Freno al plástico en los mares

31/03/2017

El escultor británico Jason deCaires Taylor, afincado temporalmente en Lanzarote acaba de inaugurar un conjunto escultórico para la organización ecologista Greenpeace, dentro de una campaña mundial para concienciar del impacto de los microplásticos en los mares, que se expone a las puertas del teatro nacional de Londres, con restos recogidos en playas de Lanzarote.

Se trata de un grito de socorro para exigir a las grandes corporaciones que frenen el uso desmedido del plástico, por el impacto que está generando en el planeta.


Para ello la organización ecologista Greenpeace ha pedido la colaboración del escultor británico afincado temporalmente en Yaiza, para que elabore un conjunto de esculturas, que estos días se expone a las puertas del Teatro Nacional de Londres, Southbank, muy cerca del río Támesis.

Se trata de un conjunto de seis esculturas, denominado Plasticide que fue inaugurado el pasado viernes y permanecerá a las puertas de este centro cultural londinenses hasta el próximo seis de marzo, para después iniciar un periplo por otras partes del mundo.

El conjunto de esculturas representa a una familia que está disfrutando de picknick en la playa, cuando se ven interrumpidos por varios pájaros que de forma simultánea empiezan a vomitar plástico.

Se trata de ofrecer una visión apocalíptica de la actual situación que vive el planeta y que de no adoptarse medidas supondrá que para el año 2050 el plástico habrá superado al número de peces de los oceanos.
Plasticide ilustra la cruda realidad sobre el nivel de contaminación de los océanos, es un grito de alarma para que las multinacionales, los productores de envases de plástico, las autoridades, los consumidores y los encargados de formular políticas ambientales trabajen juntos para revertir la catástrofe a la que nos enfrentamos.

Según explicó el proprio deCaires «a través de mi trabajo he visto de primera mano el diluvio de plástico en nuestras costas y girando alrededor de nuestros mares. La acumulación de un material artificial como el plástico en la inmensa extensión aparentemente intacta de nuestros océanos es un recordatorio visceral del impacto devastador de la humanidad en nuestro medio ambiente. A través de Plasticide quiero traer este mensaje nuestros océanos, y la vida marina que los habita, literalmente no pueden digerir más plástico».