El PP se hunde al caer hasta los tres escaños y asiste al 'sorpasso' de Vox

Se deja alrededor de 79.000 votos por el camino y vuelve a quedarse sin conformar grupo propio en el Parlamento catalán

LORENA GIL

Se enfrentaba el Partido Popular de Cataluña ayer a dos enemigos. Uno invisible, la abstención. El otro, más palpable, Vox. «Si no votas, otros decidirán por ti», arengaba su candidato, Alejandro Fernández, a mediodía, cuando la participación acumulaba una caída de doce puntos -al final fue de 22-. Fue «una noche difícil» para los populares. Perdieron un escaño, de cuatro pasaron a tres, lo que les deja de nuevo sin formar grupo propio; quedaron por detrás de Ciudadanos, pese al desplome de los naranjas, y asistieron al 'sorpasso' de la formación que lidera Santiago Abascal, que entra en el Parlament con once diputados.

En 2017 la campaña estuvo marcada por un contexto diferente. Con una Cataluña gestionada por el Gobierno central de Mariano Rajoy tras la aplicación del 155, la división entre los partidarios de la independencia y los contrarios provocó que se viera a Ciudadanos como el principal partido para hacer frente al separatismo. El PP se dejó entonces por el camino más de la mitad de su representación. De once diputados pasó a cuatro. Una caída que no confirmó el descenso iniciado ya en la anterior cita con las urnas. Lejos quedan ya los 19 escaños de 2012.

Fueron las de ayer las primeras elecciones desde que Pablo Casado marcara distancias con Vox en el Congreso. Y es que el 14-F no solo tenía una lectura de soberanismo sí o no, sino también otra en clave nacional. El PPC comenzó la carrera electoral con la vista puesta en Cs, caladero al que se marcharon sus otrora votantes, pero también mirando a la formación de Santiago Abascal por el retrovisor. La encuestas apuntaban a un más que posible 'sorpasso' y ayer Vox adelantó no solo a los populares, sino también a Cs, concentrando el voto del rechazo sin voluntad de pacto al independentismo.

Ni el desembarco de los primeros espadas del partido permitió al PPC salvar los muebles. Constante fue la presencia de Pablo Casado, que veía en las catalanas una prueba de su liderazgo en la batalla al 'sanchismo'. Fernández optó por un discurso de reconciliación, pero la sombra de Luis Bárcenas acompañó cada una de sus intervenciones.

Alrededor de 79.000 votos se dejaron ayer los populares por el camino. De los 185.670 sufragios que sumaron en 2017, se quedaron en poco más de 107.200 (3,8%). Esto se tradujo en una pérdida de un escaño en el Parlament. De cuatro pasan a tres, todos ellos por la circunscripción de Barcelona. No logró el PPC ninguno de sus dos objetivos, asumió Fernández: ni crecer en número de parlamentarios ni conformar grupo propio.