La ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

El Gobierno asume una rebaja en su previsión de crecimiento

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, descarta no obstante una recesión para la economía española pese al difícil entorno de subidas de los tipos de interés

Clara Alba
CLARA ALBA Madrid

El Gobierno empieza a prepararse para una posible rebaja de sus previsiones macroeconómicas, en un momento en el que los principales bancos centrales del mundo han dejado claro que la lucha contra la inflación es el objetivo a batir, aunque eso implique dañar la recuperación.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, aludió este jueves a que la economía española crecerá «en torno a un 2%» el próximo año. La cifra implicaría un recorte de siete décimas desde el 2,7% del último cuadro macroeconómico que se presentó en julio, y que ya supuso un descenso de ocho décimas respecto a la estimación anterior.

Fuentes del Ministerio de Economía matizan que estas palabras de Montero no implican cambios respecto a las estimaciones que en los últimos tiempos ha venido realizando Nadia Calviño, que suele referirse a las estimaciones que las firmas internacionales tienen para la economía española.

Pero lo cierto es que la orientación del mensaje en las últimas semanas es que el crecimiento estará más en línea con el de esas instituciones que con el cuadro macro de julio. De hecho, el Ejecutivo también ha pasado a hablar de un crecimiento para este 2022 «en torno al 4%», cifra que es también es ligeramente inferior al 4,3% establecido en el cuadro macro.

Indicadores

Las distintas instituciones, desde el Banco de España hasta la Comisión Europea, pasando por organismos como el FMI, llevan tiempo advirtiendo de la dificultad de realizar previsiones ante la incertidumbre por la evolución de la guerra en Ucrania y el impacto de la retirada de estímulos por parte de los bancos centrales.

En este entorno, los indicadores que se utilizan para estimar cuánto y cómo crecerán las economías son medidas al milímetro y casi hora a hora. Así que habrá que para conocer si finalmente se recortan las previsiones de crecimiento habrá que esperar a la nueva actualización del cuadro macro que acompañará a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) que el Gobierno debería presentar la próxima semana.

No obstante, fuentes del Ejecutivo aseguran que será complicado cumplir con el plazo constitucional, con lo que la propuesta para elaborar la nueva hoja de ruta de ingresos y gastos se conocerá más bien en octubre, como ha ocurrido otros años en los que, después, los Presupuestos sí se han aprobado antes de terminar el ejercicio, para que estén en vigor el uno de enero del siguiente.

Aunque desde el Gobierno defienden que la eocnomía española seguirá creciendo a un ritmo robusto, lo cierto es que las nuevas previsiones tendrán que incorporar algunos acontecimientos ocurridos desde julio, como la mayor agresividad de los bancos centrales o los riesgos energéticos y los problemas de suministro de gas ruso.

No obstante, Montero descartó el jueves que la economía española esté abocada a la contracción. «No hay ningún dato que nos permita aventurar que se vaya a producir una recesión económica», indicó. De hecho, si el PIB crece en tasas del 4% este año, la cifra «cuadrilpicaría la media de la OCDE y estaría por encima de países como Italia, Alemania o Francia», insistió la ministra de Hacienda.