Así será la solución eficiente del futuro para la recarga de los coches eléctricos

Ejemplos como la carga inalámbrica desarrollada por BMW para instalar en el garaje y exteriores, o la carga por inducción dinámica a través de bobinas integradas en la carretera, un proyecto de Renault, potenciarán los vehículos electrificados

NOELIA SOAGE MADRID

Recargar un vehículo eléctrico utilizando la carga inductiva estática, sin necesidad de conectarlo mediante un cable, es una solución tecnológica que supondrá un avance muy importante en el futuro inmediato para la implantación de la movilidad eléctrica. Ya son varias las empresas automovilísticas que trabajan en este campo, y con diferentes alternativas, para que cargar la batería de un coche electrificado sea aún más simple que reabastecer un vehículo con motor convencional.

La carga inalámbrica desarrollada por BMW, como opción para el 530e iPerformance en países como Alemania y Reino Unido, permite que la energía eléctrica del suministro de red se transmita a la batería de alto voltaje del coche sin ningún cable tan pronto como el vehículo se haya estacionado en la posición correcta sobre la estación de carga inductiva, seguido de una simple pulsación del botón de inicio/parada, se inicia el proceso de carga. Una vez que la batería está completamente cargada, el sistema se apaga automáticamente.

Esta carga inalámbrica consiste en una estación de carga inductiva denominada GroundPad, que se puede instalar en un garaje -con un precio de 2315 euros-, y un componente secundario del vehículo (CarPad, de 890 euros) fijado en la parte inferior del vehículo. La transferencia de energía sin contacto entre GroundPad y CarPad se lleva a cabo a una distancia de alrededor de ocho centímetros, y se genera un campo magnético alterno entre las dos bobinas, a través del cual se transmite la electricidad sin cables ni contactos con una potencia de carga de hasta 3,2 kW.

Cabe destacar que el GroundPad también se puede instalar en exteriores, donde se puede usar independientemente de las condiciones climáticas. Todos los componentes que conducen electricidad están protegidos de la lluvia y la nieve, y conducir sobre él no lo dañará de ninguna manera. En conclusión, esta forma de alimentación de la batería de alto voltaje es muy cómoda y ofrece un tiempo de carga de unas tres horas y media. Y con una tasa de eficiencia de alrededor del 85 por ciento, cargar con el sistema de carga inalámbrica BMW también es muy eficiente.

La carga inalámbrica de BMW también ayuda al conductor a maniobrar en la posición correcta de estacionamiento. A través de una conexión WiFi, se establece una comunicación entre la estación de carga y el vehículo. Luego aparece una vista aérea del automóvil y sus alrededores en la pantalla de control con líneas de colores que ayudan a guiar al conductor mientras estaciona. Un icono gráfico muestra cuándo se ha alcanzado la posición de estacionamiento correcta para la carga inductiva. Esto puede desviarse de la posición óptima hasta siete centímetros longitudinalmente y hasta 14 centímetros lateralmente.

Recoge la energía mientras se conduce

En el caso de Renault, el verdadero futuro de la carga inalámbrica pasa por la carga por inducción dinámica. Con esta tecnología el vehículo eléctrico recoge la energía eléctrica generada por inducción mientras se conduce al pasar por las bobinas emisoras, que están integradas directamente en la carretera, lo que aumenta la autonomía sobre la marcha. Esto permitirá reducir la necesidad de utilizar baterías de alta capacidad, así como la dependencia de las estaciones de carga.

Por ello, Renault participa en proyectos de investigación para el desarrollo de la carga por inducción dinámica desde el año 2012. En mayo de 2017, en el marco del proyecto europeo Fabric, Renault realizó un ensayo en una pista de pruebas habilitada en Satory (Francia), que permitía a dos Renault Kangoo Z.E. recargar sus baterías circulando de forma simultánea a una velocidad de 100 km/h con una potencia de carga de hasta 20 kW.

Y para 2022, la isla de Gotland en Suecia, contará con una ruta con carga inductiva dinámica de alrededor de 1,6 km, que suministrará electricidad a los autobuses y camiones eléctricos que se desplacen entre el aeropuerto y el centro de Visby, la capital de la isla.

Primer estación de alta potencia del mundo

Un trabajo parecido está desarrollando Jaguar Land Rover en Oslo. En el programa bautizado «ElectriCity», el fabricante de automóviles trabajará con la empresa nórdica de taxis Cabonline (NorgesTaxi AS), el operador de puntos de carga más importante de la región Fortum Recharge, el desarrollador tecnológico estadounidense Momentum Dynamics y el Ayuntamiento de Oslo para construir una infraestructura de carga de alta potencia para taxis en la capital noruega.

Será el primer sistema de carga inalámbrica de alta potencia para taxis eléctricos del mundo y Oslo será la primera zona metropolitana también del mundo en instalarlas con el objetivo de que su sistema de taxis deje de generar emisiones muy pronto, en 2024. Noruega quiere ir más allá, ya que ha presentado una ley para que todos los vehículos nuevos que se vendan en el país sean cero emisiones a partir de 2025. De hecho, al ofrecer un modelo de infraestructura de carga que podría implementarse casi en cualquier sitio, impulsará la implantación global de los vehículos eléctricos.

Los taxistas necesitan una gran eficiencia de uso, por lo que el sistema de carga no debería desviarlos de la ruta durante su jornada laboral. En el suelo de los lugares para bajada y recogida de viajeros se instalarán series de varias placas de carga de 50 a 75 kilovatios cada una. De esta forma, los taxis adaptados podrán cargarse mientras esperan la siguiente carrera. El sistema, que no usa cables y se instala bajo el suelo, no necesita que haya contacto físico entre el cargador y el vehículo, se activa automáticamente y ofrece una media de 6 a 8 minutos de energía por cada carga de hasta 50 kW.

Cada taxi recibe múltiples cargas durante el día cuando regresa a la estación, por lo que mantiene un nivel alto de batería y puede operar las 24 horas de los 7 días de la semana sin restricciones de autonomía.

Cómo instalar un punto de recarga en casa

La mayoría de marcas que venden coches eléctricos ofrecen promociones y ofertas para instalar el punto de carga en tu casa, incluso algunos fabricantes te regalan el punto de carga y la propia instalación. También desde el concesionario te orientan para realizar la instalación y sobre el punto de carga que necesita tu vehículo en función de la batería del coche eléctrico.

Pero si el concesionario no se hace cargo, deberás contratar los servicios de un instalador electricista autorizado y cumplir la normativa que establece el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión sobre la instalación de puntos de recarga en garajes. Según el tipo de vivienda y tus necesidades, hay varias opciones:

-Instalar un punto de recarga en un garaje individual de una vivienda unifamiliar: se puede conectar el coche a la toma doméstica de 16A sin coste adicional, únicamente el consumo de electricidad que conlleve. La toma doméstica convencional utiliza un conector tipo Schuko con toma de tierra. El inconveniente es que la recarga se hace a baja potencia (2,3 kW) y es menos segura.

-Instalar un punto de recarga tipo wallbox o base mural: el coste del equipo oscila entre los 100 y 350 euros a lo que hay que añadir el coste de la instalación de un circuito exclusivo (máximo 9,2 kW) que será mayor cuantos más metros de cables se necesiten hasta el contador individual. El precio de la instalación puede variar entre los 400 y 700 euros. En líneas generales, instalar un punto de recarga de coche eléctrico no suele superar los 1.000 euros. Si el coche eléctrico cuenta con una batería de elevada capacidad, tendrás que valorar instalar un cargador más potente.

En edificios de nueva construcción, un Real Decreto de 2014 obliga a que ya lleven una preinstalación, lo que facilita la posterior instalación de los puntos de carga que sean necesarios. El consumo de electricidad del punto de carga iría asociado al contador de la casa. En el caso de que el garaje no estuviera en el mismo edificio que la casa, el punto de carga deberá contar con un contador propio. Otra opción es instalar un contador único y diversos puntos de carga cuando hay varios usuarios con coche eléctrico. En este caso, la facturación es individual.