Baloncesto: Liga Endesa

Reneses: "No hay que obsesionarse con mejorar mis resultados"

04/06/2016

El Maestro se va del CB Gran Canaria con una sonrisa, gesto inequívoco del trabajo bien realizado y de la satisfacción personal. Deja al Herbalife quinto, solo un puesto por detrás de los grandes, tras dos finales perdidas pero históricas para la entidad claretiana. Casi nada.

— Horas después de comunicar su decisión de no seguir en el Gran Canaria, ¿le ha llegado alguna oferta ya, le ha sonado el teléfono?
— Sí que me ha sonado mucho, pero no me ha llegado ninguna oferta, evidentemente.

— ¿Pero las espera, no?
— No especialmente, porque acabo de terminar una etapa y ahora ya veremos de aquí adelante por dónde encamino mis pasos.

— ¿Tiene ganas de seguir entrenando o de hacer otras cosas?
— Ahora mismo no estoy enfocado hacia ningún aspecto en concreto. Sí que he es cierto que algunas veces que he dejado de entrenar, ya que esta no es la primera vez, había pensado en iniciar cosas diferentes, pero cuando me he parado a pensarlo siempre llego a la conclusión de por qué iba a hacer eso si el terreno del baloncesto lo domino bien y para lo otro habría que empezar de cero…

— ¿Me equivoco si digo que no le mueve el dinero desde hace ya tiempo, sino un proyecto ilusionante, que llame su atención independientemente de la oferta económica?
— Uno o cinco o quinientos… Quiero decir que el colaborar con el baloncesto es algo que siempre voy a hacer. Efectivamente al principio me preocupaba la estabilidad económica, como a todos, pero llegados a este punto, ya no me preocupa para nada.

— ¿Y si viene de fuera?
— Esto es un poco más difícil, porque me encuentro un poco más comprometido con el baloncesto español que con el mundial. Si no hubiese tenido la oportunidad, que sí he tenido, como algunos otros entrenadores que se han tenido que ir a entrenar fuera pues bien, pero mi ambición no me lleva a estar en ningún equipo de muchas campanillas ni cosas de ese tipo, y por eso siempre me he movido en España porque en general nunca me han faltado ofertas.

— Comentó en su despedida que temió fichar en el Gran Canaria por el tema de los viajes y por el cambio de pabellón. Su apuesta, entonces, fue valiente.
— Sí, era un tema que me hizo pensar bastante, pero no solamente el esfuerzo mío desde el punto de vista físico, sino el del equipo que tenía que competir en dos competiciones con los viajes que eso representa y la dificultad de transmitir la forma que quieres que juegue tu equipo cuando no tienes el suficiente tiempo de descanso ni de entrenamientos. Afortunadamente  esos temores no se han convertido en realidad porque hemos podido superarlos con nota.

— No se arrepiente entonces.
— Para nada. Ha sido una gozada.

— ¿Le han dejado trabajar como ha querido estos dos años?
— Sí.

— ¿En todo?
— Absolutamente en todo.

— ¿A pesar de la dificultad geográfica, recomienda a sus colegas de profesión venir a entrenar al CB Gran Canaria, no?
— Sí, no hace falta que lo recomiende porque sé que muchos estarán deseando venir aquí. Pero muchos, muchos…

— A este club tampoco lo han entrenado muchos técnicos, eso es un síntoma muy bueno también.
— Efectivamente, y esa parte es la más importante. Este es un club serio en el sentido de cumplir con sus promesas, hacerlo siempre y no solamente desde el punto de visto económico sino en el apoyo al entrenador, y eso son valores que se tienen gracias a toda la trayectoria del Gran Canaria, porque no es solo algo que pase ahora, sino que siempre ha tenido unos presidentes que  han sabido estar en su sitio y una afición que lo ha hecho igualmente. Espero que continúen sabiéndolo hacer.

— ¿Qué perfil debe tener el técnico que le sustituya?
— En ese sentido creo que Berdi va a saber elegir lo que considere mejor. Hay muy buenos candidatos, unos más lejos y otros más cerca, pero todos buenos.

— ¿Ve capacitados a Israel y Víctor, sus ayudantes en estos dos años?
— Lo que decida Berdi será lo que cuente, y seguro que la decisión será la acertada.

— Sea el que sea, no se lo ha dejado usted muy fácil...
— No lo creo. No hay que estar obsesionado con mejorar los resultados, sino en trabajar y hacerlo con alegría y ganas, y que eso se trasmita al exterior.

— Bueno, llegar a dos finales creo que nos gusta a todos...
— Eso está bien, pero no hay que obsesionarse. Lo que hay que pensar es en ser mejores cada día y eso te va a llevar, generalmente, a buenos resultados, aunque a veces tengas más o menos suerte.

— También dijo que le daba un sobresaliente a su equipo.
— Y lo sostengo. He terminado la temporada muy contento, y no solamente yo sino también todo el equipo técnico, todos los jugadores y creo que también se ha quedado contento el público.

— Y que los cuatro de arriba eran muy superiores al resto.
— Se ha demostrado claramente. Hay un desnivel grande y hay que aceptar las cosas como son.

— El Gran Canaria ha sido el que más cerca ha estado de ellos.
— Y es muy difícil no solamente conseguirlo, sino hacerlo de principio a fin.

— ¿Al final ganará la Liga el Real Madrid o el Barcelona?
— Pues vamos a verlo, realmente creo que son favoritos pero por ejemplo al Valencia lo he visto muy bien últimamente.

— ¿No aburre un poco que siempre sean los mismos? ¿Qué se puede hacer para igualar la competición?
— Todo lo que sea intentar disminuir el potencial de los más grandes creo que es negativo. Yo he estado en una época en el Barça donde eso se intentaba, el recortar la posibilidades de los grandes para igualarlo al resto, y al final eso no ha triunfado por una cuestión de lógica. Entonces, lo que hay que hacer es apoyar a todos los menos grandes para que puedan ser cada vez más grandes, y eso está claro que sería un proyecto a largo plazo. Obviamente todo eso va unido a muchas  otras cosas como, por ejemplo, la economía, y está claro que requiere mucho, pero creo que hay que  tener un poco ese espíritu de superación. Hay que trabajar con la ilusión de mejorar y no comerte el coco de que ahora haya unos pocos mejores.

— ¿En este sentido, ve bien la venta del club a alguien que venga a aportar más dinero, mayor presupuesto?
— No creo que sea el más indicado para decir si sería bueno o no, pero creo que hay una cosa bastante clara y es el que tener el apoyo del Cabildo es fantástico, pero el aspirar a que cada vez dependas menos de algo en concreto, aunque sea el Cabildo, pues también es importante, y esa es una trayectoria que creo que va a seguir el club.

— ¿En su primer año no llegó a adaptarse DaJuan, qué le ha pasado en este curso a Galdikas?
— Hay cuestiones que son difíciles de ver, como la capacidad de adaptación que tiene un jugador dentro de su estructura mental, y él en ese caso ha tenido dificultades a pesar de hacer un esfuerzo muy grande. Al final para él era mejor que jugara en otro lado y también para la emergencia de Pasecniks.

— Los casos contrarios son muchos más. Ha sacado muy buena versiones de jugadores como Pangos, Omic, Rabaseda, DJ Seeley...
— Sí, creo que la progresión de todos los jugadores, incluido de los más veteranos, han sido muy buena. El mismo Savané, Oliver y no hablemos de Báez, han mejorado en su juego y eso también es una satisfacción. Espero que eso continúe a partir de ahora.

— ¿Aunque ya no le competa, usted apostaría por la continuidad de este grupo?
— Creo que dentro de las posibilidades económicas del club se va a hacer lo más adecuado, y Berdi lo sabe mejor que nadie.

— ¿Qué cambiaría de estos dos años en la Isla?
— Nada. Es bueno el aceptar todos los puntos mejores y peores que siempre hay de todo un poco, aceptarlo todos como buenos. Todo lo demás son castillos en el aire que no llegan a ningún lado. La realidad es la que es y es suficientemente buena para disfrutar de ella.  

— ¿Con qué se queda?
— Con el día a día, con el ambiente tan bueno que hemos tenido en el equipo. Esa mejora de semana a semana, partido a partido era una gozada.  

— La Copa estuvo tan cerca...
— La verdad es que ese fue uno de los momentos cumbres de la temporada. Teníamos un nivelazo.

— Y la final europea, también.
— También por poquito... Pero me quedo satisfecho incluso de los errores que pudimos cometer.  

— ¿Y fuera de la cancha, qué tal ha llevado vivir aquí?
— Fantástico, porque la gente aquí es especialmente cariñosa y, además, quiere mucho al club. Y eso también, para los que hemos estado dentro, es una gozada.

— ¿Volverá por aquí?
— Sí, claro que lo haré.

— ¿Cómo entrenador?
— Pues nunca se sabe que nos deparará el futuro...