Imagen de la terminal de OPCSA, propiedad de MSC, en el puerto de Las Palmas. / ARCADIO SUÁREZ

El Puerto de Las Palmas gana un 34% más en el primer semestre de 2022 y llega a los 15,1 millones

La Luz cerrará en positivo sus cuentas este año y en niveles similares a antes del covid aunque la actividad podría resentirse en la última parte del ejercicio

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

Pese a los nubarrones que se ciernen sobre la economía mundial las previsiones de desaceleración e incluso recesión en varias economías europeas para el próximo año, el puerto de Las Palmas mantiene su fortaleza económica y financiera en este 2022.

Aunque a final del año se prevé un «crecimiento limitado» en los tráficos portuarios todo apunta a que el Puerto cerrará sus cuentas en positivo, dada la buena marcha del primer semestre.

En los primeros seis meses del año La Autoridad Portuaria de Las Palmas facturó casi 44,9 millones de euros lo que supone un 14,5% más que en igual período de 2021, cuando fueron 39,2 millones. Este aumento de los ingresos unido a un descenso de los gastos arrojó un beneficio de 15,1 millones de euros.

La cifra supone un 34% más que un año antes, lo que en términos absolutos, supone casi cuatro millones más que un año antes en el semestre.

Cuenta de resultados en positivo

Según se recoge en la cuenta de pérdidas y ganancias de la Autoridad Portuaria, los ingresos crecen en casi seis millones de euros (hasta los 44,9 millones) gracias fundamentalmente a la tasa de ocupación. La llegada de nuevos inquilinos al Puerto en los últimos meses ha generado casi dos millones de euros más de negocio. Así, la tasa de ocupación ha generado este año 14,4 millones de euros frente a los 12,6 de un año antes.

La tasa de pasaje también crece en casi un millón de euros gracias al mayor movimiento de pasajeros en este 2022, hasta generar 2,2 millones de euros.

Pese a la bonificación con la que cuenta la tasa de buque, este año el Puerto ha facturado casi 500.000 euros más por este concepto, hasta los 12,5 millones mientras que la de mercancía, también bonificada, desciende ligeramente hasta los 3,7 millones de euros por el menor movimiento.

Los ingresos crecieron a pesar del recorte de los fondos que llegaron a través del Fondo de Compensación Interportuario (FCI), que no llegaron a los 700.000 euros a pesar de que en 2021 la cifra rozaba los tres millones.

Niveles de facturación similares a 2019, antes del covid

De mantenerse las previsiones y la facturación del primer semestre en la segunda parte del año, el Puerto podría cerrar próximo a los 80 millones de euros del año 2019.

Por el lado de los gastos, el Puerto ha logrado recortarlos gracias a los nuevos pliegos de servicios, como el de Marpol. Según indica el presidente de la Autoridad Portuaria, Luis Ibarra, esto ha supuesto «un ahorro importante» de lo que se paga en residuos. El personal de la Autoridad Portuaria se mantiene con 8,3 millones de euros mientras que los gastos de explotaciones ascienden hasta los 13,3 millones.

Dentro de estos hay que destacar el descenso en el pago del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). En el primer semestre de este año el Puerto pagó 672.000 euros frente a los 913.000 de igual período de 2021.

El coste financiero de la Autoridad Portuaria también ha descendido, lo que contribuye a los mejores resultados. De los 146 millones de euros que se debían en 2011 se ha pasado en poco más de diez años a unos 20 millones. En este sentido, según explica el presidente del Puerto, el objetivo es seguir pagando a partir de 2023 en torno a seis millones anuales y tres entre 2026 y 2027 para llegar a ese año con cero deuda. Al mismo tiempo el Puerto quiere seguir reduciendo tasas para ganar en competitividad.

Nueva herramienta digital

La Autoridad Portuaria de Las Palmas celebró ayer un taller dirigido a los actores vinculados a la actividad del 'bunkering' y en la que se presentó la herramienta digital N-Bunker, con la que se pretende reducir las demoras de esta operativa. La herramienta se encuentra en fase de desarrollo y contribuye a la descarbonización marítima al reducir los tiempos de espera del 'bunkering'.