Los empresarios rechazan pagar la mitad de las cuotas de los trabajadores en ERTE

El acuerdo para la nueva prórroga se resiste pese a la nueva oferta de Escrivá y las negociaciones continuarán a lo largo de esta semana

LUCÍA PALACIOS | JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

No ha habido acuerdo. Al menos en el día de hoy, cuando el Consejo de Ministros pretendía aprobar la nueva prórroga de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). Tanto la patronal como los sindicatos se negaron finalmente a dar el visto bueno a la oferta de última hora que envió el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, y que implica que las empresas tendrían que asumir en septiembre más de la mitad de las cuotas de sus trabajadores en ERTE, frente a entre el 15% y el 25% que pagan actualmente. Habrá que esperar así a un Consejo de Ministros extraordinario que se convocará como tarde el próximo viernes. Desde el Ejecutivo se mostraron optimistas, continuarán negociando y no tienen «ninguna duda» de que lograrán un pacto «en las próximas horas». Así lo aseguró la ministra portavoz, María Jesús Montero: «Yo no contemplo la posibilidad de que no haya acuerdo».

La CEOE fue la primera en rechazar por unanimidad la última propuesta del Gobierno, ya que «sigue centrando las ayudas en la activación en lugar de en los trabajadores que aún no se pueden incorporar a la actividad», según precisaron fuentes de la patronal. Posteriormente fueron las ejecutivas de CCOO y UGT las que tampoco dieron su apoyo y apostaron por seguir negociando.

El Ministerio de Seguridad Social movió ficha después de que los interlocutores sociales se levantaran el pasado lunes por la tarde de la mesa de negociación enfadados y envió una nueva oferta que mejora las rebajas en las cuotas de los trabajadores afectados pero que mantiene el diseño que premia en mayor medida la reincorporación de los trabajadores en detrimento de los incentivos para los afectados. «Es una filosofía equivocada, no vale cambiar las reglas en mitad de la partida», denunció hoy el presidente de Cepyme, Gerardo Cuerva, en una entrevista en la radio. Cuerva destacó que las empresas no reincorporan a sus trabajadores porque tengan 5 o 7 puntos más de exoneración, sino porque la actividad lo permite.

La propuesta de Escrivá, que UGT tachó de «inaceptable» por hacerla a última hora, contempla un modelo de exoneraciones decreciente para las empresas de los sectores ultraprotegidos, es decir, los más afectados por la pandemia, por el que tendrían que asumir hasta el 55% del coste de Seguridad Social por los trabajadores que mantengan en ERTE en el mes de septiembre, según avanzaron a este periódico. Concretamente, las de menos de 50 empleados tendrían una rebaja en la cotización de sus trabajadores en ERTE del 85% en junio, del 75% en julio, del 65% en agosto y del 55% en septiembre. Por el contrario, para aquellos empleados que vuelvan a la actividad tendrían una exoneración del 90% en junio y julio y del 85% en agosto y septiembre.

Estos porcentajes se reducen ligeramente en las compañías con una plantilla superior a 50 personas, que tendrían unas exenciones en las cuotas de los trabajadores en ERTE del 75% en junio, del 65% en julio, del 55% en agosto y del 45% en septiembre. La rebaja para los trabajadores que se reincorporan se eleva hasta el 80% en junio y julio y el 75% en agosto y septiembre.

En la actualidad las empresas más pequeñas de sectores ultraprotegidos solo abonaban desde octubre el 15% de la cuota de sus trabajadores, tanto de los que continuaban en ERTE como de los que se reincorporaban, un 25% si tenían más de 50 empleados.

Los otros ERTE, invariables

Para la organización liderada por Antonio Garamendi esto no es de recibo, ya que sostienen que muchos sectores van a tener a parte de sus trabajadores en esas fechas aún en ERTE. Y ponen de ejemplo a las aerolíneas, que no prevén más del 60% de vuelos con respecto a 2019, o los hoteles urbanos de interior, con una ocupación aún reducida en verano. En cualquier caso, la patronal asegura que seguirá trabajando para conseguir alcanzar un acuerdo.

Los otros dos tipos de expedientes a los que pueden acogerse las empresas se mantendrían invariables. Así, los ERTE por impedimento para aquellas compañías que no puedan desarrollar su actividad por restricción administrativa cuentan con una exoneración del 100% si tienen menos de 50 empleados y del 90% para las más grandes. Los ERTE de limitación parcial de la actividad tendrían exoneraciones decrecientes en los próximos cuatro meses de entre el 100% y el 70%, en función del tamaño de la empresa.

La Seguridad Social recupera el nivel de afiliados prepandemia

Más de un año y dos meses después de que estallara la pandemia, la Seguridad Social ha logrado recuperar el número de afiliados que tenía antes de la covid-19. E incluso superarlo. Así, si el 11 de marzo de 2020 el sistema contaba con 19.344.258 de cotizantes, el 24 de mayo se alcanzó la cifra de 19.356.009, lo que supone casi 12.000 más. Así lo anunció hoy en Twitter el ministro Escrivá y posteriormente la ministra portavoz sacó pecho. «Es un dato significativo que pone de manifiesto esta incipiente recuperación económica», apuntó Montero.

Sin embargo, aún se está lejos del récord de afiliados registrados en el verano de 2019, cuando se superó por primera vez la barrera de los 19,5 millones de ocupados. Además, cabe destacar que hay casi cuatro millones de parados y que de esos 19,3 millones de cotizantes actuales hay que descontar casi 600.000 que están afectados por un ERTE.