Pepe Álvarez: «En este país se protege a la banca»

01/11/2018

El secretario general de la UGT visitó esta semana la isla de La Palma en el marco de los actos conmemorativos organizados con motivo del 130 aniversario del sindicato. Entre otros reconocimientos, se homenajeó a Jerónimo Saavedra por su compromiso con los valores del sindicato. Con motivo de su visita ofreció esta entrevista en la que analiza la situación económica de España y temas de actualidad como la reciente sentencia del Supremo sobre el impuesto vinculado a las hipotecas.

Las Palmas de Gran Canaria

— El lunes del Tribunal Supremo resolverá a quien corresponde pagar el impuesto de Actos Jurídicos Documentados de las hipotecas. ¿Qué cree que sucederá? ¿Sucumbirá el Supremo a la presión de la banca?

— No sé lo que sucederá pero el espectáculo de los últimos días ha sido bochornoso y surrealista. El Supremo además de ser independiente debe parecerlo y la situación de los últimos días ha empañado su independencia. En cualquier caso en este país hay tendencia a proteger los bancos, luego vienen las resoluciones que obligan a cambiar la legislación para adecuarla a Europa. En un momento de pérdida de confianza y de alejamiento de Europa es una muestra de la necesidad de pertenecer. Si no hubiera habido sentencias de tribunales europeos estaríamos atrás en muchas materias. Hay muchas resoluciones que han cambiado las cosas.

— La banca considera que no debe haber retroactividad. ¿Qué opina?

— Nosotros no lo entendemos así, en cualquier caso mejor haría la banca en estar callada no vayamos a pensar después que la resolución estaba pactada.

— La economía se está desacelerando. ¿Le preocupa esto a UGT?

— Nosotros somos una organización que estaba preocupada antes de que aparecieran elementos de debilitamiento. España debe apostar por algún sector más que el turístico. Debe apostar por genera actividad de valor añadido y no dejarse llevar por los vientos de las condiciones del precio del dinero y la situación geopolítica que hace que nuestro país sea atractivo para el turismo. La situación económica no es tan diferente hoy a hace unos meses. En todo caso, debemos poner el foco en el reparto de la riqueza, en que llegue a las clases populares y en que se recuperen derechos y libertades perdidos durante la crisis y no dejarse llevar por el alarmismo interesado que quiere inmovilismo en las nuevas políticas económicas y que no repercuta sobre los ciudadanos la riqueza económica que se está generando en el país.

— ¿Ayudará la subida del Salario mínimo Interprofesional (SMI) a ese reparto de la riqueza?

— Es una medida positiva. Creo que hay que repartir la riqueza no solo vía salarios sino también por los impuestos. Yo creo en un país con unos salarios dignos que permitan a las personas llegar a final de mes. Con los 734 euros del SMI de ahora no llegamos. También hay que subir los impuestos, hay que acercarlos a Europa en imposición porque así se podrán repartir los beneficios vía derechos y el estado del bienestar, con educación, sanidad...

— Hay expertos que aseguran que elevar el SMI perjudicará al empleo, sobre todo de jóvenes y personas con menor nivel de formación.

— No sé en qué se basan. Yo les pondría a vivir un tiempo con los 900 euros que aspiramos de SMI y no con los 734 actuales, a ver si opinaban lo mismo. No se trata de ver si hay dos puestos más de trabajo o no, que no creo que vaya a tener influencia en el empleo, sino de ver si en nuestro país se puede vivir con 734 euros o no y no se puede. Tiene que haber empleo y dignidad. Los jóvenes no deben bajar sus salarios y tener trabajo sin una vida digna que es en lo que estamos en estos momentos.

— Entiendo por lo que dicen que comulgan y mucho con las medidas previstas en los Presupuestos que ha diseñado el Gobierno de Pedro Sánchez.

— Hay que ver la letra pequeña. En todo caso, España debe recuperar impuestos y recaudación porque si no va a poder atender las necesidades de los ciudadanos. Hay 7,5 puntos de presión fiscal inferior en España respecto a los países de la zona euro. Hay camino por hacer.

— Les gusta, por tanto, más la música de Pedro Sánchez que la de Rajoy, aunque por ahora no se conozca muy bien la letra de la canción.

— La música de la negociación de estos Presupuestos que no son solo los de Pedro Sánchez sino también la de Unidos -Podemos y espero que de algún grupo más que se sume en el Congreso suena mucho mejor que la que habíamos oído de los gobiernos del PP pero quiero ver la letra y los números para ver cómo recupercute en los trabajadores. Lo más prudente es esperar para poder hacer una valoración y veamos lo del SMI, qué partida se destina a educación, a sanidad y a los servicios sociales, sobre todo a los dependientes, y qué partida va a políticas de empleo o a aumentar la cobertura de desempleo a quien no tiene nada.

— Por lo que se refiere a la reforma laboral del PP no parece que vaya a haber un gran cambio, solo retoques.

— El Gobierno ya ha dicho que no va a haber derogación. Nosotros la vamos a mantener como una cuestión fundamental, si no puede ser para esta legislatura lo mantendremos para la otra. Respecto a los cambios que se van a introducir hay opiniones diferentes. En todo caso, con nosotros que no cuenten si no hay un cambio de fondo de la reforma laboral del PP, que restablezca derechos y permita que se acabe con la situación de impunidad a la que están sometidos cientos de miles de trabajadores de este país que tienen un contrato de cuatro horas y están sometidos a jornadas de más de ocho y que no tienen posibilidades de reclamar porque son despedidos. Hay una serie de medidas que espero que antes de que acabe el año estén sobre la mesa. En función de esto valoraremos. Si no se quiere entrar en serio con nosotros que no cuenten.

— Respecto a las pensiones, la situación es complicada. Reclaman que se vuelvan a vincular su subida al IPC pero el acuerdo tomado para hacerlo en 2018 ha sido criticado por el FMI y la propia Europa. ¿Hay dinero para las pensiones?

— Claro que hay dinero para pagar las pensiones pero hay que ir a buscarlo, por eso antes hablaba de impuestos. Lo primero que queremos es que se restablezcan los derechos que nos quitaron en 2013, que se vincule la subida a los precios y que se elimine el factor de sostenibilidad. A partir de ahí hay que negociar para que, entre otras cosas, la Seguridad Social solo pague aquellos gastos que no le son propios como la baja de maternidad y paternidad que deberían ir a cargo de los Presupuestos Generales del Estado no de las cuotas de los afiliados.

— Se mira para Europa en muchos aspectos pero en pensiones no nos comparamos. En la mayoría de los países el ahorro privado tiene un gran peso mientras que en España, no.

— Hay de todo. El problema de España es que los salarios son más bajos y la gente no puede destinar dinero a las pensiones. En Alemania sí lo pueden hacer. En España se gasta menos en pensiones y hay camino de crecimiento que se puede y se debe hacer. No llega al 10% cuando Alemania destina un 13% y Francia, un 15%.

— ¿Han superado los sindicatos la crisis de reputación?

— Los sindicatos ya estamos creciendo. La UGT tuvo 76.000 nuevas afiliaciones en 2017 y este año pasaremos las 90.000. Estamos en un proceso de recuperación pero hay que ser consciente de que en este país hay muchas personas que trabajan en pequeñas empresas, que no tienen sindicato y les cuesta afiliarse . Llegar a un acuerdo con la CEOE para que en 2020 no hay ningún salario de convenio por debajo de los 1.000 euros me parece que es un elemento que va a favorecer y en esa línea tenemos que continuar. Y lo que está claro es que en aquellas empresas en las que hay actividad sindical la situación es mejor que donde no estamos presentes.