La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera. / OSCAR CHAMORRO

Teresa Ribera, vicepresidenta tercera

«El principal interpelado por la 'España vaciada' debería ser el PP»

«Garzón suscitó una polémica sobre algo a lo que parecía que nadie prestaba atención y desde este Ministerio hemos hecho muchas cosas», sostiene la titular para la Transición Ecológica

PAULA DE LAS HERAS | JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

–La coalición de Gobierno vuelve a vivir tensiones que no se conocían desde que Yolanda Díaz sucedió a Pablo Iglesias y que afectan a cuestiones como la posición ante la situación de Ucrania, la ley de vivienda o la polémica sobre las macrogranjas. ¿Ese ruido perjudica la ación de Gobierno?

–Ha calificado bien. Yo creo que es esencialmente ruido. Es normal que tengamos nuestros matices y es muy importante que eso se resuelva con arreglo a dos criterios: el pacto de coalición y la orientación del presidente, que es el que ha obtenido la confianza de las Cámaras. Pero las diferencias no suelen ser tan relevante como a veces parece trasladarse a los medios.

–Cuando el ministro Garzón habló de las macrogranjas entró en un terreno que es competencia del ministro Planas pero también suyo, por la vertiente medioambiental. ¿Tuvo que morderse la lengua para no intervenir en un sentido u otro?

–Yo leí la entrevista en The Guardian el mismo día que se publicó y, probablemente, hubo desacierto en la gestión del asunto. Tenemos que tratar con el respeto debido a las personas que hacen bien las cosas e incidir sobre la necesidad de seguir mejorando, pero no porque haya nada incorrecto, sino porque la gestión de las granjas industriales o las granjas de un tamaño mayor debe ir respondiendo a unos desafíos que se van acumulando. Aquí pareció que de repente se suscitaba un tema al que nadie prestaba atención y desde este Ministerio veníamos haciendo muchas cosas. Por ejemplo, hemos declarado en riesgo el acuífero del Mar Menor y hemos denegado en la Confederación Hidrográfica del Duero el permiso de aguas a la propuesta de autorizar una instalación de una macro granja en Noviercas. Y hemos revisado toda la regulación del uso de nitratos.

–¿Cree que la coalición sobreviviría a la votación en el Congreso de un eventual envío de tropas a Ucrania si la crisis entra en una deriva no deseada?

–No es recomendable hablar de futuros hipotéticos. Creo que contamos con un marco legal y de responsabilidades, tanto a nivel nacional como internacional, en el que se concierta la política exterior y la política de seguridad y defensa. También tenemos un marco de debate político nacional, en el que el Parlamento tiene un papel relevante, que debemos respetar. Pero permítame que no me pronuncie con respecto a cosas que espero que no se lleguen a materializar.

–Esta semana que entra promete ser de infarto con la convalidación del decreto de la reforma laboral. ¿Cree que sería un fracaso de si saliera adelante con los votos de Ciudadanos y los partidos pequeños y no de sus aliados de la investidura?

–Bueno, una de las cosas que han quedado claras estos años es que la sociedad española es cada vez más plural, más compleja y con más matices, así que es muy difícil pensar en grandes tendencias hegemónicas y uno tiene que encontrar consensos. En la configuración parlamentaria es capital gobernar con visión de conjunto y que los socios estables se sientan cómodos. Pero eso no significa que siempre y en cada uno de los casos vayamos estar de acuerdo.

–¿O sea, que el hecho de que esta reforma no cuenta con los votos de los aliados de la investidura no tiene por qué cambiar la dinámica de la legislatura?

–No, yo creo que es importante intentar que estén los socios de investidura, pero puede ocurrir, en una geometría variable, que en determinados asuntos haya mayorías distintas. Hay que agradecer a los agentes sociales el sentido institucional que han mantenido y que están teniendo en este yotros ámbitos. El otro día, por primera vez, nosotros convocamos la mesa del diálogo social para para abrir un grupo de trabajo sobre los desafíos de la España despoblada y ellos entendieron que efectivamente tenían que trabajar en este campo, como lo han hecho con respecto a formación profesional o la educación.

–Al hilo de esto, ¿el hecho de que a las elecciones de Castilla y León hayan querido presentarse tantas agrupaciones bajo la bandera de 'la España vaciada', es síntoma de que algo no se está haciendo o comunicando bien desde su Ministerio que tiene el asunto entre sus prioridades?

–Bueno, yo diría que el que el principal interpelado en una comunidad que no ha dejado de perder población en los últimos 30 años es quien ha estado gobernandolos últimos 30 años. Existe un sentimiento profundo de desigualdad en el acceso a servicios como la sanidad o la educación que son competencias autonómicas.Claro que simultáneamente tenemos que tener en el radar que estamos hablando de un problema de calidad de la democracia. El plan de recuperación incide mucho en este asunto. Pero no es fácil recuperar ese espacio en dos, tres, cuatro o cinco años.