«Admiran nuestro modelo, cambiarlo sería un error»

El técnico del Gran Canaria 2014 respira sereno tras concluir la temporada defendiendo la plaza en ACB. Asume su responsabilidad en la errática trayectoria, y libera de penitencias al director general Himar Ojeda, defendiendo la gestión deportiva actual como la más válida

David Ojeda
DAVID OJEDA

Posa para la foto luciendo sonrisa. En un hombre de gesto adusto como usted resulta muy simbólico.

Hay que saber diferenciar. Que yo no sea la alegría de la huerta no quiere decir que cuando no estoy entrenando tenga siempre la misma cara que se me pone en los partidos. Hay momentos para todo y cuando estoy bajo presión y concentrado no me sale otra cara que la que se me ve.

Ha concluido una temporada repleta de gestos, como su abrazo con Himar Ojeda tras el partido contra el CAI en el que la permanencia ya era un hecho.

Hemos pasados momentos duros. En algunos no veíamos la salida del túnel. Cuando conseguimos el objetivo mínimo, que no es para pensar que hemos hecho un temporadón, pero sí que ha sido un alivio. Eso lo quieres compartir con personas que sabes que también lo han pasado mal.

¿Esa es la síntesis sobre la que se sustenta tradicionalmente el Gran Canaria, un grupo reducido de personas que trabaja de forma coral?

Esa es la clave de nuestro éxito. La unión, la confianza en el de al lado, no dudar. Trabajar en equipo, no solamente pasándose los jugadores el balón en la pista, que eso es una obviedad. Estar todos a la misma, directivos, técnicos, jugadores...por encima de la personalidad de cada uno estar juntos y respetarnos. Cuando había dificultades nos hemos apoyado.

De un año a otro el Gran Canaria representando lo ambivalente del deporte.

Eso demuestra que la diferencia entre el éxito y el fracaso es muy pequeña. Son pequeños detalles. No hay que hacer grandes cosas para tener éxito, y no hay que cometer grandes errores para no tenerlo. Son matices, dinámicas, que tienen mucho que ver con el estado anímico de cada uno. Nadie pensaba a principio de temporada que íbamos a estar donde hemos estado, pero fue así. Hemos estado otros años muy por encima de las expectativas, y este muy por debajo.

¿Ese aspecto anímico ha sido determinante en el desarrollo de la temporada?

Sí, pero es inevitable. Cuando las cosas comienzan a ir mal a principio de temporada y nos ponemos 1-5 en los primeros partidos, pues lógicamente la confianza se resquebraja. Y todo eso influye. Romper esa dinámica es complicado, no tiene que ver con las palabras, sí con los sentimientos.

Al final el grupo tuvo una respuesta convincente ante ello.

Sí. Eso fue lo que me mantuvo con un mínimo de serenidad. El ver que nuestro día a día era bueno. Que entrenábamos bien, que los jugadores estaban implicados y actuaban con profesionalidad.

Ha reconocido cierto exceso de exigencia sobre ciertos jugadores.

Hemos tenido algunos jugadores asumiendo papeles que seguramente no era el idóneo para ellos. Y eso ha provocado frustración en algunos de ellos en ciertos momentos. Esta temporada tuvimos muy buenos jugadores, al igual que la anterior, de hecho hay muchos que continuaban, pero como que al lado de Carroll y Wallace rendían más que si no tenían referentes como esos. Al perderlos nos hemos sentido más desprotegidos a la hora de tomar decisiones.

¿Ese era un hecho natural teniendo en cuenta la composición de la plantilla este ejercicio?

Sí. Y hay que estar muy orgullosos de jugadores como Mike Bramos y Tomás Bellas. Juan Palacios, en algún partido, Spencer Nelson, han dado un paso adelante. Pero hacerlo cada día, como lo hacía Jaycee Carroll, a estos jugadores les cuesta más. Estoy muy satisfecho de las responsabilidades que algunos jugadores han asumido y la valentía que tuvieron para ello.

En el análisis de una temporada llena de baches, ha comentado que no se le ha cargado la responsabilidad que cree que merece.

Me ha dado la sensación de que la mayor parte de las críticas se las ha comido el director técnico. Como si él fuera el máximo responsable de las desgracias que han pasado. Eso es injusto porque no es así. Evidentemente tiene su cuota de responsabilidad. No estoy demasiado contento de cómo hemos jugado en ataque, y en eso no tiene la responsabilidad Himar Ojeda. Él ficha, pero no los pone a jugar ni decide las tácticas. Yo tengo bastante que ver con todo lo que ha pasado.

En uno de los momentos más críticos sobre su persona llegó a decir que no seguiría en el club si él no continuaba.

Nadie es imprescindible. El club está por encima de las personas. Todos estamos de paso. Y a todos nos sustituirán otras personas. Lo que no se puede entender es lo que ha pasado en este club durante los últimos años sin Himar Ojeda. Y que su porcentaje de acierto es muy alto. Que esta temporada, por diversos factores, ha habido algunas decisiones que no han sido acertadas, seguro, porque nadie tiene una varita mágica. No existe el director técnico que no tenga errores. Himar Ojeda tiene detrás un bagaje bastante bueno. Eso no se ha valorado.

¿El futuro pasa por mantener la estructura de esta plantilla?

Estamos contentos. Si que nos gustaría encontrar un jugador más referente, como teníamos años anteriores, y habíamos destinado para ello este año a Rasual Butler. En el resto de la plantilla estamos satisfechos con el comportamiento de los jugadores. Sería un error que porque los resultados no han sido los esperados hiciéramos borrón y cuenta nueva.

¿El proyecto de esta temporada falló porque se creó para jugar alrededor de Butler y les plantó?

Tampoco es así, porque queremos jugadores de equipo, no que vengan aquí a tirárselas todas por lo penal o lo civil. Pero sí que teníamos la pretensión de que fuera nuestro máximo anotador. No metiendo 25 puntos por partido, pero sí anotando 14 o 15 con cierta facilidad. Esa era la idea cuando lo contratamos después de valorar a otros jugadores de su perfil. Luego, los que han venido para sustituirle a él eran de un perfil más diferente, más similar a los que ya teníamos. Porque el mercado no nos daba opciones mejores.

En el club se valora cambiar los parámetros de la gestión deportiva, con más intervención por parte del presidente, que ya hablado directamente con jugadores. ¿Es necesario ese cambio?

Hemos tenido un año por debajo de nuestras expectativas. Podemos decir que todo es un desastre y que hay que cambiarlo todo porque este modelo no funciona. Podemos tomar esa política. Eso sería equivocarnos. El Gran Canaria ha sido en las últimas temporadas un ejemplo de gestión, de utilización de los pocos recursos que tenemos. Hemos sido un club admirado por los equipos de nuestro nivel en la ACB. Si por esta temporada cambiamos será legítimo, pero será un error.

¿Sobre qué jugadores debe fundamentarse el próximo proyecto del Gran Canaria?

Tenemos algunos jugadores con contrato con los que estamos contentos y parece que ya no los valoramos porque damos por hecho que van a continuar. Si no tuvieran contrato los valoraríamos más. Del que más estamos hablando todos es de Mike Bramos, porque es un jugador joven que está demostrando crecimiento y, además, es excelente como persona y profesional y acaba contrato. Le subrayamos más por eso, no porque le consideramos más importantes de los que tienen contrato en vigor. Spencer Nelson es para mí otro de los que acaba contrato que sería importante que continuara. Los demás no son tan prioritarios y dependerá un poco de otros factores.

Habla mucho de los que tienen contrato (Haynes, Bellas, Beirán y Rey). ¿Son gente perfectamente integrada en la genética del club?

Desde luego. Son jugadores que no van a promediar 20 puntos por partido, pero estamos muy contentos con ellos y tenemos claro que es gente que está en un proceso de mejora.

Sitapha Savané escenificó una despedida ambigua en el último partido en el CID. ¿Cuál ha sido el papel del capitán y cuál es su futuro en el club?

Lo primero que tengo que decir de Taph es que tengo muchísimo respeto por él. Tanto como jugador como persona, es un ejemplo en su día a día, su compromiso, su esfuerzo. La verdad es que lo valoro mucho porque creo que aún no siendo ya el jugador físico y atlético de sus mejores años nos ha ayudado esta temporada a conseguir los objetivos mínimos que hemos logrado. Y eso hay que valorarlo en su justa medida. Si continuará o no, no lo sabría contestar. Sí que creo que pase lo que pase, siempre estaré agradecido por su profesionalidad.

¿Ha sido una ayuda esencial para usted en días como el de la derrota en Murcia?

En los malos momentos. Para no hablar de un partido u otro. En los momentos malos ha estado inconmensurable. En los momentos buenos es más fácil para todos. Taph ha estado muy bien.

El pasado verano hubo un cambio de directiva. ¿Ha afectado?

Es algo que me supera. Solo soy el entrenador y no puedo criticar cosas de las que estoy por debajo en el escalafón del club. Este Gran Canaria históricamente ha sido un club muy estable y eso se ha perdido en los últimos años. Pero no podemos poner eso como excusa de los resultados obtenidos.