TEATRO CUYÁS

El universo de Sanzol llega con 'La calma mágica'

Cualquier listado sobre lo más relevante del actual panorama escénico nacional incluye su nombre. Al fin, tras una larga espera, llega a los escenarios isleños un montaje escrito y dirigido por el navarro Alfredo Sanzol.

Los próximos días 8 y 9 de abril, se representa en el teatro Cuyás de la capital grancanaria su penúltima creación estrenada hasta la fecha, La calma mágica. El pasado 15 de enero, este dramaturgo y director ya deslumbró en el mismo recinto de la calle Viera y Clavijo con su versión libre de Edipo Rey, de Sófocles, dentro del proyecto Teatro de la Ciudad.

«Las obras que no he podido ver representadas de Sanzol, las he leído. Creo que es el autor dramático contemporáneo que tiene una mayor capacidad para generar poesía sobre el escenario. Camina entre lo poético y lo onírico, pero siempre con situaciones y aspectos muy pegados a la vida», asegura el también dramaturgo palmero Antonio Tabares.

El autor de la exitosa pieza La punta del iceberg -cuya versión cinematográfica se estrena en el próximo festival de cine de Málaga- reconoce que los textos de Sanzol tienen la capacidad de «generar algo por dentro» dentro de los espectadores. «Siempre te sabe atrapar. Sabe muy bien cómo pulsar la fibra sensible y hacerlo desde el humor. Es muy agradecido y gratificante», añade.

El autor isleño hace especial hincapié en el sentido del humor que reina en el universo sanzoliano. «Su sentido del humor es estupendo. Es capaz de sacar la sonrisa y la risa en el espectador con unas situaciones que, en manos de otros autores, serían mucho más oscuras», apunta sobre este dramaturgo que, durante tres años seguidos, se hizo con el premio Max de las artes escénicas al mejor autor.

Apunta también que el creador de En la luna tiene «una escritura muy personal y muy reconocible» para abordar «desde un punto de vista desprejuiciado las cosas más inverosímiles». «No le tiene miedo a nada a la hora de abordar cuestiones que pueden parecer peliagudas. Es muy delicado a la hora de tratar a sus personajes y los temas», comenta Antonio Tabares desde la admiración.

El actor grancanario Paco Déniz conoce muy bien a Sanzol. Ha sido parte del reparto de nueve de sus montajes -incluido el reciente Edipo Rey-. «Es una gran oportunidad para el público del Cuyás poder ver al fin un texto original suyo. Como espectador, La calma mágica me chifló. Es una comedia estupendísima, que creo que está muy por encima de la media», apunta este intérprete que en junio formará parte del elenco de El laberinto mágico, de Max Aub, en el Centro Dramático Nacional (CDN).

La actriz grancanaria Mari Carmen Sánchez vio el pasado año, en la sala Valle Inclán de Madrid, este montaje. «Aunque la vi en la versión en vasco, la obra me fascinó. De los que he visto suyo, me parece el más emotivo», reconoce.

La intérprete dice que el montaje le recordó, en muchos momentos, a Alicia en el país de las maravillas. «Tiene la capacidad de  hacerte entrar en una comedia en la que todo se da la vuelta de una forma natural, nada forzada. El personaje que, al principio es muy divertido, llega a emocionar, a enternecer», explica sobre una pieza que interpreta como un vehículo mediante el que Sanzol «se reconcilia con su pasado, para encarar mejor  el futuro».