La vicepresidenta económica, Nadia Calviño. / EFE

El Gobierno espera que actividad y empleo regresen a niveles precrisis este año

El Banco de España mejora sus previsiones y acelera la vuelta a la normalidad económica durante la segunda mitad de 2022

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

Una vez superado el verano, toca revisar las previsiones económicas para final de año. Y todos los cálculos coincidieron ayer en señalar que la economía terminará 2021 mejor de lo que se esperaba antes de las vacaciones. Con algunas diferencias en los cálculos, el Gobierno sitúa en Navidad la vuelta a la realidad que existía antes de la irrupción del coronavirus, allá por los meses de enero y febrero de 2020. La vicepresidenta económica, Nadia Calviño, espera que en apenas tres meses el país «recuperará el nivel de actividad diaria antes de que finalice este año». Con esa expresión se refiere concretamente a la evolución del actividad económica y empleo, cuyas estadísticas se situarán por encima del nivel previo a la crisis cuando comience 2022. Estas alzas no tendrían su reflejo en términos interanuales (comparación de año tras año) previsiblemente hasta mediados del próximo año, como así prevé el Banco de España. Solo para el próximo verano el PIB volverá a ser el mismo que en 2019.

A pesar de los matices, Calviño se mostró ayer satisfecha con la evolución de la economía después de un verano en el que la actividad se ha comportado mejor de lo que inicialmente se preveía gracias «a la intensa vacunación», indicó.

La responsable económica del Ejecutivo confía en dos pilares para que esta recuperación se consolide en este último tramo anual: el «dinamismo» del consumo de las familias y la inversión que están dispuestas a hacer las empresas. En el primer caso, Economía calcula que hay embalsados «unos ahorros de 50.000 millones de euros», según Calviño. Se refiere a todo el dinero que los ciudadanos han ido acumulando en los meses de la pandemia por la falta de actividad y también por el temor a cómo afrontaban el futuro. Con esas dudas más despejadas, «permite prever una evolución positiva del consumo», según la ministra. También anticipa Economía un «impulso de la inversión mucho más pronunciado en estos momentos».

Con análisis de registros del día a día (el pago con tarjetas ya está por encima de los niveles previos a la crisis, por ejemplo), el Gobierno mantiene casi intactas sus proyecciones macroeconómicas, que servirán para elaborar los Presupuestos Generales del Estado, que están a punto de salir a la luz en el Consejo de Ministros de la próxima semana o la primera de octubre. Economía prevé que el PIB crezca a un ritmo del 6,5% este año, al igual que en su anterior cálculo; y otro 7% en 2022. Sí mejora sensiblemente la perspectiva de consumo doméstico, aunque aún se mantiene algo rezagado el alza del sector de la construcción.

Estos cálculos no coinciden exactamente con los del Banco de España. El supervisor prevé una cierta moderación de la actividad económica en 2022, con un alza del PIB del 6,3% para este año, un punto más de lo calculado inicialmente; y de un 5,9% para el próximo. Para el supervisor bancario, la economía alcanzaría el nivel de PIB previo a la crisis en el transcurso de 2022, lo que supone cierta mejora respecto a las previsiones de junio, que situaba esta recuperación en el último tramo del próximo año. E incluso, en el escenario más adverso, para 2023.

El organismo ha explicado que la implementación de los proyectos asociados al 'Next Generation EU' tendrá lugar con un cierto retraso frente a las proyecciones de junio, lo que provocará que el impacto expansivo estimado sea ahora algo mayor en 2022 y 2023, a expensas de unos menores efectos en 2021.

Calviño ha indicado que «lo importante es que todos los organismos coinciden, más allá de los datos concretos, en que la tendencia es positiva este año y el próximo, lo que da confianza y esperanza» para la recuperación.

Ocurre lo mismo en el caso del empleo, con diferentes perspectivas. Por ejemplo, Economía advierte una mejora del mercado laboral para este año, que regresará a cifras previas a la pandemia. Anticipa que 2021 acabará con una tasa de paro del 15,2% y que bajará al 14,1% en 2022. La tasa de desempleo de 2019 fue del 13,9%. Por su parte, el supervisor ha mejorado sus estimaciones y prevé que se situará en el 15,1% este año, por debajo del 15,6% previo; y que bajaría al 14,3% en 2022 y al 13,3% dentro de dos años.