Los trabajadores, tras año y medio de lucha, lamentan que el proceso termine en liquidación. / J.C. ALONSO

La única oferta que hay por JSP no presenta el aval bancario y el grupo se acerca a su liquidación

Sanlode Alimentación, que se creó hace menos de un año, ha ofrecido 7 millones por el grupo. El sábado debía desembolsar 1,7 millones para garantizar su solvencia pero no lo hizo. El fin de esta industria canaria se da ya por hecho

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

La única oferta que ha llegado al final del proceso de venta del grupo industrial JSP y presentada por la empresa Sanlode Alimentación (cuya administradora única es una antigua trabajadora de JSP: María Lourdes Sánchez López) no ha presentado el aval bancario que se le reclamaba para demostrar su solvencia económica y que era el paso previo para que quedarse con las cuatro unidades productivas.

Según indican fuentes próximas, Sanlode (cuyo nombre comercial es Aztenon) ofertó 7 millones de euros por JSP (el grupo salió a subasta por un precio inicial de 68 millones, lo que da cuenta de la pérdida de valor) y el aval que no ha abonado ascendía a 1,7 millones de euros.

Sanlode tenía de plazo hasta el sábado para presentar este aval, según indican fuentes cercanas, pero hasta ayer esta empresa no había dado señales. Así se lo indicó el administrador concursal a los representantes de los trabajadores en un encuentro mantenido ayer por la mañana para informar del final de proceso de venta.

El pasado mes de julio la empresa especializada Asemar abría la venta de la industria canaria, tras ser autorizada por el juez de lo Mercantil número 2 de Las Palmas que lleva el concurso de acreedores de JSP para realizarlo por la vía de urgencia por la deteriorada situación de la compañía. Dos meses después finaliza el proceso sin comprador a pesar de que a principios de agosto Asemar informaba de que había más de 40 empresas interesadas en comprar JSP y de que el proceso iba muy bien.

El presidente del comité de empresa de JSP , Ismael Trujillo, lamentaba ayer el año y medio perdido desde que el grupo industrial presentó el preconcurso de acreedores y sin que se hayan tomado en este tiempo las decisiones oportunas para lograr que uno de los principales grupos industriales de la alimentación en Canarias siguiera con la actividad. «Ha sido un año y medio de lucha para conseguir que siguiera adelante. Es decepcionante lo que ha ocurrido, ver que tanto esfuerzo no ha servido para nada«, señala Trujilllo.

Fuentes de los trabajadores se quejaban de la gestión y mediación del Gobierno de Canarias para salvar JSP de la quiebra. En 2008 JSP llegó a facturar 125 millones de euros y era una de las enseñas más destacadas del sector agroalimentario industrial de las isla, con marcas tan conocidas y queridas por los canarios como Millac y Celgan.

Está previsto que el jueves 15 las partes firmen el acta para tramitar un nuevo expediente de regulación de empleo (ERE), que afectará a los 140 trabajadores que quedan en la empresa tras el ERE cerrado en enero y que se saldó con la salida del 70% de la plantilla inicial (317 personas). Cuando JSP solicitó el preconcurso en marzo del 2021 contaba con una plantilla de más de 450 trabajadores.

Una vez se llegue a este punto y en vista de las conclusiones del administrador concursal, el juez determinará la liquidación de JSP.

Fuentes próximas no descartan que Sanlode pudiera presentar el aval fuera de plazo, hasta el jueves que se firma el ERE, aunque todo apunta a que no ocurrirá. «Si en año y medio no se ha conseguido un comprador no va a aparecer en dos días», indican fuentes de los trabajadores, que consideran que en todo el proceso de JSP ha habido intención de una «mano negra» para dejarlo caer, con el fin de adquirirla en el proceso de liquidación sin ningún tipo de carga y «regalada». «En este año y medio ha habido opciones pero todo han sido piedras en el camino para evitar que saliera adelante», indican.

Desde que Sanlode Alimentación presentó su oferta han surgido numerosas dudas respecto a su solvencia económica y técnica. Esta sociedad, que quería hacerse con las cuatro unidades productivas de JSP -la planta de leche de Guímar, la del yogur de Los Baldíos, la del café de Los Majuelos y la del pan de El Tablero, apenas tiene un año de vida.

Constituida en noviembre de 2021 su actividad ha estado vinculada con la distribución de material sanitario con la covid y recientemente ha operado a través de acuerdos con la Embajada de Ucrania en España.

En cuanto a la oferta que había planteado por JSP, de 7 millones (insuficiente para cubrir una deuda acumulada próxima a los 70 millones de euros, la mayoría con la banca y el resto con proveedores), su intención era destinar casi cuatro milones al pago de la maquinaría a Gordon Brothers y solo tres millones se desembolsarían por las unidades productivas, según reza en la oferta presentada por Sanlode a Asemar y a la que ha tenido acceso CANARIAS7.

Su intención era subrogar a 88 trabajadores de los 140 e ir incorporando al resto según creciera la actividad. Preveía aportar 3,5 millones en un primer momento y lograr financiación futura por otros 15 millones.

Quesos Valsequillo también presentó una oferta que se estudió pero se descartó porque solo aspiraba a quedarse con la planta de yogures y además la cantidad era muy reducida, de solo 600.000 euros.