Kirstalina Georgieva, directora gerente del FMI. / Efe

El FMI advierte que ligar las pensiones a la inflación exigirá más ingresos

El organismo critica la bonificación a los carburantes porque «benefician de forma desproporcionada» a los más ricos, por lo que ve con buenos ojos las subidas de impuestos «temporales» a empresas y hogares de mayores ingresos

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZ Madrid

El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que la economía española crezca solo un 1,2% en 2023, un punto por debajo de las estimaciones del Gobierno. La institución prevé que el avance sea «relativamente débil» en los próximos trimestres por la reducción de exportaciones y el deterioro del consumo de las familias. Aún así, la jefa de la misión del FMI para España, Dora Iakova, adelantó en rueda de prensa virtual con medios españoles que se descarta la recesión, incluso la recesión técnica (que consiste en dos trimestres consecutivos en negativo como apuntaba recientemente la Autoridad Fiscal), aunque el cuarto trimestre de 2022 y el primero de 2023 estén «muy cercanos a cero».

La inflación se irá moderando, según el organismo, sobre todo debido al «ya alto nivel de base de 2022», lo que hace que al comparar con el año anterior la tasa baje. También por una «cierta normalización» de los precios mundiales de la energía. Pese a ello, el FMI considera que el IPC terminará el año en el 8,8% y se reducirá al 4,9% el que viene, tasas muy por encima del objetivo del 2% de la institución.

Con una inflación tan elevada, ligar las pensiones al IPC supondrá un mayor paquete de medidas adicionales para conseguir «contrarrestar el gran aumento del gasto futuro» en esta partida. El FMI prevé que tras la reforma de las pensiones que indexa las mismas al IPC, el gasto anual aumentará más de un 3% del PIB en 2050. Comparte las medidas de apoyo implementadas este año, como la reforma del sistema de cotización para autónomos o los compromisos de ampliación del periodo de cómputo de las pensiones de jubilación, así como elevar la base máxima de cotización. Aún así, el FMI advierte de que hasta que no se conozcan los detalles específicos de estas reformas no se sabrá si son suficientes para preservar la sostenibilidad del sistema de pensiones.

Un ajuste fiscal de hasta 6.500 millones

Para consolidar las cuentas públicas, el FMI considera que España debería ajustar entre el 0,25 y 0,5 puntos del PIB el año que viene, es decir, entre 3.000 y 6.500 millones de euros aprovechando el impacto de los fondos europeos en el crecimiento económico. Y a partir de 2024, habría que ajustar aún más los gastos, al menos hasta el 0,6% del PIB, lo que significa unos 8.000 millones al año, con el objetivo de reducir deuda y déficit público.

En su declaración final tras la misión en España dentro del marco del Artículo IV del convenio consultivo del FMI, la organización prevé que los precios de la energía permanecerán en niveles elevados el año que viene, por lo que recaudar ingresos «temporales adicionales» para financiar el apoyo a los más vulnerables es «una estrategia bienvenida». Así, la propuesta del Gobierno de subir los impuestos a las empresas (eléctricas y banca) y los hogares de altos ingresos es «apropiado», considera el FMI en su informe. Eso sí, incide en que estas medidas deben ser «temporales» y no deben considerarse un remplazo de la «necesaria reforma tributaria a medio plazo».

Muchas medidas de apoyo a las familias y empresas para amortiguar los efectos de la crisis han sido «oportunas», señala el FMI, aunque critica que otra parte del apoyo fiscal se ha destinado a medidas no focalizadas y que «distorsionan» los precios, como la reducción del impuesto a la electricidad o la bonificación de 20 céntimos por litro de carburante. «Son costosas desde el punto de vista fiscal y benefician de forma desproporcionada a los hogares de mayores ingresos», indica.