La presidenta del BCE, Christine Lagarde, junto al presidente de la Fed, Jerome Powell, en el último ECB Forum. / ecb.

Los inversores extreman la cautela ante la agresividad de los bancos centrales

El Ibex pierde los 7.900 puntos y el interés de los bonos se dispara sobre el 3% a la espera de la Fed y tras la decisión de Suecia de subir los tipos en 100 puntos básicos

Clara Alba
CLARA ALBA Madrid

Jornada de más a menos para el Ibex-35, que al cierre había borrado de un plumazo sus ganancias iniciales, evidenciando la tensión ante el entorno de subidas de tipos generalizada por parte de los bancos centrales.

El martes comenzó la reunión de la Reserva Federal (Fed) estadounidense, que este mismo miércoles publicará una decisión que puede ser histórica si, finalmente, como ya apuntan algunas voces, el organismo sube los tipos de interés en 100 puntos básicos, frente a los 75 esperados por el mercado.

A la espera de la importante decisión, los inversores ya se temen lo peor tras la decisión del Banco Central de Suecia. El organismo monetario más antiguo del mundo decidió ayer adelantarse al americano al subir sus tipos de interés en esos temidos 100 puntos básicos. No ven otra opción en su lucha contra la inflación.

Y la reacción no se hizo esperar en el mercado. El nerviosismo impuso los números rojos en las principales Bolsas europeas, con el Ibex perdiendo un 1,5% y los 7.900 puntos. «Una vez más, la economía global y los mercados estamos en manos de los bancos centrales», explica Pedro del Pozo, director de inversiones financieras de Mutualidad de Abogacía.

«El problema, de momento, es que aún no vemos signos claros de qeu las primeras medidas monetarias llevadas a cabo por la Fed o por el BCE estén teniendo un efecto claro sobre la inflación», advierte el experto. Y añade: «hoy, un error en el cálculo de contener los precios puede ser decisivo para determinar el ciclo a medio plazo».

La rentabilidad de la deuda, disparada

La reacción más vistosa llegó, no obstante, de la mano del mercado de deuda, con la rentabilidad de los bonos de nuevo disparada disparada. El interés del bono español a diez años llegó a superar el 3% por primera vez desde el pasado junio, cuando las tensiones por el miedo a la recesión estaban en su punto álgido. Antes, ese nivel solo se había visto en 2014.

En el caso del interés del 'treasury' (bono estadounidense a diez años), se mantiene por encima de esa barrera desde el pasado 21 de agosto, en una senda alcista imparable que lleva la referencia al 3,553%, máximos desde 2011.

En ese escenario, apenas cinco valores del Ibex-35 despidieron la sesión en positivo, con los bancos entre los pocos beneficiados por esa perspectiva de mayores subidas de los tipos de interés. CaixaBank subió un 0,7% y Banco Sabadell un 0,58%, mientras que BBVA, Bankinter y Santander cerraron con mínimas pérdidas.

Las caídas más abultadas fueron para Sacyr, que perdió más de un 7% al cierre, seguida de Colonial, Melin y Cellnex, con números rojos que rondaron el 4%.

La política monetaria de la Fed también se está dejando notar en la cotización del euro frente al dólar. El billete verde exhibe músculo ante la brecha abierta entre la Fed y el BCE en el ritmo de subidas de tipos, y el euro vuelve a pelear por la paridad con el billete verde.