«Pedí argumentos y me dieron un despido»

Faltaba Himar Ojeda por argumentar su despido del club y ya lo ha hecho. El ex director general consumió 75 minutos en expresar su versión de los hechos que el pasado lunes remataron su salida de la entidad, un hecho que maduraba Joaquín Costa desde el pasado mes de enero. Escuchadas las partes, los juzgados decidirán.

David Ojeda
DAVID OJEDA

En el grueso del caso, un hecho indiscutible. «El presidente quería dejar vacío mi contrato y me negué a cambiar las condiciones. Pedí argumentos que justificaran esa decisión y no me los han dado, hasta que el lunes recibí una carta de despido», subraya Himar Ojeda.

Despedido como director general del club, Ojeda ha llegado a «sospechar que estoy metido en una trama política interna de partidos», aunque no es capaz de localizar injerencias de Lucas Bravo de Laguna, consejero de Deportes, en su salida del club. «El que habló siempre conmigo fue Joaquín Costa. Donde no me ha gustado el consejero es en su actuación después de mi despido. Ha hecho comentarios irrespetuosos sobre mi profesionalidad», aseveró.

Ojeda defendió su labor como director general del club. «Conmigo en el cargo se ahorraron 200.000 euros al Cabildo la pasada temporada (hecho confirmado por los responsables de la parcela económica), y si este año el Gobierno de Canarias acaba pagando, que parece que así será, habrá un ahorro de 380.000 euros», expuso el exgestor del club.

Ojeda niega las deficiencias en su labor que le achacó el día anterior el presidente Joaquín Costa. «Simplemente hay que comparar las auditorías de la propia intervención del Cabildo y la ACB, ya que han pasado de tener muchos puntos a muy pocos. Todo lo que se hizo en el club está documentado en el balance de la gestión interna», comentó.

El profesional grancanario reconoció que «nunca sintió que el club quisiera que me quedara», además de añadir, que tras las conversaciones de Costa con jugadores para proponerles la renovación, sintió que «interfirió en mi trabajo».

El contrato de Himar Ojeda ha sido uno de los motivos de escarnio público para el despedido director general en los últimos días. Joaquín Costa, presidente, señalaba el pasado miércoles que el profesional insular tenía un «contrato blindado» y que cobraría íntegro el mismo, incluso en el caso de ser él quien decidiera abandonar la entidad.

«No tenía contrato blindado. Me he estado informando estos días en qué consisten esos contratos y, por supuesto, no es el caso del mío. Por otro lado, si yo cobrara mi contrato entero si decido marcharme, me hubiera ido antes de negarme a aceptar la degradación que me proponía el club», quiso aclarar Ojeda.

Fuentes próximas al club, con acceso al documento, y quienes redactaron la vinculación contractual entre director general y entidad en 2010 confirman el dato. El contrato de Himar Ojeda no contemplaba que el trabajador insular percibiera su integridad si voluntariamente adoptaba la posición de irse del Gran Canaria. Sin embargo, sí contemplaba la obligación del club de satisfacerlo al completo en caso de que fuera la institución quien determinara que debía despedirlo. Con ese panorama, ambas partes deben litigar para resolver el despido de Ojeda, que ya está en manos de su abogado. El entorno del profesional cree que saldrá favorecido en la resolución final del conflicto.