La candidata de los comunes, Jéssica Albiach. / EFE

Los comunes se aferran a un pacto de izquierdas con ERC y PSC

La confluencia de Unidas Podemos mantiene su poder en Cataluña al repetir los mismos escaños que en 2017

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSO Madrid

En Comú Podem, la marca catalana de Unidas Podemos, sigue aferrándose a un eventual gobierno de izquierdas junto al PSC y ERC en el que los ocho diputados cosechados este 14-F jueguen un papel determinante. Sin embargo, y a diferencia de lo ocurrido tras las generales del 10 de noviembre, cuando fueron pieza clave de las negociaciones, los morados ahora están resignados a permanecer en segundo plano. Si bien es cierto que la simple aritmética de las urnas sigue haciendo posible dicho escenario, los vetos cruzados entre los independentistas y los socialistas marcarán ese horizonte.

Su candidata, Jéssica Albiach, mantuvo esa promesa durante toda la campaña electoral, en la que se distanciaron de las tesis más duras del soberanismo, imponiendo vetos a la derecha representada por Junts o el PdCat, por un lado; y PP,Vox yCiudadanos, por otro. Pese a que la siguiente jugada ya no depende de ellos, los morados confían en acercar a socialistas y republicanos. «A partir de mañana (por hoy) llamaré a Illa y a Aragonès para sentarnos en una mesa y construir un Gobierno de izquierdas y dejar los vetos atrás», defendía Albiach este domingo por la noche, al analizar los resultados.

La candidata de los morados también advirtió a ambas formaciones en el caso de que intenten presentarse a una investidura sin apoyos suficientes. «No nos hagan perder el tiempo», afirmó.

Elecciones Catalanas 2021

A nivel nacional, los de Iglesias respiran hoy un poco más tranquilos después de cercionar que mantienen su fuerza intacta en Cataluña y han evitado otra «derrota sin paliativos», como describió el líder de UnidasPodemos los resultados de su partido en las autonómicas gallegas y vascas de 2020. En aquella ocasión fueron barridos del Parlamento de Galicia y perdieron gran parte de su poder en el País Vasco.

El hecho de mantener sus ocho escaños no contribuirá a debilitar aún más su posición en el Gobierno de coalición. Tampoco respecto a sus aliados de ERC, que les son vitales para obtener rédito social en el Congreso, como ocurrió durante la negociación de los Presupuestos de 2021. Por ello también será prioritario para Iglesias reeditar estos acuerdos en Cataluña.

Pero otro de los miedos de En Comú Podem sí se ha hecho realidad. Al igual que PP yCiudadanos, también pierden la batalla frente a Vox, que en su caso les adelanta por tres escaños en su primera incursión en el Parlament. El propio Santiago Abascal ya declaró en la recta final de la campaña que «sería una alegría superar a los comunes y la CUP». Una frase que describe una derrota contra la ultraderecha más moral que práctica, pero que a buen seguro se trasladará a la pugna parlamentaria. «Es lo más preocupante para mí esta noche. Hay que frenar a la extrema derecha en el Parlament, poner un cordón sanitario y dejarlos aislados», reconoció Albiach.

Por territorios, Barcelona –en cuya capital está su mayor referente, la alcaldesa Ada Colau– se mantiene como el feudo del que más apoyo ha recibido Jéssica Albiach, con siete escaños en total. Mientras que en Tarragona obtienen un solo asiento en el Parlament y se quedan en blanco en el caso de las circunscripciones de Lleida y Girona.