Los turistas han vuelto a los complejos hoteleros. En la imagen uno en Lanzarote. / Carrasco

Las reservas apuntan a un «buen verano» pero la inflación recortará la rentabilidad de los complejos

Canarias prevé acercarse a los niveles de 2019, aunque aún quedará por debajo. Los altos precios y los costes energéticos «arrastrarán» los márgenes de los establecimientos

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

Las reservas hoteleras están entrando a buen ritmo en Canarias para los próximos meses y apuntan a que este será un «buen verano» para el archipiélago tras los dos últimos ejercicios de pérdidas.

Los empresarios turísticos prevén que los niveles de ocupación se acerquen en la temporada estival a los de 2019, con momentos puntuales de «lleno», como el período estrella que va del 15 de julio al 15 de agosto.

El sector atisba por tanto la recuperación. De mantenerse la tendencia actual, Canarias podría cerrar el año en torno a los 10 millones de turistas extranjeros, aún por debajo de las cifras precovid (13 millones) pero en tendencia ascendente.

El presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT), José Maria Mañaricua, considera -y por ahora, los datos del primer trimestre le dan la razón- que las islas cerrarán 2022 con el 80% del turismo de 2019.

«Estamos bien en cuanto a niveles de ocupación si lo comparamos con el 2020 y el 2021, pero respecto a 2019 aún estamos por debajo», advierte Mañaricua, que pese a las buenas previsiones opta por la cautela

«Todo apunta a que será un buen verano pero no lo sabemos. Hay muchos nubarrones en el horizonte», indica.

La inflación es uno de ellos. La subida de los precios puede desalentar en los próximos meses la demanda turística.

La subida de los precios de los billetes de avión por el encarecimiento del queroseno con la guerra es otro de los factores que preocupa al sector en las islas, como apunta Mañaricua e insiste el presidente de la patronal tinerfeña (Ashotel) y también de la confederación hotelera nacional, Cehat, Jorge Marichal.

«Basta con ir a un buscador y darse cuenta de que muchas personas dejarán de venir a las islas por los precios de los billetes», apunta.

«Se recupera el tono pero no hay rentabilidad»
Jorge Marichal. / C7

El presidente de Ashotel e muestra optimista con los niveles de comercialización y venta de Canarias y que apunta a que «se está recuperando el tono». Sin embargo, advierte de que este verano no se llegará a los niveles de 2019 y resalta que la inflación y los altos costes energéticos se comerán la escasa rentabilidad.

Marichal y Mañaricua advierten además de que, aunque los niveles de venta sean buenos, el alza de los precios y de los costes energéticos arrastrará la rentabilidad de los complejos turísticos. «Poco a poco se va recuperando el tono. La demanda para Canarias este verano va a ser importante aunque no como en 2019. El problema, sin embargo, no es este sino los costes operativos. Están disparados y va a afectar a las horquillas de rentabilidad de las explotaciones turísticas», indica Marichal..

Recuerda que muchos establecimientos tienen los precios cerrados con anterioridad a la escalada de costes y esto impide adecuarlos. «Si esto sigue así no se podrá tener la rentabilidad de 2019. La subida de costes irá a margen», manifiesta Marichal.

«Va a haber un poco menos de ocupación y sobre todo, unos costes de operativa mucho más altos», insiste.

«En 2022 cerraremos por debajo de 2019 pese a la mejoría»
José María Mañaricua. / C7

El presidente de la Feht se apunta a la cautela desde el optimismo por la mejora de la demanda respecto al 2020 y 2021. Afirma que 2022 cerrará por debajo de 2019, antes de la covid, y alerta de los riesgos que amenazan el sector como la inflación disparada.

En el mismo sentido se expresa el consejero comercial del grupo Lopesan, José Alba. Reconoce que el sector vive desde marzo «cierto optimismo» por el repunte de la demanda turística pero advierte que la inflación y el aumento de los costes energéticos «se están comiendo lo poco que se está generando».

«Incluso yendo bien no tenemos claro que vayamos a ganar por el sobreesfuerzo que hay que hacer en los costes», manifiesta.

Alba señala que «después de los últimos dos años, todo es bueno» aunque el sector sigue en cifras por debajo de 2019. « El sector sigue inmerso en una gran incertidumbre», insiste Alba, que asegura que los establecimientos turísticos no volverán este año a la rentabilidad. «Con todo lo que está pasando lo veo muy difícil. La inflación se va a comer la rentabilidad que haya», afirma.

Alba rechaza compensar esos sobrecostes con una subida de las tarifas, puesto que la consecuencia sería una perdida del volumen de los clientes. «Algunos lo hacen para paliar la inflación pero entra menos cliente y hay menos volumen de negocio», apunta Alba, que asegura que «aún queda» para que el sector vuelva a niveles de 2019 en todos sus parámetros.

El director comercial de Lopesan advierte, en línea con lo dicho por Marichal y Mañaricua, de que la previsión de «buen verano está cogida con pinzas» por los factores externos que hay, como la inflación y la guerra. «No brindaría aún ni con sidra ni con champagne», agrega.

Para mayo y junio, la previsión es que la ocupación ronde entre un 65% y un 70%.

Mejora la demanda para mayo y junio

  • 65%. Es la ocupación prevista por la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (Feht) para el mes de mayo. Es muy superior al 2020 y 2021 pero sigue por debajo de 2019, antes de la covid.

  • 28%. Es el aumento de las reservas realizadas en Canarias en los meses de mayo y junio con respecto a 2019, según los datos de la agencia de viajes online Destinia.

  • 6%. Es el alza de las reservas de los turistas nacionales, que representan el 62% del total. La demanda extranjera crece más, un 96%. No todas las reservas se materializan

  • 15%. E la subida del precio medio por persona y noche en un establecimiento turístico de Canarias para mayo y junio y con respecto al año 2019, según los datos de la plataforma Destinia.