El líder de los estibadores, Antolín Goya, en la sede de Coordinadora en la capital grancanaria. / Arcadio Suárez

Antolín Goya. Coordinador general de la Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar (CETM)

«Es de la prehistoria creer que los estibadores mandamos en los puertos»

El líder nacional de los portuarios, que participa esta semana en la asamblea estatal que se celebra en Gran Canaria, asegura que la liberalización en el sector es un hecho y destaca su transformación. Afirma que las medidas del Gobierno para contener la inflación no llegarán a los bolsillos de los isleños

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

El líder nacional de los estibadores, el tinerfeño Antolín Goya, se encuentra estos días en Las Palmas de Gran Canaria para asistir a la Asamblea Confederal 2022, en la que se darán cita más de 200 portuarios y en la que analizará el V Acuerdo marco del sector (que se firma el viernes), que es el convenio colectivo para los próximos cinco años. La cita se celebra este año en Canarias porque los estibadores quieren hacer un reconocimiento a Miguel Rodríguez, líder de los estibadores de Las Palmas durante más de 30 años y que se jubiló en 2021. «Ha sido un referente para el colectivo dentro y fuera de Canarias», dice Goya.

– ¿Qué puntos fundamentales se van a tratar en la asamblea de Las Palmas?

– Para nosotros esta es una asamblea de finalización de un proceso y de inicio de una nueva etapa. Venimos de cinco años de una reforma que promovió el Partido Popular de una forma bochornosa, con un ataque directo a la figura del estibador y a todo el sector y nos ha costado tensión, discusión interna y mucha negociación con la Comisión Nacional de los Mercados de la Competencia y distintos ministerios. Repasaremos todo esto y analizaremos el V Acuerdo además de estudiar las estrategias para los próximos años.

–¿Cuáles serán estos objetivos teniendo en cuenta el eslogan de la asamblea: 'Somos puerto. Nuevos tiempos'?

– Aunque no se ha percibido hay un cambio de modelo importante y el objetivo inmediato es que hay que actualizar todos los convenios colectivos para adaptarlos a la nueva realidad del V Acuerdo, que establece un marco común laboral en el sector pero no entra en cuestiones como los salarios que se fijan después a nivel de cada puerto. Espero que esto podamos hacerlo de aquí a final de año y no sea complicado.

– En esa adaptación al nuevo marco (el V Convenio Marco), ¿qué cambios fundamentales habrá en la actividad del sector?

– En el convenio anterior no existían los Centros Portuarios de Empleo (CPE). Además, la relación laboral de los trabajadores portuarios era «especial». Eso ya no existe. La relación es común y hay nuevos procesos de funcionamiento, de formación, de acceso a la población...

«El monopolio lo tienen las empresas estibadoras, ya que si consiguen la licencia solo ellas pueden ejercer »

– Pese a lo que cuenta existe la sensación, expresada incluso por las empresas estibadoras y distintos organismos como la CNMC, de que la liberalización de la estiba no existe, que sigue siendo una quimera y son ustedes los que siguen controlando quién, cómo y dónde entra un estibador.

–Eso no es así. Se repite una mentira con tanta continuidad que al final parece que es cierto pero eso no es la realidad. Nosotros no lo controlamos ni depende de nosotros. Si un puerto tiene demanda de personal son las empresas estibadoras las que contratan y los proceso de selección están pactados en el acuerdo marco. Nosotros sí hemos forzado que haya un proceso de formación potente porque el sector requiere de mucha profesionalidad pero cuando se habla de su liberalización, los que tienen el monopolio son las empresas estibadoras. Cualquier empresa en España puede ser estibadora pero una vez logra la concesión es la única que puede ejercer esa actividad y para ello contrata a un personal. En cuanto a la CNMC, con este V Acuerdo Marco eso se supera. Tiene la solidez suficiente para que nadie lo cuestione porque ha sufrido más filtros que ninguno otro en este país. Hemos estado nosotros, el Gobierno, los mediadores, el ministerio de Trabajo, de Fomento... No hay razones para cuestionarlo.

– ¿Cuál es la razón entonces de que las empresas estibadoras sigan considerando que son presas de alguna manera de los portuarios y teman que se pare las terminales cuando no hay acuerdo en algún tema?

–Yo no soy consciente de que la organización patronal tenga ese discurso. Ese discurso es de la prehistoria. Ahora tenemos una relación muy potente. Nos sentimos parte de la actividad comercial del puerto y nos interesa que las empresas tengan beneficios y trabajo porque dependemos de ella. Esos son discursos arcaicos. A veces tenemos desacuerdos y rifirrafe pero me parece a mí que el sector de la estiba ha hecho un ejercicio de responsabilidad potente. Que haya alguna empresa con un discurso residual, puede ser, pero no es generalizado. Las relaciones laborales entre estibadores y empresas son buenas y deberían ser ejemplo a otros sectores en los que no hay tanta comunicación y son menos productivos que nosotros.

– El mensaje entonces es que quien quiera ser estibador que se presente que puede serlo.

–Los puertos cada vez tienen menos personal y no se prevé que las plantillas vayan a crecer exponencialmente. Eso es una realidad. Todo está cada vez más automatizado y la previsión es, incluso, que mermen las plantillas actuales. Ademas, cuando hay vacantes y se abre censo está todo regulado y son las empresas las que seleccionan y forman.

–¿Para cuándo mujeres estibadoras en el puerto de Las Palmas?

– Pues cuando haya nuevos ingresos. Para entender esto hay que hacer una reflexión. En la totalidad de los puertos han mermado las plantillas y no ha habido incorporaciones. En el puerto de Tenerife la última fue hace 17 años y en Las Palmas, parecido. En los puertos en los que ha habido crecimiento sí hay, como en Valencia, que hay más de 300 mujeres de 1.400 y aquí entrarán de forma natural cuando haya incorporaciones. En Lanzarote, por ejemplo, entraron dos estibadores y uno es una mujer. Llegarán de forma natural cuando se abra el censo. No podemos cambiar lo que hay pero sí lo que viene.

«Habrá estibadoras en La Luz cuando haya incorporaciones. Hace más de diez años que no se abre el censo»

– La plantilla de Las Palmas se ha reducido de forma sustancial y hoy son unos 350, a veces insuficientes para asumir el tráfico. Sin embargo, el colectivo es uno de los que tiene mayor nivel de absentismo, con personas incluso que no trabajan ni un día del año o, se trata de una leyenda urbana.

– Yo no conozco a nadie que le paguen por no trabajar ni ningún colectivo que acepte que uno esté sobrecargado y otro esté en su casa cobrando, aunque las cantidades a percibir sean diferentes. En Canarias el 85% de lo que ganas es primas a la producción. Aquí o trabajas o trabajas pero estoy por conocer a alguno que no trabaje y cobre y me dé la fórmula.

– ¿Qué ha cambiado en los puertos desde las Sagep a los CPE y qué cambiará ahora que se consideran empresas mutualistas?

– En la Sagep se obligaba a las empresas estibadoras a estar asociadas. Con los CPE ya no están obligadas y las estibadoras pueden ejercer sin formar parte y colocan ahí su personal y lo comparten para evitar una cesión ilegal de trabajadores. Esto tiene gran atractivo: las empresas comparten gastos, estructura, formación, prevención... y el día que tienes trabajo demandas personal y cuando no, lo compartes con quien sí. Así evitas un personal fijo en plantilla. En cuanto a ser considerada empresas mutualista es que los CPE dejan de ser entendidos como una ETT pura y dura. La ETT está para ganar dinero, el CPE, no. Cuando acaba el año tiene que terminar a cero porque no está para ganar dinero con esa plantilla sino para mutualizar el servicio.

– Las empresas estibadoras también comparten deuda, que es uno de los grandes problema del puerto de Las Palmas.

– Eso es un problema de gestión de los propios socios. Desde que eran sociedades de estiba se rigen por un consejo de administración y su obligación legal es cerrar cada año a cero. Que se haya hecho una mala gestión no es un problema del modelo sino de quien ha ocasionado esta situación. La totalidad de los centros portuarios de España gozan de buena salud salvo el de Las Palmas, que tiene una deuda histórica, a la que se la siguen dando patadas para adelante. A veces los portuarios nos hemos visto comprometidos y hemos tenido que asumir rebajas, al igual que la Autoridad Portuaria y, parece que las empresas, pero la realidad es que se sigue arrastrando esa espada de Damocles.

Todos los CPE de España gozan de buena salud, salvo en Las Palmas, que tiene una deuda a la que se le siguen dando patadas y que es fruto de una mala gestión«

– En la pandemia, sobre todo en el 2020 con el confinamiento, se reconoció el trabajo que hicieron para el buen funcionamiento de los puertos y evitar situaciones de desabastecimiento en regiones alejadas como las islas. ¿Se hizo entonces justicia con ustedes que tanto se les ha demonizado en los últimos años?

– Nosotros hicimos nuestro trabajo y nadie nos tuvo que pedir nada ni tampoco demandamos nada. Nosotros fuimos prioritarios para trabajar pero no para vacunarnos y nunca dijimos nada. Creímos que era necesario trabajar y lo hicimos. Lo he dicho muchas veces, creo que la estiba debe ser el árbitro en un partido de fútbol, cuanto mejor hagamos nuestra labor más desapercibidos tenemos que pasar. Nos sentimos orgullosos de lo que hicimos y lo que hacemos. Hemos visto que hay otros colectivos con reconocimiento mayor. Entiendo que se lo merecían. A nosotros igual nos hubiera gustado alguna palmada más en la espalda pero por eso no lo íbamos a dejar de hacer.

– La entrada de Maxi Díaz como líder de los estibadores ha traído un momento de paz en el puerto de Las Palmas. ¿Se debe a un talante que su antecesor, Miguel Rodríguez, no tenía?

– Maxi Díaz aporta mucho a este puerto. Es conocido y palpable pero el talante negociador siempre ha imperado en este colectivo y este puerto. No notó grandes diferencias en la forma de entender el trabajo entre Miguel Rodríguez y Maxi Díaz, que siempre han trabajado a la par.

«El puerto de Las Palmas está en un muy buen momento de crecimiento. La eólica marina va a ser uno de los proyectos futuros más potente»

– El Gobierno de España ha aprobado una serie de medidas para tratar de contener la subida de los precios en Canarias, como una rebaja de tasas portuarias en los tráficos con península. Usted que conoce bien el funcionamiento de los puertos y el entramado logístico, ¿servirán para algo o quedarán las ayudas en el camino y no llegarán al bolsillo de los canarios?

– No tengo la bola magica para ver el futuro pero creo que no va a tener el efecto que se busca. El negocio de las navieras en los puertos españoles y europeos es cada vez mayor mientras que el de las empresas estibadoras, las autoridades portuarias y los trabajadores de los puertos es cada vez menor. Las medidas se equivocan en este sentido. ¿Por qué suben los fletes en Asia, Europa y EE UU? Porque las navieras han mermado su capacidad, tienen menos huecos en las bodegas de sus barcos y este es más caro. Su volumen de negocio es mayor moviendo menos contenedores y son ellos los que tienen que solucionarlo, poniendo más barcos y contenedores. El interés para que eso ocurra no está siendo rápido y como no dependen de ningún gobierno ni estructura que les pueda obligar pues los ritmos los marcan ellos y también el precio de los fletes. Esto es un problema. Las tres grandes navieras del mundo: MSC, Maersk y CMA están moviendo el 70% de mercancías global y esto repercute en la economía mundial. Estas medidas del Gobierno llegan tarde y descompasadas. Son un parche y no afrontan el problema real.

–Por último, ¿cómo ve el puerto de Las Palmas en los próximos años?

– El puerto de Las Palmas ha hecho una apuesta potente y cada vez más va rentabilizando el esfuerzo que ha hecho. Está en buen momento, un momento de crecimiento. Parece que MSC vuelve a depositar confianza en este puerto, que se está diversificando con la reparación naval que va bien y la eólica marina, que es uno de los proyectos futuros más potente. Todo esto genera riqueza no solo en La Luz sino a nivel regional. Va a ver tráfico en este campo para todos los puertos de Canarias. La Luz vive un buen momento y se están posicionando las fichas para consolidarlo.

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