La gran empresa ralentiza su vuelta al trabajo

El teletrabajo seguirá primando en bancos, eléctricas, operadoras y aseguradoras, donde establecen protocolos de higiene y distancia que marcarán su nueva normalidad.

JOSÉ MARÍA CAMARERO / MADRID

«Hoy comenzamos con los análisis de las empresas». Es la indicación que muchos sanitarios están recibiendo estos días en las clínicas y hospitales privados que trabajan con las mutuas de las grandes compañías españolas. El Ibex ya tiene preparado su calendario de desescalonamiento. Sin embargo, la vuelta no será masiva a partir de este lunes día 11.

Casi todas las empresas van a realizar las pruebas para comprobar hasta qué punto el coronavirus ha afectado a sus plantillas, o si están inmunizados. El Ministerio de Sanidad no recomienda esta posibilidad, sino que aconseja hacerlos a los colectivos más expuestos o perfiles de riesgo. Sin embargo, en los planes de retorno al trabajo uno de sus pilares son las pruebas serológicas (análisis con un coste de entre 50 y 60 euros por persona). Los PCR quedan reservados a casos positivos derivados de las analíticas siempre que lo permitan las autoridades sanitarias, ya que esta metodología se encuentra mucho más restringida ante la falta de material con la elevada demanda existente. Las corporaciones consultadas por este diario aclaran que lo harán «en función de la normativa gubernamental».

Las pruebas se harán a quienes vayan acudiendo a los centros de trabajo. Y por ahora, la mayor parte de las corporaciones prefieren mantener a sus trabajadores ejerciendo sus funciones a distancia, en la medida de lo posible.

La mayoría siguen en casa

Así ocurrirá en Iberdrola, donde se establece el mantenimiento de teletrabajo rotativo para más de un 70% de la plantilla. Además, se garantizará la distancia de seguridad de dos metros con una distribución diferente en cada centro. Y se seguirá dotando de mascarillas y otros elementos de protección a los empleados. También han instalado cartelería para informar sobre normas de protección, distancia de seguridad, uso de escaleras, ascensores... Y se mantienen cerrados comedores y estancias comunes.

En Telefónica han elaborado un calendario con tres fases que determinará una incorporación presencial progresiva y ordenada fomentando el teletrabajo. En la primera regresarán a sus puestos profesionales de ‘actividades críticas no teletrabajables’, que suponen entre un 10% y un 20% de su plantilla. En la segunda, las ‘actividades en las que la presencia física aporta valor’, y que puede suponer la presencia de hasta la mitad de los trabajadores. Y la tercera fase es la reincorporación, aunque está pendiente de definir el porcentaje de empleados.

En la operadora, y en otras muchas grandes empresas, van a tener en cuenta no solo el criterio profesional sino también el familiar. Por ello, tendrán en cuenta la situación por la que atraviesen los padres con hijos menores, personas que tengan dependientes en sus casas y otras circunstancias para permitir el teletrabajo y que esos profesionales sean los últimos en reincorporarse.

Endesa tiene previsto realizar una vuelta escalonada mediante identificación de dos segmentos de la plantilla, los de retorno inminente y los que se incorporarán más adelante. Como en otras muchas grandes empresas, la provisión de mascarillas y geles para los empleados, las mamparas, la reorganización de las zonas de trabajo, la modulación de los viajes de empresa o el fomento de las reuniones virtuales serán la nueva realidad.

La aseguradora Mapfre ha definido los criterios para poder seguir teletrabajando dando prioridad a empleados vulnerables a la Covid-19, embarazadas o con riesgo durante esa etapa; y empleados con hijos menores de 16 años o en situaciones especiales. Parte de los 10.000 empleados en España regresará a las instalaciones a partir del próximo lunes, aunque la mayoría seguirán haciéndolo desde casa.

En Mutua Madrileña mantendrán el uso mayoritario del teletrabajo, aunque lo irán revisando permanentemente de acuerdo con su plan de desescalada y conforme vaya evolucionando la situación del país. La aseguradora ha conseguido ofrecer todos sus servicios con sus 2.000 profesionales trabajando a distancia estos dos últimos meses.

Bancos, entre sedes y oficinas

El de la banca es un caso especial. No tanto por sus grandes sedes corporativas, cuyo funcionamiento se regirá también por el trabajo a distancia, como en otras compañías, y la reincorporación será paulatina siguiendo criterios sanitarios, funcionales y familiares. El reto de los bancos es ir reabriendo oficinas que han clausurado con la pandemia. Y aquí cada entidad es completamente diferente. Por ejemplo, en Santander habían cerrado la mitad de sus oficinas. Ahora abrirá el 60% de su red (casi 2.000) e irá «testando las necesidades del negocio». De todas ellas, 1.028 abrirán diariamente y las otras 711 los lunes, miércoles y jueves. Por su parte, BBVA cerró temporalmente 800 sucursales, casi un tercio del total. La vuelta se definirá por la propia evolución del negocio. Y en Sabadell, con un 73% de la plantilla de oficinas teletrabajando, la vuelta será más escalonada en función de las necesidades.

Un caso diferente es el de otras entidades como CaixaBank, que ha mantenido abiertas el 90% de sus sucursales, de una red de más de 3.800 que tenía durante el primer trimestre en España. La vuelta será, por tanto, poco diferente salvo en medidas de seguridad e higiene, como hasta ahora. Ocurrirá algo similar en Bankia, con nueve de cada diez oficinas abiertas durante el confinamiento.