Interior de la Bolsa de Madrid. / efe

El pánico a la recesión provoca un nuevo desplome de las Bolsas

El Ibex-35 se deja un 5% en la semana y se hunde hasta los 7.583 puntos, niveles que no se veían desde noviembre de 2020

Clara Alba
CLARA ALBA Madrid

Las pérdidas se imponen con contundencia en las Bolsas europeas ante la evidencia de que el acelerón en las subidas de los tipos de interés por parte de los bancos centrales abocará a la economía global a una recesión. El Ibex-35 recoge el testigo de las caídas en Wall Street, con pérdidas que al cierre fueron del 2,46%.

Tras cuatro sesiones consecutivas de caídas, el selectivo se deja un 5% en el conjunto de la semana. Pero lo más llamativo es los niveles que el arreín bajista ha dejado en el indicador. En concreto, el Ibex despidió la sesión en 7.583 puntos, dejando atrás los anteriores mínimos del año que se marcaron en 7.644 puntos en pleno estallido de la pandemia.

Hay que retroceder a noviembre de 2020 para ver mínimos de cierre similares, justo antes de que los mercados empezaran a remontar tras el golpe de la pandemia con el anuncio de las vacunas.

Caídas generalizadas

El pánico ha sido generalizado en todas las plazas del Viejo Continente, con descensos del 2,3% en París y del 2% en Londres y Alemania. Todavía peor se comportó la Bolsa italiana, con una caída superior al 3% en plenas tensiones por el proceso electoral.

Por si fuera poco, los nuevos indicadores que se van conociendo apuntan a un otoño más que complicado para la economía en la zona euro. Así lo refleja el índice general de compras (PMI) que mensualmente elabora S&P Global, y que en septiembre se sitúa en los 48,2 puntos, desde los 48,9 de agosto. Es su nivel más bajo de los últimos 20 meses y de nuevo por debajo de la barrera de 50 que marca la división entre expansión y contracción.

«Se vislumbra una recesión para la zona euro, ya que las empresas señalan un empeoramiento de las condiciones empresariales y un aumento de las presiones de los precios, vinculado con los disparados precios de las energías», ha indicado el economista jefe de S&P Global Market Intelligence, Chris Williamson, que estima una contracción del 0,1% del PIB en el tercer trimestre.

Bonos, euro... y euríbor

La tensión se nota de una forma mucho más evidente en los mercados de deuda, con la rentabilidad de los bonos disparada en el mercado secundario (que pueden ser un indicador sobre lo que exigen los inversores a los Estados para compar su deuda).

Los inversores se lanzan a la venta de bonos, presionando a la baja los precios e impulsando la rentabilidad, que se mueve de manera inversa. Y el interés del español a 10 años bate ya el 3,177%.

Pero el caso más extremo sigue siendo el de EE UU. El interés del bono a 10 años no toca techo y el viernes superaba con holgura el 3,76%, máximos desde 2010. El bono a dos años, supera incluso el 4%, un indicador (cuando el interés del bono a corto plazo supera el de los papeles a largo) de que los inversores descuentan una recesión en los próximos 12 meses.

Las peores perspectivas que actualmente existen sobre Europa y, sobre todo, el hecho de que el Banco Central Europeo (BCE) vaya un paso por detrás de la Fed estadounidense en la retirada de estímulos para combatir la inflación, vuelven a presionar al euro en el mercado de divisas. La moneda única parece no tocar suela y, tras perder la paridad el miércoles, este viernes cotiza en 0,9754 dólares, nuevos mínimos de los últimos 20 años.

El organismo está obligado a acelerar en la subida de los tipos de interés. Y esa perspectiva mantiene también las fuertes alzas en el euríbor, que este viernes ha llegado a tocar el temido 2,5%, llevando la media provisional de diciembre al 2,13%, muy por encima del 1,25% registrado en agosto.

En el mercado de materias primas, el precio del petróleo cae un 2%, con el barril de Brent, de referencia en Europa, rondaba los 88,62 dólares, mientras que el West Texas estadounidense se acerca de nuevo a los 82 dólares.