El futuro de los ERTE sigue en el aire

El encuentro de este miércoles no consigue avances, a tres semanas de que venza el sistema de expedientes temporales de empleo por el coronavirus

La ampliación de los ERTE por los efectos económicos del coronavirus más allá del 30 de junio se está haciendo de rogar a menos de tres semanas de que se cumpla el plazo legal previsto para hacerlo. De la reunión mantenida este miércoles entre el Gobierno, los sindicatos mayoritarios y la patronal no ha salido «ningún avance», según indican fuentes cercanas al encuentro.

De esta forma, se aleja un poco más la posibilidad de que los agentes que se sientan en la mesa del diálogo social lleguen a pactar esta semana las condiciones en las que se prolongarán esos ERTE, así como los sectores y negocios que podrán seguir acogidos a esta herramienta. Así lo demandaba el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, quien no quiere apurar hasta el último minuto. «El acuerdo de ERTE debiera venir la semana que viene antes que la siguiente», apuntaba el martes. «Las empresas necesitan un planteamiento serio de cómo pueden trabajar para hacer su plan de negocio», señaló en un foro.

Oficialmente no hay ninguna otra reunión convocada para este jueves, aunque ninguna de las partes ha dado por perdida la posibilidad de que haya un nuevo encuentro esta misma semana. Ni la CEOE, ni las organizaciones CC OO y UGT, ni el propio Ministerio de Trabajo -el que dirige estas negociaciones- quieren llegar a final de mes sin un consenso sobre el futuro de una herramienta que el Ejecutivo puso en marcha junto al primer estado de alarma a mediados de marzo para que actuara como un paraguas para los millones de trabajadores cuya actividad se quedó paralizada por la pandemia.

La patronal ha apostado en los últimos días no solo por ampliar el plazo de los ERTE unas semanas más sino fundamentalmente hasta finales de año. Tampoco está claro cuáles serán los sectores que se acojan a esta medida más allá del turismo y la hostelería. Dos actividades sobre las que hay consenso para ampliar los expedientes temporales. Desde UGT, su secretario de Política Sindical, Gonzalo Pino, aclaró que el acuerdo no será posible si no aparece la exoneración de las cuotas a la Seguridad Social para las empresas «para que no se pase de un escenario de ERTE a expediente de regulación de empleo».

Aunque la crisis del coronavirus supuso que en marzo y abril se destruyeran en España casi 900.000 empleos y 3,3 millones de personas fueran incluidas en un ERTE, la desescalada que comenzó a partir de mayo ha conseguido que a día de hoy 900.000 personas hayan vuelto ya a trabajar, 700.000 de ellas procedentes de un ERTE. Así lo confirmó este miércoles el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, quien concretó que 700.000 vienen de un expediente temporal de empleo y 200.000 son nuevos afiliados que perdieron su trabajo.

Por ello, a pesar de que sigue habiendo un gran número de trabajadores sin empleo, Escrivá señaló que «al menos se está observando un ritmo de activación como el que cabría esperar». «Es una evolución razonable, a mí me parece suficiente», aseguró.

Escrivá ha recordado que el Gobierno está discutiendo actualmente con los agentes sociales en qué sectores habrá que extender los ERTE a partir del mes de julio. «Estamos intercambiando opiniones y creo que podremos tener lo antes posible un nuevo marco normativo», dijo el ministro.

Además, indicó que pese a que CEOE se ausentó temporalmente del diálogo social por el acuerdo del Gobierno con Bildu para derogar la reforma laboral, «de facto no se produjo un discontinuidad del diálogo social».