El portacontenedores Ever Given, atravesado en el canal de Suez / reuters

Suez se prepara para el peor escenario

Los esfuerzos para liberar el Ever Given siguen sin dar éxitoy todo apunta a la necesidad de una lenta descarga

JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid ANJE RIBERA

La Autoridad del Canal de Suez suspendió ayer las labores para intentar reflotar el buque Ever Given, que tapona el canal de Suez desde el pasado martes, hasta que se acumulen los remolcadores necesarios. La contratista de servicios del Canal de Suez Leth Agencies informó de la suspensión de las tareas pese a la intención inicial de intentar el reflote del buque aprovechando la marea alta de la noche.

La paciencia del presidente egipcio, Abdelfatah el-Sisi, había establecido su límite en la pasada medianoche. Fue el plazo fijado por el Gobierno de El Cairo para que los equipos de rescate que trataban de liberar al portacontenedores Ever Given, que tapona el canal de Suez desde el pasado martes, tuvieran éxito con las labores de arrastre por medio de grandes remolcadores y dragas que aspiraban la arena de debajo del barco, La marea alta provocada por la luna llena prevista para anoche debía hacer el resto.

Pero el optimismo inicial, al quedar visibles las hélices y el timón, se vio pronto eclipsado al comprobar que la proa del gigantesco navío seguía atascada en la orilla. Fue cuando el presidente de Egipto, Abdelfatah el-Sisi, activó el plan B, el más lento y costoso, pero el que más garantías de éxito podría tener según los expertos. Fue así como se pusieron en marcha los preparativos para descargar los miles contenedores que transportaba el carguero y aligerar el barco para un desplazamiento forzoso. Los esfuerzos de los dos remolcadores locales, Abdel Hamid Yusef y Mostafa Mahmud, resultaron baldíos pese a a su potencia de tracción de 70 toneladas. Otros dos adicionales, de mayor potencia, llegaron ayer desde Países Bajos.

Subida de la marea

Tampoco las operaciones de dragado ejecutadas para retirar 27.000 metros cúbicos de arena a una profundidad de 18 metros fueron suficientes ayer para desencallar al Ever Given en esta infraestructura de paso entre el mar Rojo y el Mediterráneo que ve ya colapsadas sus entradas de ambos lados por decenas de buques que pretendían atravesar uno de los pasos marítimos más transitados del mundo.

Muchos se plantean ya bordear el continente africano en una travesía más larga, costosa y hasta peligrosa por la presencia de piratas

El objetivo de abrir de nuevo el Canal parecía anoche lejano, una vez eclipsada la euforia desatada 24 horas antes cuando el barco llegó a moverse «30 grados a la derecha y a la izquierda». Era «un buen indicador» de la evolución de los esfuerzos, según señaló el almirante Usama Rabie, presidente de la sociedad que gestiona el paso que comunica desde hace más de un siglo Europa y Asia.

Parecía que quedaban ya solo 24 horas para que el navío pudiera ser liberado, pero el gigante se tomó el domingo como jornada de descanso y ya no se desplazó ni un centímetro más. Todo apunta a que el portacontenedores, de bandera panameña pero propiedad de una compañía japonesa, deberá ser vaciado para poder mover sus 220.000 toneladas de peso, 400 de eslora y 60 de manga.

Revés para la red global de transportes

Esta lenta y laboriosa semana podría prolongarse durante bastantes días, incluso semanas, lo que elevaría a cifras estratosféricas las pérdidas producidas por el accidente. Se precisarían grúas y más equipamiento que aún no ha llegado a la zona del embarrancamiento.

El tráfico por el Canal de Suez está valorado en unos 9.000 millones de dólares diarios, un nuevo revés para una red global de transporte de mercancías ya presionada por la pandemia.

Muebles, ovejas y petróleo, las mercancías bloqueadas

Más de 360 buques esperan desde hace días la liberación del estratégico Canal de Suez, con sus respectivos fletes a bordo, desde té a muebles, pasando por 130.000 ovejas o petróleo iraní para Siria. El valor total de los bienes afectados por el bloqueo del canal oscila entre los 3.000 millones de dólares, según Jonathan Owens, experto de la Universidad de Salford, y los 9.600 millones de dólares, según la revista británica especializada en el sector Lloyd's List.

Solo 1,74 millones de barriles recorren cada día esta ruta, ya que el poco petróleo del Golfo destinado a Europa pasa en un 80% por el oleoducto Sumed, que atraviesa Egipto, según Paola Rodríguez-Masiu, de Rystad Energy. Según MarineTraffic, un centenar de barcos con petróleo o productos derivados se encontraba el domingo en las zonas de espera del canal.

La incertidumbre sobre cuándo se reflotará el buque plantea la cuestión del abastecimiento de las tripulaciones y también del ganado. Once buques procedentes de Rumanía y que transportan a 130.000 ovejas se ven afectados. El gigante sueco del mobiliario Ikea aseguró que tiene unos 110 contenedores en el Ever Given y otros barcos bloqueados. Por su parte, el comerciante holandés de té Van Rees Group lamenta el bloqueo de 80 contenedores en 15 buques. La empresa prevé un «caos» con «importantes consecuencias, ya que el suministro se estanca». Varios gigantes del transporte marítimo, como el danés Maersk o el francés CMA CGM, desviaron algunos de sus buques a través del cabo de Buena Esperanza.