La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva. / EFE

El FMI insta a atajar el «riesgo» por el elevado endeudamiento

Advierte a la banca sobre el posible incremento de la morosidad y de una restricción en la concesión de créditos cuando comience la recuperación

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

El Informe de Estabilidad Financiera elaborado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) apunta algunos de los «riesgos» que, a su criterio, se ciernen sobre el sector bancario mundial una vez que comience la recuperación tras la crisis. El organismo admite que después de un año de numerosos estímulos millonarios, las empresas -y en menor medida los hogares- llegan «sobreendeudados» para afrontar una nueva etapa de crecimiento. Y entre todos ellos hay notables «diferencias» por sus distintos perfiles de riesgo, por lo que aboga por «actuar para evitar un legado de vulnerabilidades«. Es algo »imperativo«, insiste en el documento publicado este martes.

A lo que implícitamente hace referencia el organismo, cuya directora gerente es Kristalina Georgieva, es a la posibilidad de que la morosidad se dispare cuando finalicen las medidas de estímulo y también las de protección a las familias y empresas. En el caso de España sigue en vigor la moratoria por la que los colectivos más vulnerables han podido aplazar el pago de la mayor parte de sus préstamos (tanto hipotecarios como de consumo). Aunque el fin de este paraguas protector puede elevar los impagos con el riesgo que eso puede conllevar para las entidades financieras.

El FMI sostiene que las medidas tomadas hasta ahora, aunque buenas, «pueden tener consecuencias no deseadas». Y explica que «la asunción de riesgos excesivos en los mercados está contribuyendo a valoraciones exageradas y, si no se abordan, las crecientes vulnerabilidades financieras pueden convertirse en problemas estructurales» para las entidades. El objetivo es que esta crisis, de origen sanitario, pero de corte económico, no se convierta en otra recesión financiera como ocurrió con la de hace una década: «Hay que evitar que la pandemia represente una amenaza para el sistema financiero mundial«, indica el informe financiero.

Una de las dudas que se plantea el FMI en este documento periódico, que publica junto a la actualización de las previsiones económicas mundiales, es cómo afectará la recuperación a la concesión de créditos. De hecho, se pregunta «en qué medida continuarán otorgando crédito durante la recuperación». Se espera que la demanda de crédito «se afiance una vez que la recuperación cobre impulso, especialmente donde ha sido más débil». Sin embargo, el propio organismo confirma que en la mayoría de los países, los analistas de crédito bancario no prevén una flexibilización de las reglas sobre préstamos. «El retiro gradual de las políticas de apoyo podría tener un impacto significativo en algunos bancos, probablemente afectando negativamente su disposición a otorgar préstamos«, apunta.

Además, insiste en la idea de que la banca no reparta dividendos de forma generalizada, como lo hacía hasta marzo de 2020, para «preservar» su estabilidad financiera. Indica que «las restricciones a la distribución de capital deben mantenerse, o atenuarse solo de manera progresiva en los países que superan la pandemia«. Además, aboga por someter a test de estrés a los bancos para garantizarse de que «siguen estando» bien capitalizados.