Yates y vehículos de lujo en Marbella. / R. C.

El 10% de la población más rica acumula la mitad del patrimonio

La riqueza neta de las familias españolas aumentó un 4,6% en 2020, año de la pandemia, según el Banco de España

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

La riqueza neta de las familias en España (la estadística que incluye desde el patrimonio inmobiliario hasta los fondos de pensiones o las acciones) aumentó un 4,6% el año de la pandemia, en 2020, hasta a 122.000 euros, frente a los 116.600 de 2017, según se recoge en el Encuesta Financiera de las Familias de 2020 que hoy publica hoy el Banco de España. Este trabajo analiza los cambios ocurridos en la situación financiera de los hogares en esos cuatro ejercicios. Por su parte, la riqueza media (la diferencia entre el valor total de los activos y sus deudas) también aumentó a un ritmo del 5,6%, pasando de 255.500 euros en 2017 a 269.900 euros en 2020, un año este último marcado por la llegada de la pandemia a España. La renta media se incrementó un 10,8% en 2019, hasta los 38.900 euros.

A pesar de estos incrementos, la estadística del supervisor también esconde otra realidad. La que revela cómo los niveles de desigualdad en España están «relativamente contenidos» en relación a otros países del entorno europeo, principalmente «por la vivienda en propiedad, porque eso ayuda a mitigar esos niveles de desigualdad», según defendió el director general de Economía y Estadística, Ángel Gavilán, que ha dirigido este informe. Pese a ello, el 10% de la población más rica acumulaba el 53,9% de la riqueza, tres décimas más que en 2017; el 5% atesoraba el 41% de la riqueza (cuatro décimas más), y el 1% más rico poseía el 22% de riqueza (1,1 puntos más).

El Banco de España pone de manifiesto que la vivienda es el activo más importante de las familias. El 73,9% poseía una vivienda principal en 2020, porcentaje inferior al 75,9% de 2017. La vivienda en propiedad pierde así peso relativo a favor de otras propiedades inmobiliarias y negocios a medida que aumenta la riqueza neta. El 36,1% de los menores de 35 años tenía su vivienda principal en propiedad, cifra que también viene decreciendo desde 2011. Además, en 2020, el 45,4% de las familias españolas poseía algún activo financiero, excluyendo cuentas bancarias.

El supervisor considera que el aumento de la riqueza neta familiar «rompe la tendencia decreciente» mostrada en el periodo 2011-2017, en el que se acumuló una caída del 27%, si bien este incremento «esconde» variaciones «muy dispares» por grupos de edad.

Así, la riqueza mediana aumentó sustancialmente para los hogares jóvenes, hasta 23.900 euros, para los que en 2014 y 2017 se observaban niveles bajos, de en torno a 5.000 euros. Aun así, estos niveles siguen siendo «muy inferiores» a los que tenía este grupo en 2011, que era de 72.630 euros. También aumentó la riqueza mediana en 2020 para los hogares cuyo cabeza de familia era mayor de 65 años o tenía entre 35 y 44 años, aquellos cuyo cabeza de familia era empleado por cuenta ajena y aquellos en los que estaba jubilado.

Sin embargo, el Banco de España alerta de la disminución de riqueza de aquellos hogares con menor renta. En concreto, la riqueza mediana de las familias con rentas por debajo de 20.000 euros era de 40.600 euros en 2020, un 15% menos que en 2017. Además, la riqueza mediana entre las familias con una riqueza inferior a 25.000 euros era de 400 euros; cuando en 2011 este valor era de 7.100 euros.

La riqueza neta mediana también disminuyó para los hogares cuyo cabeza de familia trabajaba por cuenta propia, con un descenso del 5%, y para aquellos donde el cabeza de familia estaba desempleado o inactivo --que registraron un retroceso de la riqueza mediana del 25% en 2020.

La riqueza media aumentó un 5,6%, pasando de 255.500 euros en 2017 a 269.900 euros en 2020, un año este último marcado por la llegada de la pandemia a España. La renta media se incrementó un 10,8% en 2019, hasta los 38.900 euros.

En cuanto a la deuda, la del conjunto de los hogares representaba a finales de 2020 un 11,4% del valor total de sus activos, y el 57,1% de los hogares tenía algún tipo de deuda, la proporción más alta desde 2002, si bien el importe mediano de la deuda pendiente bajó a 33.300 euros, un 6,2% menos con respecto a 2017.

El 61,7% de la deuda estaba motivada por la compra de la vivienda principal, con una deuda mediana de 65.000 euros, seguido de compra de otras propiedades inmobiliarias (22,4%) y otras deudas pendientes (116%), como compra de vehículos y otros bienes duraderos, reformas en el hogar, cancelación de deudas y financiación de la actividad empresarial.