Borrar
Participantes en la protesta frente al Ministerio de Transición Ecológica en Madrid. foto: VICENTE VICÉNS | vídeo: atlas

Los regantes de Levante protestan en Madrid por el recorte del trasvase Tajo-Segura

Se manifiestan contra la ministra Teresa Ribera por su «sentencia de muerte al sector agroalimentario» de la costa levantina

e. martínez

Madrid

Miércoles, 11 de enero 2023, 10:09

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

Una nutrida representación de regantes de la zona del Levante y numerosos políticos han trasladad este miércoles su rechazo contra la propuesta del trasvase Tajo-Segura del Gobierno hasta Madrid. La concentración ante las puertas del Ministerio para la Transición Ecológica convocado por el sindicato central de regantes (Scrats) tiene como objetivo protestar contra la vicepresidenta Teresa Ribera, a la que acusan de firmar la «sentencia de muerte del sector agroalimentario» de Levante, que depende del Trasvase Tajo-Segura.

Bajo el lema 'En el Levante, sin trasvase, desierto y paro', se quedan del acuerdo para aumentar el caudal ecológico del río Tajo de aquí a 2027 que supondrá una disminución de las aportaciones del acueducto Tajo-Segura a los caudales de las provincias de Alicante, Murcia y Almería de unos 105 hectómetros cúbicos.

Los regantes protestan porque estiman que este recorte a las transferencias de agua de riego provocarán la pérdida de 15.000 empleo y una reducción de valor patrimonial de 5.692 millones de euros y defienden que «no hay alternativa a la disminución del volumen de agua disponible».

Para el Círculo por el Agua y Scrats, esta decisión carece de justificación técnica y deriva de la propuesta de incrementar los caudales mínimos en el eje del Tajo, lo que supone una rebaja de los caudales susceptibles de ser trasvasados.

En concreto, explican que la previsión de disminución de aportes a las provincias de Alicante, Murcia y Almería es de 105 hectómetros cúbicos, lo que representa 78 hectómetros menos para el regadío que la media actual y 27 hectómetros cúbicos menos para abastecimiento de la población.

Los convocantes califican de «paradójico» que el Levante tenga que «seguir luchando» para disponer de los recursos necesarios para seguir generando riqueza, empleo y progreso. Así, opinan que esta es una «clara evidencia de que algo se está haciendo mal» en la planificación hidrológica española.

Por otro lado, advierten de que esta disminución de aportación hídrica a través del trasvase se traducirá en un aumento del precio del agua de boca para los consumidores, porque aumentará la dependencia del agua desalada, cuyo coste e impacto ambiental es mayor.

Con todo, aseguran que las medidas de mejora de la depuración y la modernización de regadíos en la cuenca del Tajo son una evidencia de que la causa de que no se alcance el buen estado ecológico del río no es la falta de caudal, por lo que, a su juicio, «existe una intencionalidad exclusivamente ideológica del Gobierno de España».

Así, acusan al Ejecutivo de haber puesto «entre las cuerdas» al sector agrario que tiene mayor índice de productividad en España, así como de «desestabilizar el futuro de toda la sociedad del Levante», dejando a un lado los criterios de solidaridad, sostenibilidad y vertebración del territorio.

García-Page defiende que sus reivindicaciones no son «un capricho político»

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, defendió este miércoles que si ahora se está hablando de agua y del trasvase Tajo-Segura es porque Castilla-La Mancha ha ganado varias sentencias en el Tribunal Supremo. De esta manera, respaldó al Gobierno en su decisión de reducir el volumen de la transferencia de agua de una cuenca a otra: «Nosotros hemos ganado sentencias, aquí no hay ningún capricho político, el Gobierno de España está aplicando la ley, no puede no aplicarla, y lo está haciendo de forma coherente con la realidad», manifestó García Page, quien lamentó además el empeño por que «haya trasvase de la España seca a la España más seca».

También expresó su compromiso con que «nunca va a faltar agua para el consumo humano, ni siquiera para el desarrollo de empresas, ni aquí (por Castilla-La Mancha), ni en Murcia, ni en Valencia, ni en Alicante, ni en ningún sitio». Y dejó claro que lo que se dilucida es la manera de optimizar y gestionar mejor «el poco agua que no solo tenemos sino que sabemos que vamos a tener».

García-Page añadió que, a pesar de los «insultos» que recibe del Levante y de Murcia y a no contar con el apoyo de la oposición en Castilla-La Mancha en esta cuestión, él va a seguir defendiendo los intereses de Castilla-La Mancha, «de frente y con la ley por delante», ratificó.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios