Las expectativas de los hoteleros canarios caen tras años de euforia

17/09/2018

Solo uno de cada tres alojamientos prevé mejorar sus ingresos este verano respecto a mayo, las previsiones más bajas de las registradas en el archipiélago desde 2012. Los ingresos medios por habitación disponible han bajado un 3% por la congelación de precios y la caída de ocupación.

José Miguel Pérez / las palmas de gran canaria

Las expectativas de negocio de los hoteleros canarios se han desplomado en este 2018 tras años de euforia, un bajón que coincide con la pérdida de 280.000 turistas extranjeros en los ocho primeros meses del año respecto a 2017.

La encuesta de expectativas hoteleras del Istac que analiza el estado de ánimo de los empresarios canarios del sector arroja los peores datos desde 2012, en un nuevo contexto en el que Turquía, Egipto y Túnez recuperan protagonismo como competidores turísticos, ahora que comienzan a levantar cabeza tras años asediados por el terrorismo.

Solo uno de cada tres directores de establecimientos turísticos canarios (el 35%) preveía mejorar los resultados este verano (entre julio y septiembre) respecto al trimestre anterior, un dato especialmente llamativo teniendo en cuenta que el periodo entre abril y junio es tradicionalmente el más flojo en el destino. Otro 45% de los entrevistados en el sector esperaba mantener los resultados en el periodo estival respecto al segundo trimestre; y cerca del 20% temía que serán peores.

Habría que remontarse seis años atrás para encontrar una encuesta con unas previsiones tan negativas como las que expresan ahora los hoteleros isleños. El año pasado, sin ir más lejos, una gran mayoría de los gerentes de los hoteles de las islas (el 63%) creía en el ecuador del año que su negocio mejoraría en verano respecto al periodo anterior. Y apenas un 6%, un porcentaje prácticamente residual en términos estadísticos, temía en 2017 que empeorarán sus reservas.

En cuanto al empleo, el 17% preveía un aumento en las plantillas en estos tres meses estivales respecto al verano del pasado año; y otro 15% vaticinaba que descendería el volumen de ocupados en sus hoteles, en lo que representa también el registro más pobre desde 2013 en cuanto a las expectativas de empleo en el sector.

Los empresarios turísticos consultados coinciden en que esta caída de las expectativas es lógica tras años excepcionales de crecimientos que no se podían mantener eternamente. Las mismas estadísticas oficiales confirman que Canarias mantiene en este 2018 el segundo mejor registro histórico, tras haber superado los 9,1 millones de turistas extranjeros en los primeros nueve meses del año, apenas 280.000 menos que en el mismo periodo de 2017. Además, la facturación turística se mantiene todavía en cifras récord: entre enero y julio, los turistas extranjeros gastaron en sus vacaciones en las islas 9.641 millones de euros, un 2,5% más que en los siete primeros meses del año anterior.

Pero el enfriamiento se comienza a notar también en los ingresos: la tarifa media diaria de las habitaciones prácticamente se congeló en julio, en los 94,5 euros, un 0,9% más interanual. Y como consecuencia del descenso de la ocupación, los ingresos medios por habitación disponible (RevPar) en los hoteles canarios bajaron un 3% interanual, hasta los 77,6 euros.

El presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT) de Las Palmas, José María Mañaricua, confía además en que el destino mantendrá su capacidad para mantener altas las ocupaciones durante el invierno, cuando Canarias exhibe su liderazgo con el benigno clima como principal valuarte. En verano, recuerda, la competencia es «mucho mayor»,