La luz, ese quebradero de cabeza

Rebeca Chacón
REBECA CHACÓN

El gasto energético es uno de los múltiples quebraderos de cabeza que deben afrontar los empresarios y pequeños comerciantes en su día a día. Y más después de la reforma energética aprobada por el Gobierno, que ha puesto en pie de guerra a buena parte del empresariado español por el incremento de costes de electricidad que conlleva. Esta situación también afecta a pequeños comerciantes y autónomos. Por eso, cada vez son más necesarias las acciones para incrementar la eficiencia energética de los negocios. La plataforma de aprendizaje online www.mecenium.com, en colaboración con la consultora CREARA, apunta recomendaciones para que las empresas reduzcan sus facturas de luz y agua.

La iluminación representa el mayor consumo energético en el pequeño comercio, con porcentajes entre el 35% y el 50%, en función de la actividad y del tamaño del local. Un sistema de control lumínico, como detectores de presencia que activan la luz al paso de una persona o la instalación de sensores de luz natural son medidas eficaces.

La implantación de la tecnología LED es otra de las alternativas más interesantes. Requiere una mayor inversión inicial pero a medio plazo consigue ahorros significativos, tanto energéticos como de gasto que oscilan entre un 60% y un 80% en el consumo, según recoge la Guía de Consumo Responsable en Ahorro Energético elaborada por la Unión de Profesionales y Autónomos (Upta) de Castilla-La Mancha en colaboración con el Gobierno de esa comunidad.

Por si fuera poco, las bombillas LED tienen una vida útil de 50.000 horas, además de que producen luz constante, sin vibraciones. Otra medida, muy recomendable para negocios muy informatizados, es la de sustituir los ordenadores portátiles por otros de sobremesa, que consumen aproximadamente la mitad de energía. También se puede ahorrar cambiando las pantallas de televisión o monitores convencionales por LCD. O instalar regletas anti stand by para que los equipos (ordenadores y televisores) que no estén siendo utilizados no consuman energía. Además, claro, de apagar por completo los aparatos eléctricos antes de abandonar la oficina.

En cuanto a la climatización de la oficina, es recomendable instalarla por zonas. Así, se puede conseguir la temperatura deseada en cada una de ellas y ahorrar en la factura. Otra medida es colocar ventanas de doble cristal con cámara de aire. Reduce a la mitad la pérdida de calor.

También hay distintas acciones que ayudan a reducir el consumo de agua, como rebajar el caudal en los grifos o instalar detectores de manos que eviten un gasto innecesario.