaciones del gobierno de Bogotá con el ELN. La lucha interna de Colombia, que dura ya seis décadas y tiene a la guerrilla como uno de sus principales actores, ha dejado ya más de nueve millones de víctimas entre muertos, heridos y desplazados.

Una de las primeras grandes acciones en los acercamientos Caracas-Bogotá fue la reapertura para el transporte de mercancías de la frontera de 2.200 kilómetros entre ambos países en septiembre pasado. El paso estaba restringido desde 2015 y bloqueado por completo desde 2019. Como consecuencia, las relaciones comerciales se han visto seriamente mermadas. En el 2008, en el mejor año del comercio bilateral, Colombia exportó 6.000 millones de dólares e importó 1.200. Hoy la cifra es deprimente, y alcanza solo los 383 millones. La migración fue otro de los grandes temas sobre la mesa. Colombia acoge actualmente a casi 2,5 millones de migrantes venezolanos, según datos de la ONU.

Rechazo de Guaidó

La gran voz que se mostró contraria al deshielo entre Bogotá y Caracas fue la de Juan Guaidó, más aislado que nunca en la esfera internacional y con un perfil muy bajo desde que en 2018 gran parte de la comunidad internacional le reconociera como presidente «legítimo» de Venezuela. Guaidó criticó que, con su visita, el dirigente colombiano «normaliza la dictadura» y pidió a Petro que exija la celebración de elecciones «libres» en Venezuela, pese a que el jefe de Estado colombiano ya reconoce los comicios de 2018 que le dieron la victoria a Nicolás Maduro.