El delta, 10 años después

30/11/2015
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Los días 28 y 29 de noviembre de 2005 Canarias recibió la inusual visita de una tormenta tropical. Se cumplen, pues, 10 años del paso del Delta que dejó tras de sí un muerto, pérdidas decenas de millones de euros. El Delta obligó a cambiar protocolos e infraestructuras.

Diez años después del paso de la tormenta tropical Delta por Canarias y con la perspectiva que da el tiempo algunos expertos se atreven ya a decir que «no fue para tanto» y que el Archipiélago ha sufrido otros fenómenos meteorológicos más graves y que han provocado más pérdidas, tanto humanas como materiales. Esos mismos expertos advierten, sin embargo, de que Delta sí puso  en evidencia más que ningún otro desastre natural la vulnerabilidad de las infraestructuras de las Islas.

La consecuencia más grave fue el fallecimiento de una persona en Puerto del Rosario y tuvo repercusiones «nunca vistas con anterioridad y consideradas catastróficas por las autoridades autonómicas y estatales», según la comisión parlamentaria que investigó el fenómeno. Se cerraron puertos, carreteras y colegios; se produjeron colisiones y hundimientos de barcos; cuantiosísimos daños en edificios, viviendas, mobiliario urbano, enseres y explotaciones agrarias;  hubo graves afecciones en la telefonía fija y móvil, en el abastecimiento de agua y en el suministro eléctrico e importantes daños medioambientales». Sólo en el área metropolitana y el sureste de Tenerife casi 200.000 abonados de  Unelco-Endesa estuvieron una semana sin suministro eléctrico (350.000 en Canarias) y otros 177.000 sufrieron cortes.

A día de hoy, expertos en climatología y desastres naturales como Pedro Dorta, catedrático de la Universidad de La Laguna (ULL),  creen que Canarias «puede hacer frente» a un fenómeno similar, pero «la lucha nunca acaba y casi no hay ninguna sociedad que pueda salir indemne de e vientos de más de 200 kilómetros por hora», dice.

Delta apenas dejó precipitaciones, pero sí vientos que, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), llegaron a alcanzar los 150 kilómetros por hora en las costas de las Islas y cercanos a los 250 en zonas altas de Tenerife.

Endesa salió indemne de la comisión de investigación y del contencioso judicial por el que pasó, pese a que quedó sobradamente constatada la debilidad del sistema eléctrico insular. La compañía sólo admite hoy que perdió «la batalla de la comunicación» y pasa a Red Eléctrica de España (REE), gestor del sistema desde 2010, cualquier responsabilidad sobre planificación.

Se han rehecho las líneas que cayeron y la red se ha mejorado, pero la Consejería de Industria admite que el sistema «sigue siendo inseguro». El Gobierno contempla en su plan contra fenómenos meteorológicos adversos vientos como los del Delta, por lo que en teoría se está más preparado para afrontar un fenómeno como aquel, pese a que su predicción, admite la Aemet, «sigue siendo muy complicada».