El comportamiento ejemplar de Vitolo

David Ojeda
DAVID OJEDA

Vitolo se quiere ir de la Unión Deportiva. No hay quien pueda discutir el hecho, y, sin ir más lejos, el jugador insistió ayer en comunicarle al club su deseo a pesar de que el viernes se clausuró el mercado de fichajes. Sin embargo, su profesionalidad, protegida por Sergio Lobera quien el viernes habló con firmeza de su implicación absoluta, queda resguardada por su participación en Elche donde fue uno de los mejores jugadores de amarillo.

El extremo de San José siempre pidió la pelota. Tal vez se supiera observado. El Real Madrid ha insistido toda la semana con su fichaje, siempre frustrado por la negativa de la Unión Deportiva a traspasar al futbolista si no median los 12 millones de su cláusula de rescisión.

Vitolo arrancó imperial sorteando contrarios cada vez que la pelota llegaba a su zona de influencia. Siempre por el centro, en esa posición detrás del ariete de referencia que le ha encomendado Sergio Lobera. Chrisantus recibió un par de balones suyos; uno de ellos a la media hora de partido, después de que Vitolo dejara hecha un trapo las cinturas de Damián y Pelegrín.

El jugador responde así a los amagos de insurrección que ha protagonizado durante la semana. Hay entre él y el club un sentimiento recíproco de desencanto. El jugador y el presidente Miguel Ángel Ramírez se cruzaron en Elche, y entre ambos se coló un témpano de hielo. Distancia y frialdad absoluta.

En el club entienden que el jugador esté seducido por la oferta que le han hecho llegar sus representantes de la agencia Bahia. Pero no comprenden la forma de gestionarla que está teniendo. Hay en Las Palmas una posición firme al respecto, y ésta se le dejó clara desde antes de que comenzara la pretemporada. Mientras tanto el jugador sigue en el escaparate. Asistió a Chrisantus en el primer gol de la temporada en Santander.

Ante el Lugo, el tanto fue suyo. De cabeza, el primero de su carrera. Y ayer tuvo una buena actuación dentro de la discreta actuación colectiva del equipo.

Además sigue despertando mucho interés. Un agente murciano que trabaja para el Brujas de Bélgica estaba acreditado ayer en el Martínez Valero de Elche con la misión de trasladar un informe sobre Vitolo.

El jugador quiso pasar desapercibido. Fue el primero en subir a la guagua, refugiado mediáticamente en la conferencia de prensa de Sergio Lobera.