El sector se reactiva tras la sexta ola de la covid pero con la incertidumbre ahora de la guerra entre Rusia y Ucrania. / Carrasco

La guerra no recorta las reservas turísticas en los principales mercados europeos

El sector turístico no oculta su preocupación por el impacto del conflicto a medio plazo pero por ahora no hay parón de la demanda. La ocupación en marzo rondará el 70-80%

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

La guerra entre Rusia y Ucrania no ha recortado las reservas turísticas a Canarias en los principales mercados europeos, al menos, hasta ahora. Según indica el presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT) de Las Palmas, José María Mañaricua, por el momento, tras seis días de conflicto bélico, l as reservas siguen a buen ritmo y no se ha detectado un retraimiento. «A fecha de hoy no hemos notado nada ni nadie, turoperador o aerolínea, nos ha dicho nada de efectos a corto plazo», indica

En el mismo sentido se expresan fuentes de la plataforma de búsqueda de hoteles, viajes y vuelos Destinia, quienes afirman que por el momento «no se ha dado un parón» en las reservas.

Así todo, el sector no oculta la preocupación por el impacto que la guerra puede tener en el turismo a medio y largo plazo, sobre todo, si se produce un mayor encarecimiento del precio del petróleo y sube el precio de los billetes de avión, clave en el destino turístico de Canarias. De darse esta situación, podría demorarse la recuperación del sector turístico que se preveía ya para este año tras los dos años de covid.

«Desconocemos si a futuro afectará o no. Es una incógnita prever lo que va a pasar y si este conflicto afectará a otros países», afirma Mañaricua, que reconoce que en el sector está preocupado. Lo que sí cree inevitable el presidente de la FEHT es que, debido al conflicto, se produzca una nueva subida de los costes operativos de los establecimientos hoteleros, que llevan meses soportando ya un alza debido al aumento del precio de la luz, del gas y de los suministros. «Vamos a ser menos rentables y menos competitivos porque la subida de costes impacta de lleno en nuestra cuenta de resultados», indica Mañaricua, que asegura que van a ser las empresas las que asumirán la mayor parte de esa subida de costes. «Ya han subido y van a subir más», apunta.

Otro impacto inevitable es la pérdida de los 74.000 turistas rusos que vienen al año a Canarias y de los que el 82% llegan a Tenerife. «Esta isla pierde ya 62.000 turistas, otro golpe más a añadir a la covid», indica.

Mañaricua recuerda que el sector sigue aún muy por debajo de las cifras del año 2019 y que la covid sigue dañando al turismo. «Marzo, que empieza hoy, podremos terminarlo en el 70-80% de ocupación pero por debajo de 2019. La covid sigue y las restricciones también», manifiesta.

Desde que la semana pasada se desató el conflicto entre Rusia y Ucrania, el sector turístico ha expresado su inquietud por los efectos que podría tener. Aerolíneas como Iberia han apuntado a que la principal consecuencia será el encarecimiento del petróleo y por ende, la subida del precio de los billetes. Sin embargo, otras organizaciones como la Confederación Española de Hoteles y Establecimientos Turísticos (Cehat), que preside el canario Jorge Marichal, y desde el 'lobby' turístico Exceltur consideran que la guerra plantea un escenario desestabilizador para el sector turístico que estaba empezando ahora a superar la covid. «Indudablemente, no es nada positivo porque desde la Semana Santa en adelante, tenemos cada día noticias más alentadoras de que no solamente las reservas se están recuperando, sino incluso se pueden superar las cifras de 2019», ha afirmado el vicepresidente ejecutivo de Exceltur, José Luis Zoreda a Efe.

En su opinión, las consecuencias del conflicto bélico dependerán de su duración. Si la guerra es corta su incidencia en la demanda turística será menor aunque sí influirá, como se ha señalado anteriormente, en los costes de la energía y la demanda rusa a España.

A su juicio, «cualquier sobrecoste energético probablemente lo van a tener que asumir las empresas contra sus márgenes porque no es un escenario, incluso aunque se calme, para subir precios, para no desincentivar a la demanda», tal y como también entiende Mañaricua. Además, el conflicto podría incorporar nuevas incertidumbres que hagan que la recuperación del empleo y, por tanto, la extensión de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) vuelva a ser imprescindible, si esto afecta al turismo a corto plazo, dijo.

En su opinión, si la demanda se resiente, España tendrá que seguir manteniendo vivos los ERTE tal como los tenía.