EFE

Crecimiento azul

El plan de transición energética PTCan-2030

Es de valor la atención que se presta en tres objetivos estratégicos (9,10 y 11), al conjunto de posibilidades derivadas del desarrollo tecnológico, la investigación y la transferencia tecnológica, basadas en las singularidades y capacidades de Canarias en este campo

Este documento designado como borrador, fue presentado por el Gobierno de Canarias el pasado mes de marzo y es el esfuerzo por situarse y contribuir a las estrategias generales (en el espacio nacional y europeo), enfocadas en la misma dirección y en cuyos marcos se incluye, estando además mandatado para incorporar todas las obligaciones que se vienen concretando con la misma finalidad, tanto en los dos ámbitos referidos cómo en el contexto global internacional al que se puede considerar como aportación voluntaria.

Las 487 páginas del documento constituyen un ejercicio muy importante de recogida, ordenamiento y elaboración de un amplio conjunto de información, constituyendo un bloque documental de referencia de mucho valor, tanto de conjunto como de sectores parciales en los que también es reseñable y valioso en sí mismo.

En un documento de este tipo, es importante hacer un doble análisis, el más fácil y evidente, sobre los propios resúmenes de intenciones expresadas por los autores y otro de interés adicional y referenciación sobre lo que podrían también ser intenciones y oportunidades posibles que no se recogen total o parcialmente en el mismo.

En este caso, el documento hace un ejercicio de resumen total al identificar objetivos con claridad, acompañado de propuestas que, en algunos casos llegan a niveles de detalle sorprendentes que se entiende tienen sentido para facilitar su desarrollo con mayor rapidez.

La referencia central del documento se explicita con rotundidad y singularidad al definir un único 'Objetivo Principal: Progresar hacia la total descarbonización de la economía de Canarias mediante la actuación en el sector energético el cual es responsable del 88% de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero producidas en el archipiélago'. Sobre este objetivo no puede haber ninguna objeción, ni matización y en su entorno se reúne sin duda el mayor de los consensos sociales posibles.

Este objetivo se desarrolla en catorce estratégicos (también muy claramente definidos), donde se confirma lo que puede considerarse la mayor limitación del documento y es que se plantea exclusivamente como una herramienta para resolver «un problema central y único» obviando absolutamente la oportunidad de utilizar los recursos naturales energéticos, renovables y aprovechables como la base de un nuevo sistema industrial, factor de crecimiento económico sostenible, generador de autonomía energética y empleo de calidad, con un alto nivel exportador, diversificador y equilibrador de la economía canaria.

En la actualidad ésta es previsiblemente la única vía posible para alcanzar o aproximarse significativamente al pleno empleo en Canarias. Sin duda, es posible argumentar que esta estimación es incipiente y requiere mayor madurez (como no puede ser de otra manera), lo que es absolutamente cierto y tiene como consecuencia que no sea imposible plantearla como eje central en esta estrategia o en cualquiera otra de finalidad y orientación parecida. Sin embargo, debería ser objeto al menos de constituirla como un «objetivo estratégico» a añadir a los catorce planteados en el PTECan-2030, cuando hay alguno como el objetivo estratégico 8, que dice: «Promover la creación de modelos de negocio vinculados a la estrategia de descarbonización y, con ello, al empleo verde regional». cuyo potencial como conjunto de negocio sería básicamente irrelevante si se compara con el aprovechamiento generalizado como sector industrial exportador de la producción de energías renovables (EERR) desde Canarias.

Por otra parte, es de valor la atención que se presta en tres objetivos estratégicos (9,10 y 11), al conjunto de posibilidades derivadas del desarrollo tecnológico, la investigación y la transferencia tecnológica, basadas en las singularidades y capacidades de Canarias en este campo.

Es importante resaltar que el documento está impregnado de preocupación por el impacto de los condicionantes jurídicos administrativos sobre el desarrollo efectivo de las medidas necesarias para alcanzar el objetivo previsto y necesario, por lo que quizá sería de gran utilidad impulsar la consideración de todos los impactos administrativos como un solo problema (de gran complejidad), pero que debe ser afrontado y resuelto en conjunto. Como es ampliamente conocido, un solo problema de esta naturaleza puede hacer inútiles todas las soluciones parciales que se puedan alcanzar en un proceso de gestión administrativa.

Es gratificante la potenciación de la interconexión eléctrica entre las islas, recuperando como objetivo la interconexión Gran Canaria-Fuerteventura, que en una planificación hasta 2030 (con visión extendida hasta el 2040), debería incluir de forma irrenunciable la interconexión Tenerife-Gran Canaria, que es sin duda, la pieza vertebradora del sistema eléctrico canario que maximiza su capacidad de incorporar y gestionar EERR en el conjunto y pone en valor (de forma extraordinaria), todos los sistemas de almacenamiento emergentes y en particular el actual de Chira y el equivalente que debería instalarse en Tenerife.

Se presentan en el documento tres alternativas para alcanzar el objetivo previsto, cuantificando específicamente dos de ellas, la elegida, se enmarca entre las otras dos que son suficientemente extremas para que sea inequívocamente la mejor y más prudente en el contexto establecido. Aceptar que la opción elegida tenga como objetivo el incumplimiento de los límites acordados para 2030 (por tener que elegir entre una alternativa obviamente inaceptable y otra en la que se evidencia claramente la dificultad para conseguir los recursos suficientes para alcanzarlo), es sin duda prudente, pero hace deseable tratar de buscar más y/o diferentes alternativas.

Se recoge también con gran criterio y prudencia, la necesidad de que los límites que se establezcan como consecuencia de características técnicas de la industria en este momento de programación, estén dotados de mecanismos de revisión simples y claros, ya que, como se ha demostrado en el pasado, el desarrollo tecnológico supera estos límites con mayor rapidez de lo previsible, terminando por convertirse en un problema que puede llegar a ser dramático, como ha ocurrido con la planificación de la acuicultura en Canarias a través del documento de planificación PROAC.

El documento es bueno, es perfectible y el momento para la planificación es el adecuado, pero ha de prestarse mucha atención a los plazos. La eficacia de un documento como este, puede perderse completamente o incluso convertirse en un problema mayor que el que trata de solucionar, si se desincroniza de las necesidades que tiene como objetivo atender. Un ejemplo claro que puede llegar a afectar directamente a este PTECan-2030 es la planificación del espacio marino que gestiona la Administración Central, que está ralentizando y sometiendo a tensiones innecesarias el desarrollo de la Energía Azul en todo el país y muy específicamente en Canarias.