7 mujeres al frente de la ‘Valaris DS-12’

Hito en Astican. Por primera vez en el sector de las reparaciones navales de Canarias un equipo integrado casi en su totalidad por mujeres se encarga de los trabajos de mejora de un buque perforador. El armador pone al proyecto una nota de diez. La embarcación, adaptada al nuevo contrato, saldrá el 5 de febrero hacia Egipto

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ

Astilleros Canarios (Astican) ha marcado un hito en el puerto de Las Palmas al tiempo que ha roto con muchos prejuicios en un sector tan masculinizado como el naval al encargar a un equipo integrado por siete mujeres los trabajos de adaptación y mejora del buque perforador Valaris DS-12, que llegó a La Luz el pasado 25 de noviembre y saldrá el 5 de febrero convertido en un buque de mayor categoría y listo para su nuevo contrato en Egipto.

Al frente de este equipo ha estado la ingeniera técnico naval y jefa de buque de Astican Yurena Soliveres, que a sus 36 años y más de once trabajando en la empresa, recibió el encargo como un reconocimiento a su trabajo ya que aunque había acometido otros proyectos «de peso» nunca en el mundo offshore. Así que desde el primer día y como jefa del proyecto se puso manos a la obra y no escatimó en echarle horas y días a pesar de que los trabajos han transcurrido en medio de las navidades, unas fechas que se caracterizan por numerosos festivos y que no han existido para este equipo. Hoy está satisfecha del trabajo desarrollado y de unos resultados que han sido acreditados por el cliente y armador del buque, la multinacional Valaris, con un diez de calificación.

Pero el trabajo de Soliveres no hubiera sido de sobresaliente sin su equipo. Junto a ella otras seis mujeres se han encargado de distintas áreas, dando lo mejor de sí. Se trata de Claudia Milán y Laura Negrín, responsables de todos los trabajos acometidos en los sistemas de prospección (tuberías), que se han adaptado a las exigencias planteadas por la petrolera británica BP, el ‘nuevo propietario’ de la Valaris DS-12 y bajo cuyo contrato realizará prospecciones en Egipto. Erika González ha encabezado los trabajos de acero por los que se han diseñado, fabricado y colocado nuevas estructuras y cubiertas en este buque. En ellas BP podrá instalar los equipos necesarios para las prospecciones egipcias. Beatriz Pérez y Sara Estany han llevado los controles de calidad que han permitido certificar con garantía los procesos. Finalmente, aunque no por ello es menos importante, Carlota Márquez, en el control de costes ha sido una pieza clave para el éxito del proyecto.

Todas ellas han trabajado en distintos proyectos de Astican pero nunca hasta ahora lo habían hecho con el grado de responsabilidad que han asumido con la V alaris DS-12. A partir de ahora confían en seguir liderando nuevos proyectos de esta envergadura para Astilleros Canaris, una empresa que se caracteriza por formar a «trabajadores polivalentes», de tal forma que puedan acometer con éxito cualquier tipo de proyecto, sea pesquero, mercante, del sector offshore, crucero..., según explica Soliveres.

El reto laboral de este buque ha sido doble para este equipo ya que, aunque llegó con un plan de trabajo para irse con un contrato a Angola, a media ejecución BP decidió destinarla a prospecciones en Egipto, lo que implicó nuevas modificaciones.

Yurena Soliveres: «Muchos hombres se sorprenden al ver a una mujer pero se acaban aconstumbrando»

La jefa de buque de Astican y jefa de proyecto del buque perforador Valaris DS-12, Yurena Soliveres, reconoce que los inicios en el sector naval, tan masculinizado, no fueron fáciles. Según explica, ser mujer y joven provoca cierto rechazo entre hombres de países con una cultura y mentalidad diferentes, como Rusia o China, aunque ya, tras once años de ejercicio profesional, Soliveres lo tiene superado.

«No he tenido grandes problemas pero si ha habido cierto rechazo por parte del personal de algunos barcos rusos y chinos. Recuerdo que en mi primer barco chino nadie me hablaba a bordo. Yo llegaba a las reuniones y decía todo lo que tenía que decir, si lo querían escuchar bien y si no, también. Fueron entrando por el aro y al final del proyecto acabaron hablándome», destaca.

A Soliveres no le gusta diferenciar entre hombres y mujeres a la hora de hablar de sus compañeros pero sí reconoce que ellas tienen una mayor capacidad de organización. «Todos los que trabajamos en Astican tenemos características similares. Tenemos pasión por el trabajo, compromiso e implicación. Además aquí hay mucho compañerismo», dice.