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El PP tiñe el mapa de azul, pero tendrá que pactar con Vox
Elecciones 28M

El PP tiñe el mapa de azul, pero tendrá que pactar con Vox

Los populares consideran que los resultados consolidan el «cambio de ciclo» y «dejan a Sánchez KO» | Consiguen mayoría absoluta en Madrid y La Rioja, además de triplicar su poder territorial

Domingo, 28 de mayo 2023

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El PP dio un vuelco al mapa electoral y volvió este 28 de mayo a teñir de azul la mayoría de los gobiernos autonómicos y municipales tras la pérdida de poder territorial que comenzó en 2015, con la aparición de Podemos y Ciudadanos, y culminó en 2019. El partido de Alberto Núñez Feijóo fue la fuerza más votada en la mayoría de las capitales y autonomías, con sendas mayorías absolutas en Madrid y La Rioja, pero la dicha no fue absoluta y tendrá que pactar con Vox si quiere arrebatar gobiernos al PSOE. «Hemos teñido el mapa de un azul muy azul. Esto es un KO a Pedro Sánchez», celebraron en la dirección nacional.

«Los españoles han hablado alto y claro» y lo que suponen estos resultados, insistían en Génova, «es un cambio de ciclo absoluto», «la derrota del sanchismo», que ha sido posible, subrayaban, porque «hay una alternativa que convence». «Hemos recuperado ese PP grande, que sintonizaba con la mayoría de España, hemos recuperado ese partido centrado, ancho, ese partido donde caben la inmensa mayoría de los ciudadanos españoles. España ha iniciado un nuevo ciclo político», aseveró un Feijóo exultante.

Los populares dan por cumplidos los objetivos que se marcaron para esta cita electoral al conseguir ganar los comicios municipales, adelantando al PSOE de Pedro Sánchez en número de votos (casi 800.000 más), en concejales electos y, sobre todo, en una treintena de capitales de provincia, triplicando así su actual poder en los grandes municipios. Destacan plazas especialmente simbólicas como Valencia, Palma de Mallorca y Sevilla. En Valladolid, los conservadores empataron en escaños con los socialistas pero podrían desbancar a Óscar Puente si pactan con los de Santiago Abascal. El 'tsunami azul' arrasó también en Aragón y Andalucía, donde se hicieron con siete de las ocho capitales, a excepción de Jaén donde igualaron en ediles y será la formación Jaén Merece Más quien tenga la llave para decidir quién gobierna.

El resultado de este 28-M deja además al partido conservador y a Feijóo en una posición cómoda de cara a las generales de final de año. También a nivel interno después de que sus candidatos autonómicos consiguieran recuperar poder, con mayoría absoluta en Madrid, encumbrando a Isabel Díaz Ayuso y a su 'partner' José Luis Martinez Almeida, y La Rioja. Además de ganar en la Comunidad Valenciana, Aragón, Baleares, Cantabria, Murcia y Ceuta. Pero no se trata solo de ganar, sino de gobernar, y para hacerlo tendrán que pactar con Vox. De nada sirvieron los llamamientos al voto útil en la recta final de la campaña para convertir en irrelevantes. Feijóo acabará enfrentado a su peor sueño.

El día después

Pero antes de sentarse a negociar con Santiago Abascal, el líder gallego ofrecerá al PSOE, como ya avanzó durante la campaña, un acuerdo para que gobierne la lista más votada. Aunque se quede en un brindis al sol, la dirección del PP verbalizará esta propuesta para legitimar hipotéticos acuerdos con la extrema derecha ante el 'no' de los socialistas.

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En Génova prefieren no dar pistas todavía sobre cómo gestionarán a partir del 29-M su relación con Vox. «Ahora toca disfrutar del resultado», aseguraba ayer la secretaria general de los populares, Cuca Gamarra, dejando entrever que esperarán aún unos días antes de abordar la estrategia de pactos poselectorales. En la cúpula del partido insisten en todo caso en que su objetivo pasa por gobernar en solitario y obligar a la formación ultraderechista a «retratarse» y a elegir entre dejar que gobierne la izquierda o facilitar ejecutivos del PP.

Sin embargo, no será tan sencillo porque ni Abascal ni su círculo tienen intención de entregar su apoyo gratis. La negociación más peliaguda será en todoo caso la Generalitat valenciana. Allí su cabeza de lista, Carlos Flores, está condenado por violencia machista y los populares no están dispuestos a incluirle en un eventual Ejecutivo de coalición. «Vamos a hacer valer nuestras papeletas, nadie las va a pisotear ni a despreciar», advirtió este domingo el portavoz nacional de Vox, Ignacio Garriga.

En la cúpula verde insisten en que se sentarán en la mesa de negociación exigiendo «sillones» aunque sea por un solo concejal o diputado autonómico. No van a dejar que pese en la discusión la diferencia de voto, conscientes de que la manera en la que se salde este pulso puede influir en la posición con la que afronten las generales. También en la de Feijóo que, por eso, no quiere atarse a Vox antes de tiempo.

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