Fedex cierra los frigoríficos de La Luz y entrega la concesión al Puerto

16/01/2019

El traslado del tomate al norte de Europa en contenedor en lugar de en palés deja sin uso estas instalaciones que los exportadores tenían desde 1999. Las cámaras ya se están desmontando

Las Palmas de Gran Canaria

Los exportadores hortofrutícolas de Las Palmas han decidido cerrar los frigoríficos que tenían desde el año 1999 en el muelle de Cambulloneros y han devuelto la concesión a la Autoridad Portuaria de Las Palmas. La decisión se ha tomado un año después de que toda la producción de tomate de la anterior zafra (noviembre 2017-marzo 2018) saliera del puerto de Las Palmas al norte de Europa en contenedor en lugar de en palés, como se había hecho históricamente.

Como señalan fuentes cercanas, el hecho de que la fruta se cargue directamente en los contenedores reefer (frigoríficos) para su estiba en los barcos hace innecesarias estas cámaras. La Fedex desembolsaba en torno a 160.000 euros anuales a la Autoridad Portuaria por esta concesión que se extiende en una superficie de 7.000 metros cuadrados. Desde hace días los operarios trabajan para desmontar estos frigoríficos y dejar la nave en la que se ubican limpia y a punto para un nuevo concesionario. De hecho, según indican fuentes cercanas el Puerto ya ha comenzado a moverse para buscar un nuevo inquilino que ocupe este espacio.

Fedex deja los frigoríficos pero seguirá ocupando en el puerto el edificio de oficinas que se ubica en la Avenida de los Cambulloneros y desde la que la organización de exportadores de fruta lleva toda la operativa y concentra la parte administrativa. Es su sede central.

Consecuencias

El cierre de las cámaras frigoríficas de La Luz es una consecuencia más del cambio decidido en el transporte del tomate desde Canarias hasta el norte de Europa y que ha supuesto un importante ahorro para los exportadores. Fue en 2016, al inicio de la zafra, cuando las organizaciones Fedex y Aceto decidieron hacer una prueba piloto sacando el 30% de las exportaciones de tomate en contenedor y en línea regular. De los tres barcos que fletaban históricamente prescindieron de uno. El objetivo era comprobar la viabilidad de este sistema, mucho más barato, y la incidencia que podría tener en la fruta y su distribución.

La prueba funcionó muy bien y en la siguiente zafra (que comenzó en octubre de 2017 y acabó en marzo de 2018) ya todo el tomate salió en contenedor.

El transporte de la fruta lo realizó el pasado año la naviera MSC, que es líder del trasbordo en La Luz. El acuerdo para llevar los contenedores benefició a las dos partes. La naviera lleva la carga del norte de Europa a la costa africana, los vacía y regresa en un viaje de vuelta que no le genera beneficio.

Al cargar el tomate gana dinero en una ruta que tiene ociosa y que tiene que hacer de forma obligada y los exportadores se sirven de buenos precios y de frecuencias semanales.