El portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Senado, Javier Maroto / ·Efe

La dirección del PP cierra filas en torno a Casado

Achaca su caída a la declaración de Bárcenas | Maroto defiende que las elecciones han favorecido a los extremos y a los que «les da igual el coronavirus y la seguridad»

A. AZPIROZ

El Partido Popular no ha fallado en su estrategia, sino que factores externos son los culpables a que la ahora primera fuerza de la oposición y durante años partido de Gobierno haya quedado relegada a la octava posición en las elecciones catalanas al obtener tan solo tres escaños en el Parlament, uno menos que en 2017. Y no solo eso, los de Pablo Casado ha visto como Vox les ha duplicado en número de votos, lo que significa que el mensaje de la formación de Santiago Casado cala cada vez con más fuerza entre el electorado conservador.

Pese a lo doloroso de los resultados, la dirección del PP cierra filas en torno a su líder. Lo hizo en la noche electoral el secretario general Teodoro García Egea y este lunes han vuelto a hacerlo los portavoces en el Congreso y Senado, Cuca Gamarra y Javier Maroto. El mensaje que trata de trasladar la culpa popular es que los culpables del fracaso electoral son Luis Bárcenas y su confesión sobre la existencia de una supuesta caja b en el partido y el auge de los partidos populistas al abrigo de una campaña excesivamente polarizada. A estos dos factores, según el análisis de los populares se suma la alta abstención registrada a causa de la pandemia, lo que habría terminado de formar la tormenta perfecta en su contra.

El efecto Bárcenas

«Que hayamos tenido el nombre de Bárcenas en todos sitios afecta electoralmente. Ha estado pero para aportar nada nuevo. El cansancio que genera este asunto de hace 8 o 10 años y que seguirá coleando significa un desgaste, porque recuerda un episodio triste de la historia de nuestro partido», ha señalado Maroto en una entrevista en la cadena Ser. Para Gamarra, «el contexto para el PP era complicado si a la abstención se le suma el marco que se promueve desde Moncloa, que fortalece al independentismo, y la aparición de Bárcenas con el acuerdo de la Fiscalía, que no ha favorecido la campaña del Partido Popular».

En cualquier caso, el PP pone el acento en que la máxima preocupación por los resultados en Cataluña debe ser el ascenso de las formaciones independentistas. El secretario de comunicación del PP, Pablo Montesinos, ha reconocido que los resultados han sido malos para su partido, pero ha lamentado aún más que lo hayan sido para toda España porque «sale ganando el separatismo y aquellos que quieren destruir España, gracias a las cesiones del presidente del Gobierno».