Un museo recrea la vida de último habitante del Parque Nacional del Teide

18/11/2014

El Parque Nacional del Teide dispone del museo etnográfico Juan Évora, que ha abierto sus puertas para mostrar como vivía Juan Évora, el último habitante que tuvo este paraje natural.

Así lo ha informado este martes el alcalde de Guía de Isora, Pedro Martín, quien ha explicado que el museo "es un lugar donde se recupera el modo de vida de Juan Évora y que fue también la forma de vivir de una época marcada por las dificultades en la postguerra".

Se trata de una pequeña construcción con tres cuartos que ha sido reconstruida por una escuela taller del Ayuntamiento de Guía de Isora y que posteriormente continúo con una inversión del Parque Nacional.

La antigua casa de este isorano se utiliza como centro de avituallamiento y de atención a los peregrinos que van hacia Candelaria.

El visitante podrá, por medio de paneles y material expositivo, conocer los aspectos más significativos relacionados con este espacio natural protegido.

Además podrá adentrarse en el mundo del pastoreo en esta zona de la cumbre y otras tradiciones.

El museo se localizada en Boca Tauce, muy cerca del cruce de las carreteras TF-21 y TF-38.

El alcalde ha inaugurado esta casa recientemente junto al director adjunto del Parque Nacional del Teide José Luis de la Rosa y el director general de Protección de la Naturaleza del Gobierno de Canarias, Pedro Damián Cuesta.

En representación del Cabildo de Tenerife ha asistido el coordinador insular de Turismo y Proyectos Estratégicos, Miguel Becerra.

Évora tenía cabras y gracias a ellas disponía de leche y queso que él mismo elaboraba, también obtenía miel de sus colmenas.

Su llegada a Las Cañadas se debe a la construcción de la carretera comarcal La Orotava-Granadilla, actual TF-21, permaneciendo después por su trabajo como peón-caminero encargado de la limpieza y mantenimiento de un tramo de esta vía.

Aunque le gustaba la soledad, siempre recibía cordialmente a quien le visitaba: excursionistas y naturalistas acudían a él en busca de su cultura popular y de su gran conocimiento de la zona.