La alarma crece en el sector turístico del archipiélago por la conectividad

El destino canario se vería obligada «al cierre masivo de sus hoteles» en caso de que los países europeos de los que depende la actividad turística decidieran prohibir los vuelos con España para contener la expansión del Covid-19, un escenario que, al menos de momento, no se contempla.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ni siquiera puso ayer sobre la mesa la posibilidad del cierre del espacio aéreo nacional durante su comparecencia ante los medios tras el Consejo de Ministros extraordinario que aprobó precisamente flexibilizar las normas de asignación de franjas horarias en aeropuertos ( slots) para que las aerolíneas puedan acomodar sus operaciones ante la crisis del coronavirus.

Los hoteles isleños han dejado de recibir peticiones de reservas para los próximos meses, y las cancelaciones crecen a medida que pasan los días, lo que ya está llevando a la destrucción de empleo en el sector. De momento, los primeros afectados son los trabajadores eventuales, que representan entre el 35% y el 40% del personal de los hoteles en Canarias. Las malas expectativas de ocupación turística están provocando que no se renueven los contratos de duración determinada que se van extinguiendo.

Pero muchos hoteleros están comunicando ya a los representantes sindicales que de continuar perdiendo clientes y reservas se verán forzados a recurrir a expedientes de regulación temporal de Empleo (Erte), lo que conllevaría la suspensión temporal de miles de contratos de trabajo en las islas. En ningún caso, insistieron estas fuentes, estas regulaciones conllevarían despidos del personal indefinido.

«No se trata de poner en la calle a nadie, sino de poner en marcha aquellos mecanismos que nos permitan precisamente garantizar la supervivencia de los hoteles y la pervivencia del empleo», insisten los empresarios consultados.

El impacto en el empleo en las islas sería enorme de afrontar Canarias sumaba en enero casi 145.000 afiliados en hostelería y agencias de viaje, de los cuales casi 135.000 son asalariados, y el resto, otros 16.000, autónomos.

En este escenario de desplome de las reservas turísticas, insisten, «el cierre del espacio aéreo español, y por tanto el de Canarias, obligaría al cierre total de la oferta hotelera del destino».

Los empresarios turísticos recuerdan además que un alto porcentaje de los turistas que visitan las islas tienen una edad avanzada, precisamente el colectivo más vulnerable y por tanto los que afrontan más riesgos en caso de contraer el coronavirus. Esta circunstancia, recalcan desde el sector, hace que Canarias esté más expuesto a sufrir una mayor caída de la demanda turística que otros destinos.

En torno al 21,5% de los turistas que recibe el archipiélago supera los 60 años, según los datos de Promotur, Turismo de Canarias.

La Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), que preside el canario Jorge Marichal, pidió ayer precisamente el aplazamiento de los pagos a la Seguridad Social por un periodo no inferior a tres meses, sin recargos ni intereses, a todo el sector hotelero ante la crisis del coronavirus.

Para proteger el empleo, demandan también agilizar la tramitación de los expedientes de regulación temporal de empleo, y que se contemple todas las modalidades contractuales, no solo los fijos discontinuos, y facilidad en el descuelgue de incrementos salariales recogidos en los convenios colectivos.

Los hoteleros canarios han hecho en las últimas semanas un llamamiento a la población local para que cubra los huecos que dejará el turismo extranjero y peninsular en los establecimientos turísticos. Las reservas para la Semana Santa se han desplomado, y temen que, de no controlarse la propagación del coronavirus, las bajas ocupaciones se extiendan todo el verano.

Los hoteles canarios «ya están en negativo». Eso quiere decir que el número de cancelaciones para los próximos meses está creciendo, y en paralelo, prácticamente no se producen nuevas reservas, reconocen los empresarios del sector turístico.