Entrevista

Alberto Montoya: "Es necesario un cambio para lograr que la ULPGC avance"

27/11/2016

El catedrático de Patología Animal afronta la votación del próximo martes convencido de que él representa «la renovación» en el gobierno de la Universidad frente al «continuismo» que, asegura, define al proyecto de Robaina.

— Tras la rectificación de los resultados iniciales, obtuvo el 31,37% de los votos de la comunidad universitaria el pasado día 16, ocho puntos menos que Rafael Robaina. ¿Cree que eso le hace afrontar la segunda vuelta en desventaja?

— No. Mi visión, y que muchos comparten, es que en esta primera vuelta lo que ha predominado es el deseo de cambio, de renovación. Mi candidatura, al igual que la encabezada por el profesor Eduardo Galván, tienen como meta el cambio, frente al continuismo representado por el profesor Robaina, que ha sido vicerrector en estos últimos cuatros años y en la que se integran además muchas otras personas del anterior equipo rectoral.

— ¿Qué opina del fallo del recuento de la Junta Electoral? ¿Cree que se tardó mucho en rectificar

— Creo necesario destacar tres cuestiones. En primer lugar, mostrar nuestro respeto a la Junta Electoral Central (JEC) de la ULPGC como órgano responsable de la organización, gestión y control de los procesos electorales. Segundo, pero no menos importante, nuestra candidatura mostró desde el inicio públicamente que nuestros resultados estimados no coincidían con los proclamados de forma provisional por la JEC. Además, desde que este órgano proporcionó los detalles de sus cálculos y comprobamos el procedimiento que habían seguido, mostramos nuestra disconformidad públicamente y elevamos una reclamación ante la JEC, al entender que su procedimiento no garantizaba las ponderaciones fijadas legalmente para cada sector. Esta reclamación fue estimada. Y, tercero, debe tenerse en cuenta que lo hicimos a pesar de que el procedimiento que creíamos correcto nos daba un peor resultado. Pero lo tuvimos claro desde el inicio: queremos un cambio en la Universidad basado en la transparencia en la gestión y en el buen gobierno.

— ¿Cree que ha afectado a la imagen social de la ULPGC?

— Afortunadamente, no tuvo consecuencias en cuanto al hecho de que ningún candidato obtuvo la mayoría suficiente para ganar en esa primera votación ni sobre cuáles son las dos candidaturas más votadas. Si hablamos de la imagen social de nuestra Universidad, cualquier noticia que se asocie a errores puede ser percibida como no positiva. No obstante, en relación a la imagen me preocupan otros factores como, por ejemplo, la desidia que ha imperado en los últimos años y las declaraciones del anterior Rector calificando a nuestros profesores como «escaqueados» y que «la ley en España impide hacer algo». Este tipo de afirmaciones sí que dañan notablemente la imagen de la ULPGC. Esos dos comentarios no son ciertos y revelan desprecio. La gran mayoría de los docentes son profesionales que cumplen con su misión. Lo que realmente es preocupante es cómo ha estado gestionada la Universidad en estos últimos años.

— ¿Cree que este error –a usted le atribuyeron en un principio un apoyo mayor– ha afectado a su campaña y al proceso electoral hacia el Rectorado?

— No lo creo. No es algo que nos preocupe. Además, como ya expliqué, hemos tenido una actitud muy clara desde el principio. Nuestra preocupación es lograr comunicar y convencer de que existen otras formas de hacer las cosas, de gestionar, basándonos en el consenso, el diálogo, la transparencia y el compromiso efectivo con la Universidad.

— Si es rector, ¿propondría algún cambio en el funcionamiento de la Junta Electoral?

— Desde nuestro punto de vista, lo que ha ocurrido se podría evitar incorporando a las normas que regulan las elecciones a rector la fórmula matemática que refleja la opción que la gran mayoría considera correcta y que es la que al final se ha usado.

— ¿Cómo intenta convencer para que le voten quienes se decantaron por Galván el día 16, más del 28% de quienes acudieron a las urnas?

— Nuestro mensaje es claro. Es necesario un cambio para lograr que la Universidad avance. Ahora mismo reina en la Universidad el desánimo y la falta de orientación. Además, la imagen de la ULGPC en la sociedad se  ha deteriorado. El cambio se tiene que realizar contando con la gente, con el consenso necesario. De otra forma, no será posible. En este sentido, hemos integrado a siete compañeros de la candidatura que ha quedado fuera del proceso en la primera vuelta, dado que son personas que por su competencia profesional y compromiso contribuirán a la renovación.

— ¿Cuáles son las principales diferencias, en su opinión, de su proyecto con el de Rafael Robaina?

— Son varias, y hemos remitido al PDI un mensaje destacándolas. Por citar algunos ejemplos queremos implantar un nuevo RPA ya para el curso 2017-18, con un máximo de 24 créditos, y que no cambie todos los años. También trabajaremos apoyándonos en el diálogo y en el consenso y justificando nuestras decisiones.  Además,  proporcionaremos los recursos necesarios, tanto al profesorado como a los estudiantes para afrontar la enseñanza en inglés.  Y desde luego la gestión y la  administración necesitan de un apoyo  decidido.

— En esta fase de campaña no ha habido grandes actos... ¿Dónde ha centrado su atención y su acción?

— En continuar, todo el equipo, con el acercamiento a compañeros y con colectivos concretos, explicando el proyecto y atendiendo a inquietudes y dudas. Y trabajando por integrar a miembros de la candidatura que se ha quedado fuera del proceso, que, como ya señalé, ha dado como resultado la incorporación de siete compañeros para ocupar puestos de vicerrectores y directores de área.

— ¿Qué cambiaría en la ULPGC si usted es elegido rector?

— Como premisa general, acabar con la falta de transparencia, la discrecionalidad y la falta de orientación y diálogo. ¿Cómo hacerlo? Trabajando con todos, escuchando y dialogando, construyendo sistemas y procedimientos que integren a todos, con el interés de la Universidad como única guía. ¿Por qué? Estamos convencidos de que no hay otra manera si queremos que nuestra Universidad avance. La actual situación de carencia de claridad ha generado una gran desilusión y además corren mil rumores de comportamientos no correctos que contribuyen a la desmotivación y desafecto con la institución.

— ¿Cuál sería su primera medida en el Rectorado si gana?

— Contar con todos. Necesitamos a todos y a cada uno de los miembros de Universidad para poner en marcha un proyecto de ilusión y de compromiso. Nuestra primera medida será institucionalizar el consenso, la participación y el diálogo creando canales, foros y mecanismos que aseguren la aplicación de estos principios en todas las dimensiones de la actividad de la Universidad. Para ello, reitero, trabajaremos como un equipo plenamente cohesionado y coordinado.