Autocasión

Las diez infracciones más peligrosas que se cometen en moto

Las dos ruedas implican infracciones y accidentes que debemos evitar a toda costa ya que en este tipo de vehículo el impacto será mayor e incluso pueden sufrir las consecuencias los que están a tu alrededor

S. M. Mdrid

Son muchas las personas que aprovechan la época otoñal, quizás la mejor, para disfrutar de una buena ruta en moto o incluso para desplazarse al trabajo a diario. No obstante, las dos ruedas implican infracciones y accidentes que debemos evitar a toda costa ya que en este tipo de vehículo el impacto será mayor e incluso pueden sufrir las consecuencias los que están a tu alrededor. Estas son algunas, recogidas por la Dirección General de Tráfico (DGT):

1. Adelantar sin separación: l os motoristas tienen la obligación de distanciarse lateralmente del vehículo que adelantan. En poblado, debe ser una separación suficiente; pero en carretera, donde las velocidades de circulación son más altas, esta distancia de seguridad lateral debe ser, al menos, de un metro y medio.

2. Velocidad inadecuada: en este vehículo una velocidad de circulación excesiva -o demasiado baja- puede ser sinónimo de caída y desastre dada la desprotección de sus ocupantes. De hecho, la velocidad inadecuada es la primera causa de accidente con víctimas motoristas en carretera (23% de todos los siniestros).

3. Circular por el arcén: c omo norma general, los conductores de motocicletas tienen prohibido circular por el arcén. Pero podrán ocuparlo siempre que, por una emergencia, circulen a una velocidad anormalmente reducida y molesten a los demás conductores.

4. Adelantar por la derecha: e l adelantamiento por la derecha en zonas interurbanas está prohibido ya que puede resultar muy arriesgado si el vehículo adelantado pretende volver al carril derecho en ese preciso momento. Y el riesgo es mayor aún para un vehículo de dos ruedas, menos visible y más inestable.

5. Cambiar de sentido donde no está permitido: e sta maniobra debe realizarse donde sea segura, en el tiempo y espacio imprescindibles y señalizándola con antelación. Por ello, está prohibido realizarla en pasos a nivel, túneles, autopistas y autovías, curvas y cambios de rasante con poca visibilidad.

6. Circular con la luz apagada: l a iluminación frontal y trasera hace más visible a una motocicleta. Tanto si se acerca como si nos acercamos a ella, con luz advertiremos su posición, que es menos voluminosa, en la calzada desde una distancia mayor. Por eso, las motocicletas que circulen por cualquier vía deben llevar siempre encendido el alumbrado de cruce.

7. Avanzar entre coches: las motocicletas deben circular por su lugar correspondiente, haciéndose visibles en el centro de su carril, que abandonarán para adelantar, girar, cambio de carril... Y avanzar entre vehículos sin la separación adecuada es arriesgado, ya que resultan imprevisibles para el resto de los conductores.

8. Estacionar en la acera: a ceras, paseos y demás zonas peatonales son lugares donde motos tienen prohibido estacionar como norma general. No obstante, los ayuntamientos pueden regular la parada y el estacionamiento para vehículos de dos ruedas en estos lugares, siempre que no entorpezcan ni ponga en riesgo el tránsito de peatones.

9. Velocidad excesiva en zonas residenciales: l a agilidad y maniobrabilidad de la moto puede causar una falsa sensación de control a su conductor en calles residenciales, cercanías de pasos de peatones, de colegios o mercados, donde la irrupción de peatones en la calzada puede ser continua e imprevista. Por ello, en lugares con mucha probabilidad de un 'encuentro' vehículo-peatón, los conductores deben reducir la velocidad todo lo necesario.

10. Invadir el sentido contrario: e n ocasiones, los conductores de moto pueden verse tentados de invadir el sentido contrario para avanzar más rápidamente por una calle colapsada. Aun recorriendo unos pocos metros, se trata de una infracción grave (500 euros y seis puntos), peligrosa para el motorista por el riesgo de colisión contra los automóviles que circulan correctamente y de estrés en los conductores que se ven obligados a esquivarle.