Dos jubilados paseando por la playa. / archivo

La pensión de los jubilados sube casi 50 euros al mes en 2022

El gasto en prestaciones se incrementa en más del 6,5% por primera vez en la última década debido a la revalorización acorde a la evolución de la inflación

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Los jubilados tienen este mes en el bolsillo casi 50 euros más que en diciembre. Y así será a lo largo de todo el año debido a la subida del 2,5% que han experimentado en 2022 las pensiones, en línea con la inflación media del año pasado. La revalorización de sus prestaciones supondrá cerca de 700 euros extra al año para los cerca de seis millones de jubilados que hay en el sistema, cuya nómina se eleva por primera vez en la historia hasta 1.245,9 euros.

Incluso esta cuantía roza los 1.400 euros para los jubilados del Régimen General, que pasarán a cobrar 1.396,22 euros al mes con la nueva actualización. Por el contrario, la pensión media para los autónomos ni siquiera llegará a los 830 euros, 33 euros más que el año pasado.

Si además de la jubilación se incluyen todas las clases de pensiones (viudedad, incapacidad permanente, orfandad y en favor de familiares) la pensión media del sistema se sitúa en enero en los 1.082,98 euros, 43,44 euros más que en diciembre y un incremento del 5,33% en el último año.

Los más de 2,3 millones de viudas tendrán que conformarse con un alza de 31,23 euros al mes, que llevará su prestación a superar los 774 euros, mientras que los beneficiarios de una pensión por incapacidad permanente ingresarán 1.034 euros al mes después de que por primera vez su nómina traspase la barrera de los 1.000 euros.

Pero subir las pensiones un 2,5% con carácter general y un 3% si se trata de pensiones mínimas y no contributivas tendrá un fuerte impacto en las arcas de la Seguridad Social, que deberá hacer un desembolso extra de 3.900 millones a lo largo de 2022, a los que hay que sumar 2.600 millones que se han destinado al abono de la 'paguilla'. Así, el gasto en pensiones escaló en enero más de un 6,5%, un fuerte incremento que no se había registrado nunca en la última década y que supone el doble de lo que se elevaron un año atrás. Bien es verdad que hay que tener en cuenta que no se incluye aquí la desviación del IPC respecto a lo que subieron inicialmente las pensiones y por la se ha compensado a los pensionistas, a mediados de este mes, con la llamada 'paguilla'; pero una vez que se incluye, el incremento se sitúa en el 4,8%, que sigue estando muy por encima de la media de 2020, 2016 y 2017 y más en sintonía con el alza que hubo en 2018 y 2019.

Así, la nómina mensual de las prestaciones contributivas de la Seguridad Social ascendió a 10.745,39 millones en enero, lo que supone 436 millones más que en diciembre. De esta cantidad, casi tres cuartas partes se destinaron al pago de las pensiones de jubilación, que sumaron un importe de 7.758,14 millones de euros, un 7% más que en enero del año pasado.

La Seguridad Social reduce su déficit a 12.000 millones en 2021

El acuerdo alcanzado por el Pacto de Toledo para reformar el sistema de pensiones y garantizar su sostenibilidad ya está teniendo sus efectos en las cuentas de la Seguridad Social. Así, el déficit del sistema se redujo el año pasado al 1% del Producto Interior Bruto (PIB), dos décimas menos de lo estimado por el Gobierno, según avanzó este martes el ministro de Inclusión, José Luis Escrivá, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que aprobó la revalorización de 11,5 millones de prestaciones para 2022 y el abono de la paga compensatoria por la desviación de la inflación.

El agujero de la Seguridad Social se situará a cierre de año en el entorno de los 12.000 millones, la cifra más baja desde el año 2013 y 3.000 millones más que el déficit récord que se alcanzó en 2020 a consecuencia de la pandemia. Escrivá sacó pecho de estos buenos números y se comprometió a que «la senda descendente» en el saldo negativo del sistema se mantendrá en 2022, cuando pretende que se reduzca a la mitad, al 0,5% del PIB, y ya en 2023 lograr el objetivo final, que no es otro que eliminar el déficit y alcanzar el equilibrio presupuestario.

El ministro explicó que esta fuerte reducción de los números rojos del sistema se ha conseguido operando sobre «dos palancas». La primera es el fuerte incremento de la recaudación por cotizaciones sociales, que en 2021 ascendió a los 129.000 millones de euros, un 7,8% más que el año anterior y un 4% más que 2019, «un récord absoluto». Escrivá atribuye esta mejoría en los ingresos al «extraordinario dinamismo del empleo, con más de 400.000 afiliados que los que había antes de la pandemia, más el hecho de que hemos aguantado las rentas salariales». Pero la segunda palanca, que en realidad es la que más ha influido, es haber comenzado ya a dar cumplimiento a la separación de fuentes de financiación que recomienda el Pacto de Toledo. Así, los Presupuestos Generales han absorbido ya la mayor parte de los gastos de políticas públicas no contributivas que hasta ahora financiaba la Seguridad Social. En 2022 el Estado transferirá 18.900 millones de euros por este motivo, que permitirán cubrir un 80% de esos gastos, y en 2023 se cubrirá ya el 100%.