Aguilar: "Todos salimos perdiendo"

B. Hernández
B. HERNÁNDEZ

El eurodiputado socialista Juan Fernando López Aguilar valoró ayer de forma «sumamente negativa» el resultado del referéndum en Reino Unido que tiene como principales perjudicados, a su juicio, a los propios británicos «en cuanto se den cuenta de las consecuencias que tendrá para ellos esta decisión». Considera que aún es pronto para hablar «de la duración y profundidad del primer impacto negativo» y del «pánico de los británicos en España y para el resto de europeos en Gran Bretaña». En cualquier caso, recordó que hay dos años para fijar las condiciones de la salida de la UE y «hay margen de maniobra para prevenir, asegurar y proteger a los más vulnerables por el cambio de reglas del juego». Aguilar criticó duramente al primer ministro británico, David Cameron, que ha tenido una actitud «deplorable y cabreante» porque no ha movilizado el voto para permanecer en la UE. Esta, dijo, es la consecuencia de un «corolorario de decisiones disparatadas en las que se mezclan falta de liderazgo, cobardías y complicidad con la extrema derecha» y que deja mayoría de gobiernos conservadores en la Unión con un recetario «abyecto, antisocial y destructivo de la UE». Cameron, dijo pasará a la historia como el «tontaina del siglo» que ha fracturado la sociedad británica, hunde la libra y acaba con la libre circulación entre Reino Unido y el resto de la UE «con un referéndum en el que todos perdemos». Esta «pedrada de consecuencias cataclísmicas» pone de manifiesto, según el socialista, que la Unión «es siempre frágil y está amenazada por el rebrote del nacionalismo, del populismo y de la extrema derecha». Aguilar aboga por un «cambio radical de rumbo» y denuncia a los gobiernos «cobardes que están instalados en la premisa falsa de que quien se atreva a defender la UE pierde las elecciones». El eurodiputado indica que las consecuencias económicas del Brexit, «las más visibles», perjudican claramente a los británicos que viven en España, «que perderán derechos sociales, verán perjudicdas sus pensiones, sus propiedades en este país... lo van a pasar peor». Los británicos, dice, están acostumbrados a exigir que el resto de europeos no tengan los mismo derecos en el Reino unido, «pero pondrán el grito en el cielo» cuando vean el empeoramiento de su situación en el resto de Europa.