El secretario general de CCOO, Unai Sordo, y el secretario general de UGT, Pepe Álvarez en la manifestación del Día del Trabajador en Madrid. / efe

Los sindicatos reivindican subidas salariales en el Primero de Mayo

Advierten a las empresas de un «polvorín social» si no se desbloquea la negociación de los convenios colectivos

Clara Alba
CLARA ALBA

Bajo el lema 'La solución: subir salarios, contener precios, más igualdad', los sindicatos han vuelto este Primero de Mayo a las calles de más de 60 ciudades españolas en una celebración singular por ser la primera sin restricciones desde el estallido de la pandemia.

Los sindicatos llegan a este Día del Trabajador, además, reforzados tras haber conseguido notables avances en el último año con los acuerdos para reformar el mercado laboral, la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y la actualización de las pensiones con el IPC.

Un enorme salto que ha mejorado de forma notable la relación y el clima con el Gobierno, aunque no tanto con los empresarios, a quienes van dirigidas buena parte de las reivindicaciones de la jornada que en Madrid han contado por segundo año consecutivo con la presencia de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, además del secretario general de UGT, Pepe Álvarez, y el secretario general de CCOO, Unai Sordo. A las marchas también asisten la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, el ministro de Consumo, Alberto Garzón, así como el secretario de Estado de Empleo y Economía Social, Joaquín Pérez Rey, entre otros.

Por su parte, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez también ha querido pronunciarse para celebrar la jornada a través de su cuenta oficial de Twitter, asegurando que «proteger los derechos laborales, garantizar las mejores condiciones de trabajo, la igualdad entre hombres y mujeres o impulsar la formación para el empleo. En ello trabajamos desde el inicio de la legislatura, con diálogo social y políticas públicas justas. Avanzamos».

El tono de los sindicatos es firme frente La advertencia es clara. En el manifiesto que acompaña a las marchas que han comenzado a las doce del mediodía, CC OO y UGT dejan claro que «es importante desarrollar una negociación colectiva» que frene la dinámica de pérdida del poder adquisitivo de los salarios, «para evitar que se genere un polvorín social y poner en riesgo la recuperación económica».

«Como todo el mundo sabe, el Acuerdo de Negociación Colectivo (ANC) está bloqueado y, si no se desbloquea, los sindicatos llevaremos a cabo un proceso de movilización creciente en torno a la negociación de los convenios colectivos», advirtió Unai Sordo durante su intervención antes del inicio de la marcha en Madrid.

El líder de CC OO insistió en que los sindicatos no van a «transigir» con la «actitud de boicot de las organizaciones empresariales a un acuerdo de negociación colectiva para subir los salarios». «No puede ser que pretendan transferir el incremento de los costes energéticos a los precios para la ciudadanía y la crisis la paguen los trabajadores», ha denunciado.

Tal y como ha criticado, la «desigualdad», la «precariedad» y la «falta de expectativas de una parte no menor de la población española», así como «el mundo rural» que queda «fuera de los cauces de modernización del país», «explican el auge de opciones de extrema derecha».

Por ello, ha llamado a «desenmascarar a aquellos que lanzan mensajes a los trabajadores y votan en contra de la subida del SMI, de la revalorización de las pensiones, de la reforma laboral», ha indicado en referencia a partidos como Vox, por lo que ha instado a «recuperar un contrato social para el siglo XXI» como «forma de contraponerse al neofascismo».

Por su parte, Pepe Álvarez (UGT) ha subrayado que este 1 de mayo es un día de «celebración» y de «orgullo», dado a los avances como la 'Ley riders', la ley del teletrabajo, los dos acuerdos suscritos en materia de pensiones o la reforma laboral. «Estamos cambiando la faz de los derechos de nuestros trabajadores, pero queda mucho por conseguir».

En este sentido, se refiere a recuperar «derechos desde el punto de vista de la actualización de los despidos», ya que, según ha lamentado, «no se puede continuar despidiendo por cualquier cosa», así como a la tramitación de los despidos, a qué precio se despide a un trabajador o los salarios de tramitación.

Con una inflación disparada al 8,4% en abril, según los datos adelantados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el llamamiento para un pacto de rentas entre patronal y sindicatos ha sido una constante en las últimas semanas. Pero los representantes de los trabajadores asumen que ese acuerdo con la CEOE es, hoy por hoy, prácticamente imposible.

En el manifiesto de la jornada, CC OO y UGT defienden que «las trabajadores y los trabajadores y la negociación colectiva no han contribuido a la subida de la inflación, sino más bien corresponde a la subida de precios empresariales para recomponer sus márgenes de beneficios».

Consideran que «es imprescindible garantizar el poder adquisitivo de los hogares, especialmente de aquellos con menos recursos». Y por eso llaman a «las subidas del SMI y de las pensiones referenciadas al incremento del coste de la vida».

En este punto, apuntan directamente a la patronal comandada por Antonio Garamendi, asegurando que «UGT Y CCOO hemos intentado negociar el V Acuerdo por el Empleo y la Negociación Colectiva, y no cejaremos en alcanzarlo, con fórmulas salariales que garanticen el mantenimiento del poder de compra».

Fórmulas de revisión que, a su juicio, «no difieren de lo que la propia patronal reclama para sí misma en los contratos de concesión administrativa».

Los sindicatos insisten en este punto en su reclamación de incluir en los convenios colectivos las cláusulas de revisión salarial que eviten la pérdidas de poder adquisitivo ante una inflación desbocada. se han convertido en uno de los principales focos de fricción en la negociación con la CEOE, con otros organismos como del Banco de España respaldando a la patronal de los empresarios al asegurar que este tipo de fórmulas -que sirven para blindar los sueldos frente a la escalada del IPC y garantizar el poder adquisitivo de las nóminas- podrían suponer un serio riesgo a medio plazo para la buena marcha del mercado laboral.

En un reciente informe, el organismo comandado por Pablo Hernández de Cos apunta a que el porcentaje de convenios firmados con estas cláusulas de salvaguarda para 2022 ha mostrado un aumento considerable en los dos primeros meses de este año, «hasta situarse en casi el 30% de los trabajadores con convenio registrado, después de haber descendido por debajo del 20% en los últimos años». Y el porcentaje llega al 50% si se tienen en cuenta los convenios ya pactados para 2023, según los datos que maneja la institución.

La cifra es, no obstante, inferior al 70% que este tipo de blindajes suponían en los convenios previos al estallido de la crisis financiera de 2008. Pero el aumento reciente preocupa al organismo supervisor ante el riesgo de una espiral de subidas de salarios-precios con efectos nocivos sobre la actividad.

Apoyo a las medidas del Gobierno

Frente a las críticas lanzadas al sector empresarial, el manifiesto del Día del Trabajador de este 2022 es mucho más benévolo que otros años con el Gobierno. Los acuerdos alcanzados en materia de pensiones o del mercado laboral han calmado bastante la relación entre las partes, y CC OO y UGT valoran de forma positiva los pasos dados con la reforma laboral en materia de refuerzo de la negociación colectiva «recuperando la ultraactividad de los convenios colectivos, la prevalencia aplicativa del convenio sectorial frente al convenio de empresa y garantizando el convenio de aplicación en las contratas y subcontratas».

«Sobre todo es una reforma que asienta cambios muy importantes en el modelo laboral, apostando por el mantenimiento y la estabilidad en el empleo, frente al modelo de inestabilidad laboral anterior y al ajuste del mercado de trabajo centrado en los despidos y en el abuso de la contratación temporal», reza el manifiesto de este Primero de Mayo.

Los dos principales sindicatos del país se muestran, además, convencidos de que estas reformas contribuirán a la mejora de la calidad del empleo, «con un ritmo no conocido antes del crecimiento del contrato indefinido, situando este en el centro de las relaciones laborales en nuestro país».

Tras el pacto por la reforma del mercado laboral, los sindicatos se marcan ahora el reto de «una revisión de las causas y los costes del despido para evitar que se utilice como modo de ajuste, acudiendo, por el contrario, a los mecanismos de ajuste interno que contiene el acuerdo alcanzado en el seno del dialogo social».

Yolanda Díaz anuncia «la gran reforma» del Estatuto de los Trabajadores

c. a.

madrid. La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, anunció este domingo que «en los próximos días», y tras la reciente aprobación de la reforma laboral, se pondrán en marcha los primeros trámites para reformar el Estatuto de los Trabajadores, una reivindicación que desde hace años han mantenido los sindicatos ante los distintos gobiernos que han pasado por Moncloa en los últimos años.

Durante su intervención previa al inicio de la manifestación del Primero de Mayo en Madrid, Díaz confirmó que se constituirá la comisión de expertos encargada de «la gran reforma» del derecho laboral en España. «No nos conformamos;debemos decir a los jóvenes que la precariedad tras se va a acabar con la reforma laboral, que van a tener futuro y que no van a tener contratos basura, que pueden volver a nuestro país a vivir con dignidad», indicó la ministra durante su discurso.

Sobre la reforma avanzada por Díaz con un nuevo Estatuto de los Trabajadores «del siglo XXI», Díaz indicó que «toca cambiar la realidad laboral de arriba a abajo» frente al «viejo» estatuto del siglo XX que «tenía tintes autoritarios». Del mismo modo, la vicepresidenta segunda también anticipó que el Gobierno trabajará en las próximas semanas con sindicatos y patronal en una ley de participación institucional, destacando la importancia que ha tenido el diálogo con los agentes sociales en la toma de decisiones.

Díaz aprovechó su intervención para recordar algunas de las medidas adoptadas por el Ejecutivo en los últimos meses. «Hemos subido el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), con los sindicatos, un 33%. Hemos hecho leyes de igualdad retributiva. Hemos hecho leyes para los trabajadores y trabajadoras vulnerables, así como la Ley Rider», recordó en su discurso al inicio de la manifestación.

En este punto, Díaz reivindicó que este Día del Trabajador es el primero que se sale a las calles de España «diciendo que sí se ha mejorado la vida de los trabajadores y trabajadoras».