Un cliente reposta combustible en una gasolinera. / EFE | Vídeo: EP

Récord del combustible a un mes de que el Gobierno aclare el futuro de la subvención

La gasolina, a 1,94 euros, vuelve a superar al diésel, en 1,86 euros, mientras el Ejecutivo estudia cómo prorrogar la bonificación ajustada a colectivos

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

Apenas dos semanas de tregua dieron los combustibles a la bonificación aprobada por el Gobierno con la que, desde el 1 de abril, las estaciones de servicio descuentan como mínimo 20 céntimos de euro por litro repostado. Desde mediados de abril, en plena Semana Santa, el precio de la gasolina y del diésel no ha parado de subir: primero el gasóleo y ahora la gasolina, que se encuentra en récord.

El coste medio de la gasolina-95 ha tocado un nuevo máximo histórico esta semana al alcanzar los 1,94 euros por litro, una cifra nunca vistas antes. Con esa media, buena parte de las gasolineras la comercializan ya por encima de los dos euros. Mientras, el diésel cuesta de media 1,86 euros. Es un 1% inferior al precio de la semana anterior, aunque sigue siendo más caro que en la media de la Unión Europea (1,85 euros por litro).

Es necesario recordar que estas referencias no incluyen los descuentos aplicados tanto en la parte que asume el Estado como la rebaja que aplica cada petrolera, según su política de venta y fidelización. Con esos descuentos, los precios se situaría en los 1,74 euros el litro en el caso de la gasolina, y en los 1,667 euros para el gasóleo, aunque esos datos no serían del todo correctos, ya que hay descuentos superiores, dependiendo de la firma.

Pero la realidad muestra cómo la escalada de precios ha absorbido nueve céntimos de euro de la bonificación en el caso de la gasolina -prácticamente la mitad de lo que se descuenta- y cinco céntimos en el caso del gasóleo, aproximadamente una cuarta parte de la ayuda.

Estos precios se registran en un entorno de alzas constantes del crudo en el actual contexto, marcado por la invasión de Ucrania por Rusia. Así, el barril de Brent, de referencia en Europa, cotizaba este juevesen el entorno de los 114 dólares, un 2,5% más caro que el miércoles. Es decir, que como ocurre en otras ocasiones, la tendencia de los precios de los carburantes será al alza en los próximos días cuando vayan recogiendo estas alzas de la materia prima en los mercados internacionales.

Con las expectativas del crudo al alza, y después de un primer análisis de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) indicando que las compañías no se están aprovechando de la bonificación a pesar de la apariencia, el Gobierno estudia las posibilidades que tiene con la ayuda a partir del 30 de junio, cuando decae la medida.

Ante esta coyuntura, el Gobierno tiene por delante un mes para decidir y aprobar la nueva configuración de la ayuda de 20 céntimos. Existe la posibilidad de prorrogarla tal y como está, aunque desde el Ejecutivo constatan señales de que no sería lo más conveniente, sino ajustarla a colectivos sociales, los más vulnerables, frente a una ayuda generalizada a cualquier conductor independientemente de su nivel de renta e ingresos.

Prórroga en el aire

La ministra de Transportes, Raquel Sánchez, ha abierto la puerta a prorrogar la bonificación «si es necesario» pero ha señalado que aún se encuentra «monitorizando» la situación. Al mismo tiempo, ha valorado que la ayuda se aplica y los consumidores lo ven «en la factura», y ha dejado claro que si no se aplicara, el coste «sería aún mayor», por lo que el Gobierno sigue analizando todas las medidas tomadas para frenar el impacto de la guerra de Ucrania y evaluar cuáles se deben eliminar y cuáles mantener.

Tampoco descarta Sánchez prorrogar más allá del 30 de junio la limitación actualmente en vigor de no poder subir los alquileres de viviendas más de un 2% en las actualizaciones de rentas, dada la situación en la que todavía se encuentra la inflación.

La decisión final de Moncloa tendrá que volver a pasar por el filtro del Congreso. En la memoria del Ejecutivo aún resuenan los ecos de la agónica votación del pasado mes de abril, cuando el Gobierno consiguió el apoyo 'in extremis' de EH Bildu al decreto-ley con todas las medidas para amortiguar el impacto económico de la guerra.

En este contexto, el consejero delegado de Cepsa, Maarten Wetselaar, sostiene que «las medidas», en referencia a ese descuento que vence el 30 de junio, «deberían ir centradas hacia los colectivos más vulnerables, que son los que tienen una necesidad más acucieante». En el encuentro empresarial, el ejecutivo considera acorde desligar la bonificación generalizada y centrarla en los ciudadanos que realmente la precisen, sobre todo de cara al verano cuando llegan a España muchos turistas extranjeros.