La luz subirá un 4% en abril tras reactivarse el impuesto de generación

28/03/2019

La próxima semana concluyen los seis meses de suspensión del tributo que grava la producción de electricidad y que el Gobierno ha decidido no prorrogar. La recuperación del tributo incrementará entre un 1% y un 1,5% la factura, a lo que hay que sumar los alzas del precio de la energía

Tras seis meses sin sobresaltos por los vaivenes del precio de la energía y con un ahorro medio en la factura de un 4%, la luz vuelve a subir la próxima semana. La razón: la reactivación del impuesto a la generación eléctrica que, en octubre de 2018 y en plena escalada alcista de los precios de la luz, fue suspendido durante un semestre por el Gobierno de Pedro Sánchez.

En abril el plazo llega a su fin y como ha indicado la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, la proximidad de las elecciones y la entrada en campaña dificulta las posibles soluciones, lo que obliga a recuperar el Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IPVEE), que se aplica sobre las eléctricas aunque se repercute en las facturas. Como ha señalado la ministra, mantener la suspensión de este tributo, del 7%, podría ser tildado de medida electoralista mientras que afrontar la necesaria reforma de la fiscalidad eléctrica requiere de un tiempo del que carece el Gobierno. «Tras la convocatoria de elecciones no hay capacidad de maniobra en esta legislatura», advirtió hace unos días Ribera, quien consideró que esta tarea y la revisión del mercado eléctrico en general deberán ser afrontadas por el próximo gobierno.

Desde el Gobierno se confía en que la restitución del IPVEE no tenga un impacto directo en los consumidores, sin embargo, los expertos consultados estiman que la factura de la luz se encarecerá entre un 1 y un 1,5%. Un porcentaje que se aplicará sobre la parte fija de la factura y que se corresponde con los impuestos. A este porcentaje hay que sumar la subida de los precios de la energía, que se prevé que sigan al alza a lo largo del año, según estas fuentes.

La ministra indicó hace unos días que esperaba que «los señores que generan electricidad lo hagan de manera eficiente» y que haya sol y viento, ya que la hidraulicidad «no apunta bien», para que el impacto en la subida de precios del mercado de mayorista antes de impuestos «se comporte razonablemente y no haya un efecto real en la economía doméstica» pese a la restitución del impuesto.

El Gobierno recauda cerca de 1.500 millones de euros por este impuesto que se aplica sobre toda la producción en España y que el conjunto de las empresas rechaza por las distorsiones que genera en el precio del mercado.

No existe un tributo similar en ningún país del entorno, de ahí que las empresas hayan recurrido en varias ocasiones este impuesto argumentando que es contrario al derecho europeo. En 2018 el Tribunal Supremo y el Constitucional lo analizaron pero ninguno de ellos lo elevó a instancias europeas. Solo ha dado un paso en este sentido el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana y si finalmente Europa lo declarara ilegal el Gobierno debería devolver lo recaudado hasta ahora: 9.000 millones de euros.

El director de Ecoluz Consultores, Ángel Treviño, explica que el objetivo del Gobierno con la creación de este impuesto, recogido en la Ley 15/2012, es que las empresas productoras de energía eléctrica internalicen, sin importar el tipo de instalación de generación, los costes medioambientales derivados de las redes de transporte y distribución de energía eléctrica y los costes para el mantenimiento de la garantía del suministro.

Treviño considera que la medida de suspender el impuesto durante seis meses fue un «apaño» y reclama un cambio «real». «El Ejecutivo decidió poner en stand by ese impuesto durante seis meses ante, supuestamente, el alza continuada de los precios de electricidad. La medida de quitar y poner no se puede vender como una solución, sino más bien como un apaño», indica el director de Ecoluz Consultores.

En sus palabras, «la única forma de plantear un cambio real y estable en el sistema es apostar por la eficiencia y las energías renovables desde los consumidores privados», explicó Treviño, que también es perito en eficiencia energética.