El portacontenedores Ever Given, atravesado en el canal de Suez / reuters

Un error humano pudo causar el bloqueo en el canal de Suez

La Autoridad del Canal de Suez cree que el Ever Given pudo encallar por un error técnico o humano, y no solo por el viento

CLARA ALBA Madrid

Máxima tensión en el comercio mundial. La navegación en el canal de Suez sigue bloqueada en medio de la operación para desencallar el colosal portacontenedores Ever Given y sus 18.300 contenedores a bordo, que permanece atravesado en la vía marítima desde la madrugada del miércoles y que colapsa todo el tráfico de mercancías por barco entre Asia y Europa.

El jefe de la Autoridad del Canal de Suez, Osama Rabie, reconoció el sábado en rueda de prensa que «es difícil predecir un tiempo para solucionar el problema», en respuesta a las valoraciones de la empresa que se está encargando de liberar la vía, Royal Boskalis Westminster, que ha confiado en que «a principios de esta misma semana» la operación podría cerrarse.

Durante el encuentro con los medios, Osama Rabie advirtió, además, que pese a que en un principio se atribuyó el encallamiento a los fuertes vientos y a una tormenta de arena, «los factores meteorológicos no son las únicas razones», apuntando directamente a «otros errores, humanos o técnicos».

Operación crucial

La liberación del canal resulta clave porque por él transitan cada día unos 50 cargueros con contenedores con un valor de más de 8.000 millones de euros. En total, la cifra supone un 12% del tráfico mundial de cargueros y petroleros. Y desde el bloqueo, unas 165 embarcaciones esperan aún para atravesar el Canal, el único lugar por el que las mercancías transitan de forma directa entre Europa, el Mar Arábigo, el Océano Índico y los países de Asia-Pacífico. Es decir, un enclave comercial estratégico y único.

El Ever Given cuenta con casi 400 metros de eslora (largo de proa a popa), como casi cuatro campos de fútbol, 59 metros de manga y 15,6 metros de calado. Unas cifras colosales que han vuelto a reactivar el debate sobre los riesgos que presentan estos 'megabarcos', que en los últimos años han sido la opción adoptada para transportar un mayor número de contenedores de distintas empresas y de una sola tirada y, así, abaratar los costes de los precios del combustible. A cambio, esta tendencia ha obligado a muchos puertos y terminales a realizar grandes inversiones en sus infraestructuras para poder manejar semejantes tamaños y seguir siendo competitivos.

El tiempo corre en contra para solucionar el 'atasco' que, según cálculos de la firma de seguros de crédito Euler Hermes, podría costar al comercio mundial entre 6.000 y 10.000 millones de dólares por cada semana de inmovilización. Por eso, petroleros saudíes, rusos, omaníes y estadounidenses se plantean ya rutas alternativas. ¿El problema? Un desvío de 9.000 kilómetros y al menos siete días más alrededor de África si la opción es atravesar el cabo de Buena Esperanza. Más días de navegación, más retrasos en las entregas y mayor coste.

Por eso, los expertos apuntan a que la mejor opción es esperar al 'rescate' del barco encallado. No hay que olvidar que las naves que transitan por el canal de Suez, que cuenta con una longitud de 193 kilómetros, tardan en realizar esa distancia tan solo entre diez y doce horas.

Impacto para el consumidor

Además de las pérdidas millonarias que puede sufrir el comercio mundial, el atasco en el Canal de Suez también puede tener un fuerte impacto en el bolsillo de los consumidores, aunque sea a largo plazo. Si el problema se extiende en el tiempo, la tensión puede permanecer en el mercado de materias primas. Y la subida del precio del petróleo impacta directamente en la inflación.

Según estimaciones de la firma de investigación de mercado Kepler, los petroleros que están esperando a cruzar el paso, además de los que irán llegando, llevan a bordo alrededor del 10% del consumo diario mundial de crudo. Con este telón de fondo, los precios han sufrido bruscas subidas y bajadas estos días que tuvieron su máxima expresión el pasado 24 de marzo con un brusco repunte del 6% para el barril de Brent, de referencia en Europa, y también para los futuros del West Texas, de referencia en EEUU.

Es cierto que los precios venían de caer un 5,9% el día anterior, y que recularon otro 3,8% el jueves. Pero la tensión reapareció en el mercado y el Brent volvió a repuntar el viernes casi un 5% hasta los 64,57 dólares, mientras que el West Texas subió un 4,12% hasta rozar los 61 dólares.

Las idas y venidas en los precios también pueden pasar una seria factura económica a los grandes exportadores de petróleo. Según estimaciones de Vortexa, los mayores países 'vendedores' de petróleo por el canal de Suez son Rusia, con 546.000 barriles por día, Arabia Saudí por 410.000 barriles por día, además de Irak, que exporta unos 400.000 barriles por día a través del canal egipcio.

Foto de satélite que muestra el Canal de Suez, la zona en la que encalló el MV Ever Given y unos 300 buques inmovilizados en ambos accesos / AFP

Por otro lado, India encabeza la lista del mayor importador de crudo y productos petrolíferos por el canal de Suez con 490.000 barriles por día, seguida de China con 420.000 barriles por día y Corea del Sur con 380.000 por día.

Gráfico que ilustra las dimensiones del buque portacontenedores encallado MV Ever Given y el Canal de Suez, donde está atascado / AFP

Un reto para Suez

Según datos de la Autoridad del Canal de Suez, unos 19.000 barcos atravesaron esta ruta el pasado año, con un tonelaje neto de 1.170 millones de toneladas. Fue la segunda carga más elevada en la historia del Canal. Por eso, el 'parón' de estos días también supone todo un desafío para los gestores de la vía.

De hecho, los expertos advierten de que la propia Autoridad del Canal podría pedir indemnizaciones a la aseguradora del megacarguero, que además deberá enfrentarse a la factura por los daños sufridos en el navío. Del mismo modo, también se podría reclamar por los retrasos en las entregas, aunque, en este caso, las compañías no suelen incluir esta cobertura.